martes, 13 de julio de 2010

Los chicos del maíz...


En esta foto aparecen mis piernas volando (las zapatillas mizuno precision verdes) en la parte final de la III Carrera Popular de El Salobral. Y es que fuimos "los chicos del maíz", no sólo por la gran presencia de este producto en el circuito de la carrera (un 85% de la misma era alrededor del panizo), sino porque fue casi una carrera de miedo. Porque el calor fue sofocante... asfixiante. Un calor que atenazaba los músculos, que no dejaba respirar a los pulmones y que llenaba de sudor nuestro rostro. Un calor que no se podía sofocar con los seis avituallamientos de agua que tuvimos en los diez kilómetros de carrera. Era imposible, 36 grados a la sombra a la hora de la salida. Una locura a la que sólo podíamos responder los corredores del Circuito de Carreras Populares de Albacete que estamos hechos a todo. Pues así fue la carrera... un gran sofocón para los músculos. Casi todo hicimos unas marcas muy inferiores a la que haríamos con una temperatura normal. Yo hice 49:32, a 4:58 min/km. Y gracias... los que hicieron La Gineta y El Salobral también se le escaparon unos cuantos minutos en el maíz con respecto a la primera carrera. Y es que la tarde no estaba para alardes... ni mucho menos.
Pero por otro lado no sólo fue el calor quien hizo bajar mis registros en la carrera. Dos kilates he ganado en mis vacaciones... y eso sin parar de correr... es que no aprendo. Mi cuerpo se ha vuelto un ahorrador de cojones... vamos como los del anuncio de Joaquín Prat. En vacaciones y en verano relajo mis costumbres culinarias... que si la cervecita... que si el jamoncito... que si el aperitivo... y a pesar de salir 3-4 días a correr a la semana (entre 32-38 kms a la semana) no sólo no pierdo nada... sino que no para de sumar y sumar. Así que con dos kilos más y 36 grados a la sombra... pues no se podía esperar mucho más. Ya veremos cómo se da Cenizate. Por ahora he conseguido mejorar todos los tiempos con respecto a la temporada pasada... aunque sea por unos segundos. En Cenizate el pasado año hice 48 minutos largos... a ver si consigo mejorarlo. Va a ser difícil... pero en fin... a intentarlo sea.
Por cierto... el viernes antes de la carrera los miembros del club (aunque algunos han hecho miedo) iremos a degustar alguno de los jamones y cervezas que tenemos guardadas... y después mojitos para calentar la carrera del sábado... si es que así no se puede. Alguna locura planearemos... y seguro que algún viaje. Ya Juan me convenció, cubata en mano, de hacer el duatlón de Santa Pola en septiembre... así que imaginaros con cerveza y mojitos la que podemos liar. La última vez planeamos una maratón... y la terminamos. ¿Qué más podemos proponer? Pues hay muchas cosas... esperemos que no se suba mucho el ron. Para empezar, como he dicho, un duatlón. En Santa Pola se celebra un duatlón de los denominados de "corta distancia" o de "sprint", y que consta de 4,8 kms corriendo, 18,6 kms de bici y 2,8 kms para finalizar de carrera. A partir del 18 de julio (significativa fecha de un golpe militar indignante contra un gobierno democrático) comenzaré mi entrenamiento de bici, uno o dos días a la semana de 20 kms más o menos, combinado con 3-4 días de carrera. A ver si así bajo algún... gramo.

