jueves, 4 de marzo de 2010

Último entrenamiento antes del relax de Florencia


El último entrenamiento antes de tomarme unos días de relax en Florencia con mi mujer, cuñada y su novio, ha sido el que muestro en la imagen. Algo más de 9 kilómetros en Chinchilla, con toboganes (a veces bruscos, como la subida a medio mortirolo y a la plaza) y haciendo cambios de ritmo. En total he hecho cinco cambios de ritmo, dos de 500 metros, dos de un kilómetro y uno de 700 metros. Los cambios más o menos han llevado una velocidad parecida, entre 4:30 min/km y 4:10, dependiendo de la propia pendiente del terreno y de lo largo que fuera el cambio de ritmo.
Total, otra semana con sólo dos salidas a correr... y además esta semana salidas cortas (dos de 9 kms), así que voy casi, casi, de mal en peor. Espero que después de los días de relajación en Florencia, comiendo buenas pizzas y mejores pastas, venga con ánimos y fuerzas renovadas para empezar a dar caña al circuito. El 15 de marzo corremos en Fuentealbilla una de 10 kms, que espero hacer en 48 minutos... aunque no las tengo todas conmigo dado mis "espectaculares" sesiones de entrenamiento. El día 21 ó 22 (no recuerdo) tenemos Villarrobledo. Espero estar debajo de 1:45, aunque sea unos segundos... pero lo dudo mucho. En fin...
Por cierto... si queréis ver dos grandes atletas, mirad en la página dedicada a carreras recomendadas en la revista Runner´s cuando hablan del Circuito de Carreras Populares de Albacete. Allí veréis dos gladiadores del asfalto... Máximo Veridio... comandante de los ejércitos del norte, comandantes de las legiones Fénix... etcétera, etcétera

lunes, 1 de marzo de 2010

Un pequeño homenaje... a los que leen


A menudo tengo la sensación de que escribo esto sólo para mí, que nadie lo lee, y que básicamente sería como escribirlo en un archivo "word" y dejarlo archivado en el ordenador. Pero cuando mis "compañeros de fatigas" me comentan algunos temas relacionados con el blog, la verdad es que me anima a seguir contando las vivencias que -tanto en solitario- como en grupo vivimos a través de esto del running. Así que hoy me he levantado con ganas de hacer un pequeño homenaje a todos los que leéis mis desvaríos y "comeduras de cabeza", y compartís conmigo ilusiones y energías sobre tierra y asfalto y calzando unas zapas de éstas, que valen una pasta, pero que tanto nos apasionan.
Quería empezar por el dúo que me acompaña levantando los brazos en el kilómetro 23 de la maratón de Lisboa. José Ángel, con sus grandes zancadas (el más alejado de la foto) y Manolo (el torpedo humano con su sempiterna cinta en la frente), sé que leen este blog cuando su tiempo y trabajo se lo permiten. Ellos me han acompañado en los dos maratones que he realizado, y juntos hemos disfrutado de sendos viajes a París y Lisboa, y hemos sufrido los duros entrenamientos, las tiradas largas de los domingos, y las grandes cuestas de Chinchilla.
Remo es otro que ha compartido muchos momentos de entrenamientos y kilómetros maratonianos. Sé que también lee este blog cuando puede. Los miércoles por la noche siempre ha sido el que ha llevado el "rebaño", y el que ha manejado los cambios de ritmo que en esa salida se producen, con látigo y voceando.