domingo, 20 de junio de 2010

III Carrera Pôpular de San Pedro: la sonrisa del trabajo bien hecho


Aquí me veis, sonriendo tras entrar con el hermano mayor del clan de los Maeso y saludando a Remo que no aparece en la foto. Y es que subtítulo la entrada como "la sonrisa del trabajo bien hecho", porque cuando salí de la plaza a eso de las 7:55 mi intención era estar en unos tiempos aproximados de 1:06-1:09, es decir, entre 4:55-5:10 más o menos. Pero la cosa se dio mejor.
Comencemos por el principio. Este 20 de junio de 2010, en la bonita localidad de San Pedro se celebraba su III Carrera Popular y la que era la 20º del Circuito del Carreras Populares de Albacete en 2010 bajo una mañana estupenda para la práctica del running. Hizo un poco de calor, es cierto, pero el viento nos aliviaba un poco y tampoco fue en absoluto agobiante. La carrera de San Pedro tuvo una muy buena organización, unos abundantes avituallamientos, una gran bolsa del corredor y en general la carrera en sí, por organización y circuito se merece un sobresaliente. A las 7:45 habíamos quedado en la Plaza de Chinchilla. Ésta se nos mostraba a los 6 avezados atletas presentes con su peor cara. Con la excusa de no sé qué "coronación", el"botelleo" de la noche llenó nuestra histórica plaza de botellas y vasos porque por lo visto para los cerebros de gran parte de la juventud chinchillana es muy difícil meter todo lo que sobra en una bolsa y tirarlo al contenedor. Pero dejemos eso para otro momento. La cosa es que salimos casi a las 8 camino de San Pedro Remo, Diego, Juan, Morales, Pedro y yo. El resto de competidores del club (hasta llegar a los 13) cogió su propio camino. Llegamos a la recogida de dorsales y previo un rápido café, apenas nos dio tiempo a cambiarnos e ir al arco de salida prácticamente sin calentar... que para eso estaba el sol haciendo su función. Ya vimos entonces al resto del equipo: el clan Maeso, Patri, Marcelo, Josera, Mariano Galván... y en apenas unos segundos ya Villaescusa anunciaba la salida inminente de la prueba.
Tras el disparo salimos como gacelas brevemente por las calles del pueblo. Breve... pero como siempre nos metieron una cuestecilla de las que te suben 20 pulsaciones en un suspiro. Volvimos a pasar por línea de meta ya encaminados hacia el circuito de tierra antes del primer kilómetro. A partir de entonces y hasta el séptimo punto kilométrico el camino nos llevó por un trayecto de monte bajo, muy bonito, con encinas, pinos y matorrales, un suelo a veces con excesivas piedras, pero entrentenido en los aledaños del río. Bonito... pero eso sí, con un continuo rompepiernas que siempre picaba hacia arriba y en el que tenías que mostrar una gran potencia para ir manteniendo la velocidad. En ese kilómetro siete comenzaba una bajadilla muy tendida, como un falso llano picando para abajo en la que cruzamos al otro margen del río. Y ahí estuvo el quid de la cuestión. 100 metros antes de pisar el kilómetro diez subimos una de las rampas más duras que hasta ahora he hecho en este circuito. Eran sólo 500 metros... vale... pero costaba lo suyo. Un total del 13-15% de desnivel medio que se pegaba a las piernas... pero bien. Lo siguiente fue lo mejor, una bajada de tres kilómetros de las que me gustan, tendida, que te deja correr y que no te destrozan los isquios. Enseguida encarábamos el pueblo, vimos un cartel que versaba "300 metros meta", sprint final y a escuchar a Villaescusa.
Mi experiencia personal: muy buena. Tras disputar la magnífica carrera del Villar de Chinchilla paré una semana y gané kilo y medio. Tenía miedo por eso... pero los entrenamientos de la semana fueron excelentes. Buen ritmo, otros de recuperación, hice cambios... y el viernes progresivos. Tenía un poco de piernas cansadas... pero respondieron que es lo importante. Comencé con Morales y Juan, en el kilómetro dos los dejé y fui hasta el cuatro con Yoli y su marido Paco. En el cuatro me pasó Pedro y quise seguirlo... pero vi que llevaba un puntillo un poco por encima, igual que Juan Carlos Maeso, en una excelente forma. Seguí mi marcheta e hice muy bien. Entre los kilómetros 7-10 bajé un poco con la idea de llegar fuerte. Y lo hice. Cuando subí la cuesta me uní al mayor de los Maeso, que está en el Tarazona Saycu. y llegamos a meta esprintando y con los úlitimos dos kilómetros arreando de lo lindo, cerca de 4:10 min/km y con muy buenas sensaciones. Muy contento, por tanto. Además coronado con el primer TopOcho de la temporada.
¿El equipo? Evidentemente no vamos a sacar muy buena puntuación... porque si yo he sido séptimo... la cosa es que no ha ido muy bien. Ahora lo importante es puntuar para mantenernos de cara a mejores tiempos cuando tengamos juntos a todas las gacelas. Esperemos que sean mejores los próximos diezmiles del verano. Patri está hecho una máquina, como siempre, entrando en un magnífico 11 puesto y el quinto de su dura categoría con 49 minutos y un endiablado ritmo de 3:39 en una dura prueba rompepiernas. Diego y Josera entraron en un excelente puesto 30 y 44 en 52 y 53 minutos respectivamente, mostrando el gran momento de forma que ambos atraviesan y a menos de 4 min/ikm, que ya es ir rápido. Se notan los entrenamientos de calidad que Diego está realizando, tanto de velocidad como de cuestas, y la gran potencia que Josera atesora ¡¡Benditas piernas!!. El cuarto fue el señor Remo, debajo de la hora, a 4:25 min/km de media y recobrando sensaciones de cara a la preparación del maratón este octubre. En un minuto y medio entramos tres atletas del club en el puesto 5º, 6º y 7º del TopOcho. En tiempos oficiales, Pedro entró en 1:03:07, Juan C. Maeso en 1:03:51 y aquí un servidor en 1:04:43. Cerró las puntuaciones del club Marcelo, siguiéndome muy de cerca, a dos minutos y medio y un crono de 1:07:06 siempre en tiempos oficiales. Siguieron a Marcelo otros cinco atletas del club, por orden: Juan, Morales, Roberto Maeso, Víctor Maeso y el incombustible Mariano Galván. Sólo reseñar el carrerón de Juan, teniendo en cuenta su participación en la fiesta de la noche anterior a altas horas, casi empalmando fiesta con carrera... que ya es mérito.
Total, otra carrera realizada. La próxima para mí será La Gineta, pero para el club será en Munera unos 12.000 metros. Parece que el calor vuelve a partir del miércoles... me acordaré de vosotros en un chiringito de la playa luciendo alguna camiseta de la carreras mientras degusto una buena jarra de cerveza... ¡¡Qué disfrutéis en Munera!!

jueves, 17 de junio de 2010

Comenzando con fuerza... y ganas



He comenzado esta nueva etapa de la temporada con muchas ganas. Apenas he estado 7 días sin correr y ya tenía el mono. El domingo en la mañana salí a trotar unos 8 kms tras las siete jornadas de descanso. Sin embargo fueron casi diez y no ocho los kilómetros. Desde la tienda de Samuel salí hacia la base del escorpión y vuelta, unos 9,6 kms más o menos. La cosa es que tardé en ir 28 minutos y en volver 23:30. Volví a toda leche, a una media de 4:50 min/km con buenas sensaciones y sobre todo con ganas.
El lunes volví a salir. Comencé a correr con María del Mar (mi cuñada), y a partir del kilómetro dos más o menos comencé unos cambios de ritmo y después volvía a su posición. Hice cuatro cambios, tres de 500 metros y uno de 1.000 metros. Los de 500 los hice en torno a 4:15 y el de 1.000 por debajo de 4:00... claro que era bajando.
La cosa es que descansé el martes y el miércoles volvía a los ruedos atléticos de entrenamiento con el grupo de los miércoles. Un grupo que esta semana se vio mermado y en el que sólo salimos cuatro personas, Remo, Sebas, Paqués y un servidor. Fue un trote rápido, 10 kms, con 3 de subida seguidos desde la estación de Chinchilla hasta arriba del Cuco, y que nos salió a 5:30 de media. Buen entrenamiento para mover rápido la sangre y ahora descanso hasta la carrera de San Pedro. Yo saldré hoy con mi cuñada a hacer 5 kms para estirar las piernas y ya hasta el domingo. A ver cómo se da.

sábado, 5 de junio de 2010

Desorientación, objetivos y el verano que nos espera



Hace tanto y tan poco de esta foto!! Exactamente fue el día de San José (19 de marzo) de 2009, unas dos semanas antes de la maratón de París. En la foto nos encontramos, de derecha a izquierda, Gato, Cosme, Manolo, Remo y Jose Ángel. Ese día hicimos la última tirada larga previa a la maratón, de 20 kms, por la vía verde. Para mí fue un entrenamiento espectacular. Los primeros 10 kilómetros en 52 minutos largos, a 5:15 min/km de media. Que ya es correr. Los 10 kms de vuelta en la friolera de 47:30, a 4:45 min/km de media, y más rápido por ejemplo que mi última carrera de 10 kms en Abengibre. Iba en buena forma, aunque creo que hoy día estoy mejor. Al menos en todas las carreras voy bajando el crono con respecto al año pasado. Pero ese día se dio bien, y si hubiera sido una competición, por ejemplo de 10 kms, creo que albergaría todavía ese mejor registro.