Álvaro Chaparro, amigo y compañero tanto en esto de "correr" como en ser "profesional de la Historia". Hemos compartido aulas, trabajos, y desventuras en congresos... pero se resiste a compartir asfalto y dorsal... espero que no tenga miedo, con 20 kilos que le saco jajajaja. Es broma, sé que el amigo Chaparro tiene muchas ganas de coincidir conmigo. Ya compartimos un entrenamiento en la cité Universitaire, en esos momentos yo pesaba 95 kgs, 11 más que ahora. Apenas pude hacer 6 kms, y él siguió tan tranquilo trotando. Ahora es una verdadera máquina, ya ha bajado de 40 minutos en un 10kms recientemente, afrontará la maratón de Barcelona, seguro que por debajo de 3;30, y en la próxima media el 1:25 no se lo quita nadie. Junto a él Enjamio, que sé que sigue este blog desde Toulouse cuando puede y que acompaña en sus aventuras al amigo Álvaro. Saludos también a él, y suerte con tus retos. Seguro que este año podré compartir con vosotros esa magnífica carrera llamada "Behobia-San Sebastián".

Jorge y Chema, amigo y hermano, también visitan esta página de vez en cuando, incluso dejando comentarios en las entradas. Los dos se han animado a esto del running, con diferente fuerza. Jorge ya lleva unas cuantas medias maratones a su espalda, y me acompañará en el reto de bajar de 1:40 en Albacete. En la foto aparece con el dorsal. Alto y fuerte, seguro que tienen una potente zancada que me obligará a ir en esta media maratón por las calles albacetenses con la lengua fuera. Chema, mi hermano, no termina de dejarse convencer... en la foto sigue con su perilla de chivo, y el fútbol todavía le tiene enganchado... (al margen de ser un auténtico crápula de la noche) pero esto es cuestión de tiempo... el running siempre gana. Junto a ellos está Roberto, otro gran amigo que espero que pronto se una a esto de "correr". Un saludo para los tres, a los que -ellos lo saben- echo de menos las noches de cubatas y cartas.

Mariano y Patri, las gacelas del Villar, visitan de vez en cuando el blog. Mariano es pura garra, un jabato del asfalto, un gladiador con zapatillas. Es todo potencia y fuerza, y un ejemplo a seguir. Con un entrenamientos verdaderamos fuerte consiguió hacer un pedazo de marca de 3:11 en la maratón de Sevilla. Aún así no para... no descansa, y sigue afrontando las carreras del circuito a tope. Espero que no le pase factura como me pasó a mí tras la maratón de París... por el bien de él y por el bien del club, pues en estos momentos es uno de los principales puntales del equipo. Patri es una bala, no es de este planeta. Entrena en una semana más que yo en un mes, y su genética habla por sí sola. El año que viene lo veremos compitiendo en el cross seguro, a nivel regional, y si se anima a nivel nacional.

Por último, un compañero que recientemente me dijo que también visitaba esta página... el amigo Paco del club running Albacete. Hemos coincidido de vez en cuando en carreras yendo a la par, casi siempre en la previa, y hace poco salí a entrenar con él, los 17 kms de la vuelta al "pelao". Fue un entrenamiento divertido con los compañeros del running, que llevan muchos años batallando en las carreras y de los que tengo mucho que aprender. Paco es un tipo magnífico, con una esposa (Yoli) encantadora, simpática y campeona a la par. Un saludo a los dos, desde este humilde blog.
Sé que me dejo a unos cuantos, pero tampoco quiero hacer eterna esta entrada. Ahora toca a seguir entrenando, batallando con las zapatillas, a luchar contra esos kilos (que son muchos) que evitan que la velocidad sea excesiva pero que no me impiden seguir con ilusión carrera tras carrera y sentirme orgulloso de cada vez que cruzo la línea de meta, haga el crono que haga. Ésa es la clave, sentirte bien sea el resultado que sea. El hecho de seguir así, de poder sentir el trabajo de las piernas, el funcionamiento del organismo, de ver ese corazón palpitando en el pecho, esa respiración, los músculos agarrándose a esa tierra y asfalto... el compartir con amigos y compañeros estas sensaciones, ese sufrimiento que se torna en alegría cada vez que oímos a Villaescusa junto al arco rojo de llegada... esa música de "Bienvenidos" Miguel Ríos media hora antes de comenzar y que ya te sube 20 pulsaciones al minuto... ésa es la mejor recompensa.

domingo, 28 de febrero de 2010

Molinicos: ¡¡Bah!! Un ligero llaneo...



Tampoco es tan dura Molinicos... ¡¡Y unos cojones!! Ya no sólo porque tuve flato toda la bajada y apenas me permitió subir el ritmo... sino porque esa pedazo de subida es agotadora y casi infernal. Total, 27 de febrero de 2010, una tormenta perfecta acechaba el País Vasco y Galicia, y en la Sierra del Segura de Albacete teníamos unos 18 grados de temperatura y una tarde casi perfecta para correr... excepto por algunas rachas de viento. La Carrera Popular de Molinicos son ni más ni menos que 13,6 kms que -como veis en el perfil- prácticamente está dividido en dos, una subida y una bajada. Una carrera que volvió a ganar Dahhoui, demostrando que en las carreras de nuestra provincia no tiene rival... bueno sí, cuando en la media maratón de Albacete vienen los keniatas y entonces es ya otra historia. Del club nos juntamos para correr 18 atletas, unos cuantos menos de los que nos inscribimos. Tuvimos las sensibles bajas de Javi, José Ángel, Gato, Jose Ramón Carcelen, Diego... además de que Curro no compitió a tope por un resfirado y decidió acompañar a Manoli. Y aún así... unos cronos muy, pero que muy buenos. Antes de hacer el repaso, hay que separar del resto a Patri, que como persona de otro planeta, no podemos juntarlo con el resto de los mortales ¡¡Qué barbaridad ir a 3:57 min/km en una carrera de estas características!! De nuevo ha quedado entre los diez primeros y el quinto de su categoría. Le siguió Mariano que -olviando totalmente todos mis consejos postmaratonianos- se dispone a bajar de la hora. Un estupendo crono el del amigo Mariano que a pesar de dejarse la piel en tierras sevillanas haciendo 3:11 en la maratón, viene a Molinicos a darlo todo de nuevo. Un tercer puesto en el TopOcho y también de su categoría a Uge. Un golpe de mano tremendo con 1:03, demostrando que las sensaciones que muestra en los entrenamientos puede llevarlas sin miedo a las carreras. ¡¡Qué futuro tenemos con este chiquillo... si el Brugal le respeta!! Su hermano Sebas sin apenas entrenamiento entró un minuto y medio detrás, seguido muy de cerca -a unos segundos- por Remo. Muy buen crono el de los dos, dando la cara por el club en un día delicado por las numerosas ausencias. Los tres puestos restantes de nuestro TopOcho lo ocuparon un sensacional Jose María Rodenas, apenas 40 segundos después de Remo, Miguel Ángel Catalán (Schuster), en 1:08, y Ángel Pérez (Perote) en 1:13. El resto fuimos llegando a goteos. A unos 30 segundos de Perote llegaron nuestros campeonísmos, Curro y Manoli, como siempre la primera de su categoría. Un minuto después llegó Paco, y a unos segundos Ovidio y un servidor (1:14 y 1:15 respectivamente), Juan y David (Topo) llegaron en 1:18, y entre 1:24 y 1:26 llegaron Francisco López, Dionisio Almendros y Juan Manjavacas. Excelente actuación del club, por tanto, que demuestra que pese a las ausencias podemos rayar a gran altura.

En cuanto a la carrera en sí, un pequeño resumen: Primeros dos kilómetros de carrera favorables, llaneo y bajando por la carretera que va a Yeste, y después vuelta al pueblo. A partir de ahí empieza el infierno. No sé muy bien por qué, nos meten por las rampas más duras de las calles del pueblo, por un adoquín que se te agarra a los gemelos y una pendiente asfixiante. Salimos del pueblo en el kilómetro cuatro para que afrontemos la dura subida de cinco kilómetros ya tocaditos. Vamos... como a los toros cuando le pasa por el picador. Entonces es cuando empieza la fiesta: subes y subes, y eso no termina. Una rampa, otra, otra... y piedras y tierra y polvo... y yo mirando para abajo, y a pesar de mis nada envidiables 7 min/km, no paraba de pasar a gente que iba casi andando. Tras dos kilómetros de una dura subida, 5oo metros de llaneo, y otra vez para arriba, otra rampa, otra... y el premio final, un kilómetro y medio de espanto, a más 10% de desnivel y con la lengua fuera. En principio, y si no te ocurre ningún problema físico, ya son 4,5 kms bajando y debes llegar al pueblo un poco más entero... en teoría.