¿A qué venía esto? Pues la verdad es que no estoy seguro. Allí, entre esos cuatro atletas y amigos tenía un objetivo en la cabeza: terminar la dura prueba de un maratón. 42 kms y 195 metros. Ahí es nada. Y lo hice, y por dos veces ese año, y con apenas dos años en esto del atletismo. Demasiado fuerte empecé, me parece. Pero que me quiten lo "bailao", y no todo el mundo puede decir que ha estado 4 horas corriendo por las bellas calles de París, y 3 horas y 57 minutos por el circuito rompepiernas lisboeta. Pero aquí estoy, 14 meses y pico después de esta foto, casi 30 carreras de por medio, dos maratones y 8 medios maratones. Mañana hago una carrera fuera del circuito, en el Villar de Chinchilla, una pedanía de nuestra localidad de 7,3 kms antes de hacer un breve parón. No voy a parar mucho (7-10 días), pero quiero que me dé tiempo a reflexionar objetivos futuros para seguir manteniendo la chispa que te hace calcarte las zapas y patearte los caminos de alrededor de Chinchilla. Seguir manteniendo la ilusión por correr y superarte a ti mismo. Sentirte vivo, sentir que haces trabajar al cuerpo, que lo haces moverse, pedirle un esfuerzo más a tu corazón... y ver cómo te lo da una y otra vez.

Se truncó el maratón de Amsterdam. Obligaciones de trabajo me impiden acudir a la cita holandesa con Filípides. Suerte a los compañeros. Entrenaré con ellos, pues a mí me encantan las tiradas largas en compañía de amigos. Es -sin duda- de mis mejores recuerdos... aunque también me gustan los piques que llevábamos en los miércoles nocturnos en las rampas del mortirolo. Pero este verano será diferente. Yo me acoplaré a sus tiradas largas en septiembre. La semana que viene pararé de correr. Además estoy en Granada. A mediados de junio vuelvo a la marcha. Pero cambiaré un poco los entrenamientos. Excepto un día a la semana, que lo quiero guardar para hacer 10-12 kms para no perder la capacidad aeróbica, ahora entrenaré más la potencia y velocidad. A ver si así engaño al organismo y pierdo un par de kilos. La pista de atletismo, anexa a la Facultad de Humanidades de Albacete será aliada mía en este nuevo entrenamiento de junio, julio y agosto. Haré gimnasio dos veces a la semana, un día de series y otro de rodaje rápido. En julio me voy a tirar a la piscina... voy a hacer la milla de Totana. Creo que es el 17 de julio. Explosividad al máximo. ¿Objetivo? Bajar de 6:30, es decir, a 4 min/km. Por ahora sólo eso.

jueves, 20 de mayo de 2010

Tirada larga más sesión de calidad: camino de Tobarra



El martes en la tarde comencé de nuevo el entrenamiento camino de Tobarra. Ese mismo día salí por la Vía Verde con mi gran amigo Álvaro Chaparro que, en su estancia manchega, ya ha compartido dos entrenamientos conmigo. Lástima que no podamos correr juntos la media de Almansa por la boda a la que tengo que asistir el sábado. Hicimos una tirada larga de 20 kilómetros y algunos metros a una media de 5:47 min/km y 1 hora y 56 minutos de duración total. Me gustó mucho esa sensación de poder estar tiempo y tiempo trotando, a ritmo tranquilo. Pero eso sí, a partir del kilómetro 17 ya se me atragantaba el trote.

Esta tarde, jueves 20 de mayo, he salido con Manolo y ha sido un trote de 8,900 kilómetros... pero más duros. Manolo, pedazo de corredor, sufridor como él solo, y con una capacidad de superación insólita, ha estado prácticamente 3 meses parado y con apenas 12 sesiones de entrenamiento ya bajo de 5 min/km en la carrera de este domingo, y con apenas un día de descanso, el martes se mete 9 kms, el miércoles 13,5 y hoy se viene conmigo a hacer cambios de ritmo. Ahí es nada. La cosa es que hemos hecho cuatro cambios de ritmo. El primero de 650 metros, el segundo de 750 metros, el tercero de 1.050 metros y el cuarto de 750. Los dos primeros los hemos hecho a una media de 3:45-3:50 min/km, como veis en la gráfica. El tercero, más largo, y con la segunda mitad picando para arriba lo hemos hecho a 4:15 min/km. Y el último, picando para abajo nos ha salido a 3:45 min/km de media, y con los últimos 200 metros a 3:30. Para mí ha sido un entrenamiento muy bueno. Ahora, el sábado un rodaje de una hora tranquilo y a la boda a mi pueblo... espero no desentrenar allí...