Como la teoría y la práctica a veces no concuerdan la subida no la hice mal. Ovidio me acompañó a un ritmo bueno, pero seguro que él solo hubiera ido algo más rápido. Todo el tiempo fuimos adelantando a gente y recuperando posiciones... otra cosa fue la bajada. Justo en el primer kilómetro bajando comenzó un fuerte flato en el costado derecho que ya por el kilómetro 11,5 apenas me dejaba ni respirar. Hoy mismo tengo ese lado condolido, y no puedo hacer ningún esfuerzo sin que me dé pinchazos. Pensaba que eso del flato lo había dejado aparcado hace casi un año... pero los fantasmas han vuelto. Me cuesta hacer una bajada rápida sin que me pase... y ya casi es preocupante. No sé si será de la respiración o de otra cosa. Pero el tema es que me suele joder bastantes carreras. En el kilómetro nueve, en el punto más alto de la carrera Ovidio y yo conseguimos alcanzar a Manoli y Curro que la iba acompañando, y sin embargo al final nos sacaron casi un minuto y medio. Mucho tiempo perdido en la bajada. Tal y como hicimos la ascensión tendríamos que haber entrado en 1:13... y se nos fue a 1:15. Contento pese a todo, pues he salido vivo de una dura carrera (para mí la más dura del circuito, aunque algunos le achaquen ese honor a Elche de la Sierra) a pesar de haber entrenado poco. Solamente 120 kilómetros en febrero, lo que me hace avanzar muy lentamente. Ahora a ver si apretamos más si el tiempo nos lo permite. En Fuentealbilla debo estar en torno a 47-48 minutos y en 1:44 o algo menos en Villarrobledo. No será fácil, visto mi estado de forma en Molinicos... y el puto flato... pero lo intentaremos... ¡¡¡Será por huevos!!!