lunes, 17 de mayo de 2010

I Carrera Popular de Montealegre, buenas sensaciones


Buenas sensaciones tras acabar la I Carrera Popular de Montealegre. En la foto llegaba a meta junto a Pedro y Ángel Andrés (el que está detrás con la gorra) en 51:13 y 4:50 min/km de media. La carrera no era nada cómoda y -para colmo- el viento nos pilló de cara en una de las subidas. Sólo hay que ojear las medias de velocidad de la "élite" para ver que no fue una carrera rápida. Pero no estuvo mal. El circuito era entretenido, combinaba muchos toboganes de subidas y bajadas y la tierra con el asfalto. Los primeros 600 metros eran para abajo y en llano por las calles... pero el idilio de la gravedad pronto se nos pondría en contra. A partir de ahí comenzaba una subida de un kilómetro aproximadamente que terminaba con unas rampas durísimas. Llegado a ese punto se iniciaba una larga bajada de más de un kilómetro por tierra donde se podían alcanzar buenas velocidades si se hacía con cabeza. De nuevo otra subida que comenzaba en el kilómetro tres y que se extendía en un kilómetro y medio. Esta vez era una subida tendida, con un firme bastante pedregoso e -incluso- peligroso si no se estaba muy atento. Coronabas la subida en el cambio de la tierra al asfalto y descendías hasta meta, que se encontraba en el kilómetro 5,350 más o menos. Y otra vuelta. Éste es el resumen de un circuito entretenido pero -insisto- durillo y con viento.
Mi experiencia personal fue bastante buena, con buenas sensaciones. Salí bastante delante y me marqué el kilómetro uno en 4:20 (a pesar de que parte del mismo era para arriba). A partir de ese kilómetro pillé a Curro y Manoli y seguí con ellos hasta el kilómetro cuatro y medio, al coronar la segunda subida. Manoli baja como un rayo y es bastante difícil seguirla. Yo lo asumí en la primera bajada y ni lo intenté en la segunda. Entonces me enganché a un buen grupeto formado por Ovidio (Obi-Wan-Kenobi), Moncho y Pedro. Desde el kilómetro cuatro fuimos juntos a meta. Vimos marcharse a Curro y Manoli, pillamos a Ángel a kilómetro y medio de meta, y estuvimos parte de la carrera de charleta. A pesar de que parte del recorrido lo tomamos con calma hicimos una buena posición, en la primera mitad de la carrera. La media de velocidad no fue muy rápida (4:50), pero es que el circuito y el viento (y nuestras piernas) no daban para más. Entrar e 230 de 550 por ahora es mi mejor posición (en porcentaje) de las nueve carreras que he realizado en este circuito de 2010. Y todo ello a pesar de las molestias en el sóleo y en el tendón de aquiles que las llevé arrastrando hasta el sábado en la noche. Una buena dosis de reflex parece que bastó... aunque fue una buena señal de alarma.
En cuanto al equipo creo que hay que resaltar varias cosas. Primero, la vuelta de Manolo a las carreras con un tiempazo de 52 minutos y 4:59 min/km en un circuito bastante malo para hacer buenas marcas. Me pegó un grito en el kilómetro 8, yo no me enteré muy bien, pero parece que nos iba a la caza... como el lobo detrás de las presas... en la próxima me come. De nuevo volvimos al podium gracias a Manoli, que se marcó un carrerón, quedando entre las cuatro mejores féminas de la carrera. Enhorabuena. Escudada por Curro, por supuesto, que entre los dos suman tres oros y una plata en el Autonómico, que es más de lo que vamos a conseguir algunos en nuestra vida. Una proeza que habría que haberle dado más difusión en los medios, pero que se nos escapó entre la media de Albacete, la comida, las camisetas y las cien mil tareas que se nos echan encima (pronto recibiréis todos los del club el acta de la reunión con reprimenda adjunta). El primero del club fue Carcelén, que está echo un toro el tío. Si no hace falta echarle mucho vistazo... con una simple ojeada le ves que es un campeón y un portento físico... en cambio a otros nos miran... y alguno del pueblo creo que se pregunta que de qué es la carrera. Pero ¡Ea! ahí estamos en el asfalto una semana más poniendo nuestro sudor al servicio del club que -me parece- que hemos sido quintos y nos hemos llevado 26 puntos. Alguien llamado Patri, que me suena que es del club, como bien dice Remo tuvo virus nocturno que le privó -con casi toda seguridad- a subir al podium de senior... pero esos son virus que son difíciles de evitar... hasta que le echemos una novia y lo dejemos por la noche viendo una peli los sábados con pizza para recargar hidratos y a las 23:30 a dormir... (aunque el que os escribe sigue este mandamiento muy poco).
La próxima del circuito es la mítica media maratón de Almansa con más de 4.500 inscritos. Yo no estaré, pues iré de boda. Tampoco acudiré a la siguiente, a Abengibre. Me guardo para la media de Tobarra el 5 de junio a ver si ya, de una vez, consigo bajar de 1:40. Aún me quedan tres semanas para bajar kilo y medio y mejorar el entrenamiento... ¿Será posible? Ah!!! El día 6 de junio es la carrera del Villar. Ahí todo el equipo sí o sí, para apoyar a nuestro compañeros Mariano y Patri en la que será -seguro- una carrera excepcional.