domingo, 21 de febrero de 2010

Un mes de febrero frío y de pocos e intensos entrenamientos


Frío, nieve, viento siberiano... ¡¡¡Dónde cojones estamos!!! Chinchilla de Montearagón, enclavada en una elevación sobre la llanura manchega recibimos todo lo bueno del clima. En invierno, nieve, viento y casi todos los días de estos dos últimos meses hemos amanecido bajo cero. En verano ya sabemos... los 35-40 grados de julio y primeras semanas de agosto. Además hay que añadir unas primaveras bastantes inciertas y unos otoños a veces bastante raros. Todo este rollo ¿Por qué? Porque las condiciones meteorológicas nos han impedido a muchos que vivimos en este peculiar lugar salir a correr de forma regular. Que sí... que muchas veces es pura vaguería al estar en casita con el brasero... pero es que manda huevos asomarte a la ventana y notar ese viento fuerte y helado que se te mete hasta los huesos. Pues aún así en mi caso he salido todo lo que he podido, y apenas dos o tres días me ha podido esa gandulería. No obstante con esta ya son dos semanas en las que sólo he podido salir dos veces. Y las dos en fin de semana. Teniendo en cuenta que los miércoles y jueves estoy en Getafe y trabajo prácticamente todo el día, si no salgo el lunes o el martes, ya sé que hasta el finde no puedo. Aún así, como digo, han sido pocos los entrenamientos... pero muy intensos. Cuestas, cambios de ritmo, incluso series... pero evidentemente no sólo vale con eso. Hace falta rodar y rodar para hacer una base aeróbica bastante fuerte para que tus músculos aguanten la mayor intensidad de entrenamientos que quiero introducir en primavera.
Esta semana ya ha sido el colmo. Lunes nieva... martes un viento frío y unas temperaturas bajísimas acompañadas de agua y "aguanieve". El miércoles y el jueves en Getafe con una gran intensidad de trabajo... así que me quedaban sólo viernes, sábado y domingo. Pero evidentemente no se puede salir los tres días... a no se que quiera lesionarme. Total... que el viernes salgo con el amigo Diego a hacer series: 20 minutos de calentamiento, 10 x 500 metros y 15 minutos de enfriamiento. El tiempo de las series... al ser en el polígono había un tramo picando para arriba y otro para abajo. Cuando picaba para abajo, la más lenta en 2:05 y la más rápida en 1:56. Picando para arriba... 2:18 la más lenta y 2:11 la más rápida. Contento. Pero esto no acaba aquí. El sábado a las 8:45 de la mañana Morales y un servidor salimos a correr con los compañeros del Running Albacete. Palizón al canto. 17 kilómetros por el pelao, subiendo y bajando en 1:36, es decir a unos 5:45 min/km de media. Eso significa darle a las patas, teniendo en cuenta la cantidad de rampas que nos metimos (el pelao, el escorpión, las ovejas, la salida de la rambla de los hermanillos, la llegada por las obras nuevas...). Sólo dos entrenamientos esta semana, pero ¡¡Vaya dos!! Por supuesto hoy no saldré ¡¡No estoy tan loco!! Esperemos que marzo haga mejor tiempo y pueda regularizar de una mejor forma los entrenamientos. Ser constante y regular es la base del éxito... las medias maratones de Villarrobledo (21 de marzo), La Roda (11 de abril) y Albacete (9 de mayo)... esos son los objetivos: sub 1:44, sub 1:42 y sub 1:40 respectivamente- ¿Podré conseguirlo?

domingo, 31 de enero de 2010

Ayyyyyyy qué dolor!!! Pobres piernas!!!


Repito la misma imagen que el año pasado en este blog porque me parece más que significativa. En la fotografía se aprecia el gran desnivel que hay que superar en la subida a la aldea de los Villares, cuando todavía quedaban más de tres kilómetros para llegar a la meta de Elche de la Sierra, una localidad enclavada en las primeras estribaciones de la Sierra del Segura de Albacete. Además, nos quedaban unos tres kilómetros nada cómodos y para mí los peores.

El título de la entrada en este blog es la transcripción exacta de mis pensamientos cuando llegué a meta junto con Ovidio y Paco. Pero retrocedamos un par de horas. Antonio, Uge, Miguel Ángel y yo llegamos casi a las 16:00 a la recogida de dorsales. Allí nos encontramos con las máquinas: Mariano y Patri que hacían lo propio. Mariano se me acerca y me dice que está un poco enfermo, que va a salir a tope pero que siempre se le da mal la carrera... ¡¡¡Bendita enfermedad!!! Una hora justa se clavo el amigo. ¡¡¡Qué máquina!!! De Patri ya ni hablo, que con el puesto 13, a este tío le vamos a tener que poner una cláusula de rescisión que ni el Messi. José Ángel otro que tal baila, que está muy mal, que no sabe qué va a hacer... y se mete 1:05. Se nota quién está preparado para esto del running y quién (como yo) forzamos nuestro organismo a hacer algo para lo que no tenemos cuerpo. Menos mal que los hados de la naturaleza me dotaron de una eterna capacidad de sufrimiento, y yo agacho la cabeza y tiro para adelante... como los de Alicante. En fin... volvimos al coche a cambiarnos y colocarnos el dorsal en la camiseta, a echarnos las cremas en las pelotas y en los pezones (que si no estuviéramos rodeados de atletas pensaría que estamos en una peli de estas guarras, y además con sólo tíos), y a calentar durante unos breves 10 minutos antes de colocarnos en la línea de meta. Otra vez estábamos allí, un año después, comenzábamos el Circuito de Carreras Populares de Albacete en la serrana localidad de Elche de la Sierra con los 14,4 kms más incómodos de la temporada.