lunes, 10 de mayo de 2010

XV Media Maratón de Albacete: siguiendo el guión previsto

De esta guisa entraba yo en meta, con 1:42:50 de tiempo oficial y 1:42:43 de tiempo real a 4:52 min/km de media. Llegué en la posición 1.030 de 1.978 llegados a meta. Me faltó un pelín, un poco más de fondo y entrenamiento, para entrar en la primera mitad de la carrera y alcanzar mi crono en la distancia de 1:41:53. No era ése el objetivo al oir el disparo. Tenía claro que mi objetivo era en primer lugar bajar de 1:45 y en segundo lugar hacer 1:42. Si mis piernas respondían mejor de los que yo creía... pues quizás podía ser una opción llegar a esos 1:41:50. Pero lo veía muy complicado, como ya expliqué en una entrada anterior. La semana de parón por las muelas y que las tres semanas siguientes estuve con un entrenamiento muy irregular con pocas tiradas largas y siempre rodajes de 8-9 kms... evidentemente me hacía llegar algo cortillo de entrenamientos. Por todo ello salí con la cabeza fría y me vino muy bien porque cumplí con el objetivo de salida. Y eso significaba ir entre 4:47:4:52 min/km, pues sabía que era un ritmo bastante llevadero para mí.
Pero comencemos por el principio. Ya os he hablado un poco de la media de Albacete. La RFEA la tiene como la primera en el ranking de medias maratones del calendario nacional por sus años (15 ediciones), la participación de atletas de élite, el recorrido bastante llano y el servicio a los corredores (parking vigilado gratuito, buena bolsa del corredor, duchas, masajes, guardarropa...). Ayer varios africanos intentaron batir el record de la prueba que está en manos del keniata Silas Sang que lo dejó en un escalofriante 1:01:11, a 2:54 min/km. En línea de salida se congregaban la flor y nata de ganadores de carreras a nivel nacional: los keniatas Kibet (ganador en la media de Barcelona o Santa Pola), Cosmers Komboi (ganador en Almería), Kurui, Kipkorir... marroquíes, eritreos, etíopes... y españoles de la talla de Rafa Iglesias (ganador de la última Behobia y de la maratón de San Sebastián) o Javier Díez Carretero. En categoría femenina la esposa de Kibet (Chepkirui) batió el record de la prueba y le siguió la famosa Inés Monteiro (representante portuguesa en las últimas olimpiadas), y Fátima Ayachi. El nivel de la prueba es evidente. Los 20 primeros llegados bajaron de 1:09. Pero es que debajo de 1:06 estuvieron ni más ni menos que 13 corredores, entre los que se encontraba Rafa Iglesias (1:04) y Díez Carretero (1:05). El ganador fue Cosmers Komboi (atento a la homonimia con otro gran atleta del C.A. Chinchilla), con 1:01:31, seguido por Kurui y kibet que entraron al sprint, un segundo más tarde que su compatriota. No consiguieron batir el record de la prueba, a pesar que en el kilómetro 15 llevaban 9 segundos de ventaja sobre el record. Quizás la desconfianza entre ellos, el irse vigilando y el ir doblando a los corredores más retrasados les hizo perder comba al final. No cabe duda que a todos se nos atragantó un poquitín los últimos 5 kilómetros, cuando la humedad comenzó a hacer mella. Y todo esto, como dice Rafa Iglesias en su blog de runner a 700 metros de altura, que siempre es un handicap en las pruebas de fondo.