Esta vez no sonó el disparo. Pero aquí nadie sabe eso de "Correr es de cobardes", y más bien se utiliza otra frase popular (y un poco barriobajera) como es "maricón el último". Salimos escopetados por las calles de Elche, dimos un primer kilómetro de visita turística por el pueblo, para después bajar durante casi dos kilómetros hasta un arroyo. Ahí empezó el calvario, las duras rampas del Puerto Lope. Más de dos kilómetros de subida, coronados por otro kilómetro y medio aproximadamente de toboganes. Era insufrible, inacabables esas rampas. Tiraba de cuádriceps, de gemelos, para arriba, para arriba... no llegábamos. Cuando creíamos que terminábamos empiezan esos toboganes anteriormente citados. Pero por fin comenzamos a bajar, dos kilómetros picando para abajo que me salieron a 4:25 de media. Allí pillé a Ovidio (Obi Wan Kenobi) y a su cuñado Paco. Con ellos ya fui hasta meta. En el kilómetro nueve, justo cuando acababa la bajada, empezamos a subir otra rampa de más de medio kilómetro dura, dura. No la recordaba tan dura... esto de la memoria... que por lo visto es selectiva. Otra bajada de kilómetro y medio, la gente tirándose a tumba abierta... pues nada, a seguir. Y llegamos al kilómetro 11, el punto más bajo de la carrera. A partir de ahí sufrimiento máximo. Primero con una rampa extrema en la subida de los villares (la fotografía) de unos 400-500 metros en la que andando irías más rápido. Después algo más de 3 kilómetros de subida, con toboganes, y con los músculos ya destrozados. El final, un sprint en llano durante unos 300 metros, donde recuperas el aliento y dábamos un buen suspiro.

La actuación del equipo... pues de nuevo demostrando que son unos máquinas. Patri con 54 minutos demostrando ser un keniata que se ha pintado de blanco, Javi con 58 minutos y una espléndida forma antes de afrontar su segundo reto maratoniano en Valencia, con una hora justa entraron Diego y Mariano (este último apenas unos segundos después de Diego). ¡¡Qué decir de estos máquinas!! Diego es un portento físico que apenas entrena un poco y se pone como un toro. Y Mariano sobran las palabras... se deja hasta el último aliento en la carrera, por lo que suma a su excelente físico una garra, que ya la quisieran/quisiéramos muchos. José Ángel, cinco minutos después de ellos entraba haciendo un magnífico tiempo. Un crono que se engrandece en tanto en cuanto hace apenas un mes ha comenzado a entrenar tras el largo descanso postmaratoniano. Con 1:07 entraron otros tres máquinas: Colo, Remo y Uge, cerrando el un TopOcho de muy buen nivel. A partir de entonces ya fuimos entrando a goteos. Tomás Pastor entró con 1:09, Miguel Ángel con 1:11, Pedro con 1:12, Antonio (aunque no aparezca en el listado por olvidarse poner el chip) entró con 1:13, dos minutos después (1:15) llegamos Paco, Ovi y un servidor, seguidos muy de cerca por Juan (1:17), y cerraron la participación del club Dionisio Almendros con 1:22 y el sempiterno máquina Juan Manjavacas con 1:24, reservándose para la media maratón de Albacete, cuando él y yo salgamos con Patri y entonces daremos un golpe de mano al TopOcho del club.