En mi caso, como digo, salí con cabeza después de la fatídica experiencia del año pasado, donde me estrellé con el muro ¡¡en el kilómetro 7!! Morales, Juan, Antonio y yo nos colocamos muy cerquita de la cabeza de carrera para no quedarnos encerrados en la salida como el pasado año.. El primer parcial de 5.000 lo pasé 24:22 (si le restamos los siete segundos entre el disparo y mi salida, significa 24:15 a 4:51 min/km de media). Hasta entonces fui con Juan y Antonio , ya que Morales iba por delante y no lo pillé hasta que pisé esa alfombrilla del quinto kilómetro. El segundo parcial los pasé en 23:59 (4:48 min/km de media), donde gradualmente perdí a Juan y Morales que se quedaron un poco más retrasados (Morales en el kilómetro 7 y juan en el kilómetro 9); el tercer parcial fue el más rápido, 23:50 (4:46 min/km de media), con buenas sensaciones y adelantando a gente. El último parcial de 5.000 lo pasé en 24:37, a 4:56 min/km de media. Ahí estuvo el "quid" de la cuestión. Si en ese parcial hubiera mostrado la progresión que iba llevando kilómetro a kilómetro hubiera batido mi marca o me hubiera quedado muy cerca. Pero no pude mantener el ritmo. Tampoco me hundí, sino que mantuve un ritmo alto para mí, pero sin ese puntillo que llevaba entre los kilómetros 10 y 15, donde sí me veía con fuerzas. El kilómetro 16 transcurre por una zona muy abandonada, sin animación. El kilómetro 17 acusé las rozaduras de las axilas y unas llagas que se me estaban haciendo en el lateral del pie. Al ver que no avanzaba en tiempo el 18 y el 19 psicológicamente me vine un poco abajo... pero manteniendo el ritmo de los anteriores kilómetros. Sí que es verdad que apreté en el último 2.000, adelantando a unos cuantos. Pero ya para entonces lo único que podía hacer era marcar un 1:42 muy bueno, que me dejó muy contento, pero con un "retrogusto". Si hubiera tenido un poco más de entrenamiento podría haber pegado algún bocado a mi marca personal. En todo caso es una cuenta pendiente que la dejo para otoño... quizás en Amsterdam o en la costa levantina ¿Quién sabe? Sí que es verdad que llegué contento a meta, otra media maratón más a las espaldas (ya llevo unas 12), y mis piernas van respondiendo.
El resto del equipo hizo en general un carrerón. Los de delante están hechos unos máquinas. Patri entró en 1:18, en 1:22 y 1:23 raspados entraron muy juntitos, Diego, Mariano, Gato y Javi. Los hermanos Claramonte (Uge y Sebas) hicieron 1:28. Completó el TopOcho Cuevas con un tremendo crono de 1:33. Sin duda sacaremos más puntos que el año pasado, donde hicimos peor crono todos en general. Destacar ese 1:34 de Paqués y Jose Mari Rodenas. Paqués se planteó el 1:35 y lo ha conseguido bajar ¡¡enhorabuena!! Arturo Tendero volvió a los ruedos del asfalto con un buen crono (1:46) pese a los problemas físicos que le obligaron a bajar el ritmo desde el kilómetro 14. Morales se quitó la espinita de Albacete con un buen tiempo, 1:43 y Juan pudo bajar de 1:45 holgadamente, marcando exactamente 1:44:00. Entre 1:48 y 1:49 anduvo gran parte del equipo, haciendo grupete Moncho, Ovidio, Multi, Chugo... y bueno... hasta completar 36 aguerridos atletas hubo mucho "Usain Bolt" suelto con el castillo corriendo como logo.
Pues nada... otra media maratón, otra carrera del circuito y otra edición de la media maratón de Albacete. No cabe duda de que seguirá manteniendo una posición bastante alta en el ranking dado el gran número de atletas del élite que congregó y la alta participación popular. Esperemos el año que viene volver a batirnos con el asfalto de la capital en sus 21.097 metros de sufrimiento y seguir restando segundos a nuestros cronos. Pero sobre todo a seguir disfrutando con cada zancada, con cada respiración forzada, con cada adelantamiento y con cada grito de ánimo. Por cierto, como siempre, faltó animación, un mal endémico de esta carrera. Espero que para el año que viene lo solucionen para que también, para los populares, sea la mejor media maratón de España.