Ala! Pues otro año más comenzamos a finales de enero, otra vez en Elche, y otra vez con sufrimiento. La próxima es Balazote, con muchas ausencias (entre ellas probablemente la mía, aunque eso importe poco para el topocho del club), y después un par de semanas de descanso hasta Molinicos, donde habrá que ir a sufrir de nuevo... y todo esto, como dijo Ovidio, por una candelaria...

domingo, 24 de enero de 2010

Media Maratón de Santa Pola: IMPRESIONANTE

Así acabó mi tercera aventura en Santa Pola: rodeado de gacelas y tras una buena comida en la que recuperé -sin duda- los 2.165 calorías que el gps dice que perdí en la carrera. Antes de las diez de la mañana ya nos encontramos con Mariano y Patri en las calles de esta bonita ciudad costera. Poco después llegaron la trupe de chinchillan@s dispuestos a recorrer los 21.097 metros que la organización nos hizo recorrer. Susana, María del Mar, Jose y un servidor pasamos la noche anterior en Guardamar del Segura para no madrugar en exceso el día de la carrera. También, por qué no, para pasar parte del finde en la costa alicantina. Mi intención era tomarme Santa Pola como un entrenamiento de calidad: 21 kilómetros a un ritmo algo mayor de los que suelo poner en los rodajes. La previsión era hacerla entre 1:50 y 1:55 y disfrutar un poco del paisaje de la playa y después de la gastronomía mediterránea. Todos temíamos por la meteorología. La Agencia Española de Meteorología decía que iba a llover, mucho y con viento. Sin embargo esto no ocurrió hasta las 17:00 cuando salíamos en dirección a la fría Mancha tras la buena comilona. Nos hizo un excelente día, con bastante sol, una temperatura adecuada para correr (12-14 grados) y poco o nulo viento. Una excelente meteorología para una excepcional e impresionante carrera que este año aunó a 6.800 inscritos, de los que finalizaron 6.000. Son unas cifras de mareo que muestran la calidad de la prueba a la que -año a año- van viniendo más atletas de toda la geografía española. Casi todos los que leéis este blog conocéis la carrera. Es completamente llana (el único atisbo de cuesta es de 100 metros en el kilómetro 11 y con apenas pendiente), bastante rápida porque son largas avenidas, muy animada, con mucho público, bandas de música, altavoces, y cuyo único peligro es el mental debido a esas largas rectas que se hacen casi interminables. El ganador en categoría masculina fue Erick Kibet, que además consiguió batir el record de la prueba e hizo un crono espectacular, 1:01 pelados.
Con la intención de hacer ese tiempo entre 1:50 y 1:55 salimos Multi, Juan y yo. El resto de compañeros iban a su guerra particular. Baste decir que todos ganaron. Increíbles los galgos del C.A. Chinchilla: 1:16 Patri, 1:22 Javi (aunque éste corrió como de Cuenca, ya tiene amonestación oficial por parte del club), 1:23 Mariano y 1:24 Diego. Todos ellos batieron sus respectivos registros en esta distancia. Un compañero nuevo, Juan Carlos Maeso Asunción, hizo un registro muy bueno de 1:42 en tiempo real y Pedro acompañó en su primera media maratón a Carlos y María que realizaron 2:29. Entre medias llegábamos Multi, Juan y yo en 1:47 y 1:54 respectivamente. En un principio fuimos juntos, marcamos los 5 primeros kilómetros en 5:20 min/km, y los dos siguientes a 5 min/km justos. Multi se encontraba fuerte y tiró del carro, pero Juan se sentía un poco cansado y con problemas en los gemelos. Entonces decidí quedarme con Juan, porque para hacer 1:47, que para mí no es más que repetir otros cronos del año pasado, prefería correr junto con un compañero que iba un poco peor, y disfrutar de la carrera y el llano recorrido. Poco a poco fuimos bajando el ritmo, 5:15, 5:25, 5:30 y los últimos kilómetros a 5:45. Finalizamos con 1:54 contentos pese a todo. Yo por hacerme un entrenamiento de calidad y no haber forzado, y Juan por haber acabado en el tiempo previsto pese a los problemas físicos y la baja forma por el parón navideño.
Pero como casi siempre, lo mejor vino después. Una comida de esas que te dejan más que satisfecho en lo culinario y en lo personal. Lo pasamos bien, comimos más de lo que aconsejan, bebimos y nos reímos. Recordamos hazañas en esto del running, seguimos todos boquiabiertos con los cronos que hace Patri y con la mejora que día a día demuestran Mariano y Diego. Aunque eso sí, en esta carrera no hubo clase media: élite y mantas. Pero todos nos igualamos comiendo y riendo, que es lo importante ¿Qué más queremos? Bueno... siempre se puede pedir algo más... pero en este caso quedamos contentos. Una buena comida cerró un día atlético para recorar: correr junto a 6.000 personas al nivel del mar, con una temperatura envidiable, y después me obsequian con una camiseta, una toalla, una mochila, un trofeo, frutas, bebidas, barritas, dulces... ¡¡¡Qué pedazo de entrenamiento!!!

jueves, 7 de enero de 2010

Año nuevo, retos nuevos, instrumentos nuevos...


Escribo esta corta entrada para aquéllos que ya pensabáis que había dejado esto del running, pues llevaba exactamente 4 semanas sin dar señales de vida. He descansado, he reflexionado y con la cabeza fría he hecho repaso del año y perspectivas para los próximos 365 días. El año 2010 ha entrado, y por mucho que nos resistamos, al final nos proponemos muchas cosas antes de cerrar el año. Evidentemente no voy a contar todos los propósitos extra-atléticos. Pero sí rápidamente los que tienen que ver con esto de "correr". El año pasado me proponía para 2009 bajar de 1:45 en media maratón, hacer un 10kms por debajo de 46 minutos y acabar una maratón... y finalicé dos veces los 42,195 kms, (además una de esas veces por debajo de las cuatro horas), bajé por dos veces de 1:45 en media (1:41 y 1:43), y una vez de 46 minutos en un 10 kms (44:40). Tengo muy difícil superar estos retos para el 2010. ¿Qué me he propuesto? Hacer al menos una media maratón de montaña y un kilómetro vertical; bajar de 1:40 en un medio maratón, y hacer 43 minutos en un 10kms. Imprescindible para eso es bajar de peso. Me he propuesto llegar a 80 kgs (actualmente estoy en 84-85), pero con acercarme a ellos ya estaría contento. Para este año me he propuesto también llevar un entrenamiento más "ordenado". Me he propuesto dos picos de forma. El primero será para abril-mayo, y el segundo para septiembre-octubre. Entre medias, en junio descansaré. Esos dos picos de forma me exigen hacer para cada uno de los ciclos, un primer mes de fuerza-potencia-capacidad aeróbica (cuestas y rodajes); un segundo mes de potencia aeróbica (rodajes, cambios de ritmo y tiradas largas) y un tercer mes de potencia-velocidad (cambios, series, rodajes).
Nuevos instrumentos... y es que los reyes este año han sido muy generosos, y me han traído un GPS para medir cada uno de mis entrenamientos con la máxima fiabilidad. Es un GEONAUTE Keymaze 500. Tiene ventajas e inconvenientes sobre el Garmin. En principio tiene más opciones relativas a la montaña. Te mide el desnivel acumulado positivo y negativo, la velocidad de ascensión, te marca la ruta a seguir si previamente la introduces desde el google earth u otro programa parecido, además de todo lo que se le puede pedir para entrenamiento running (distancia, ritmo, velocidad, calorías, etc). Inconvenientes: no te mide la frecuencia cardiaca y tampoco tiene la opción de lap (ambas cosas lo hace el keymaze 700). No me importa, pues lo más interesante para mí es el tema de las distancia y el ritmo. Cuando lleguemos a la montaña, también el tema del desnivel. Estoy muy contento y con ganas de utilizarlo hasta extenuarlo. Medir y medir...
Bueno... de todo eso os iréis enterando. Voy calentando motores... pero sólo calentando, que no quiero griparme... abrazos a tod@s