martes, 10 de agosto de 2010

Mahora, Villamalea y el Europeo de Atletismo 2010


En estas tres semanas que llevo sin tocar el blog han pasado muchos eventos atléticos (y vacacionales) que merece ajustar en esta entrada. En primer lugar la carrera de Mahora. No se me dio excesivamente bien. No estuvo mal... pero tampoco para tirar cohetes. Hice 36 minutos largos y con el ajuste que hizo championchip al kilometraje real marcado por los GPS´s me salió a una media de 4:53 min/km. Una media no muy rápida para 7,6 kms. El calor hizo mella y en general mi estado físico. Fiestas en Chinchilla prácticamente desde Cenizate. En vez de acudir a la carrera de Fuenteálamo fui a los "mojitos de Santa Ana", lo que supuso (sumando mojitos, cena, y demás desmadre culinario) otro pequeño aumento de peso corporal. No había buenos auspicios para Mahora... y así se cumplieron. Al cuerpo es imposible engañarlo, y menos en esto del atletismo de fondo. El 1 de agosto marché a la playa hasta el día 6. Nubes negras sobre mi estado de forma. Pero no se cumplió. A pesar del buffet libre del hote, conseguí disfrutar de los manjares culinarios sin excesos, y además entrené un poco. Resultado: una carrera de Villamalea muy buena. Mucho mejor de lo que yo pensaba en un principio. La media me salió a 4:55 min/km, algo que no está mal para esta prueba de 3 leguas (casi 17 kms) de distancia en un circuito rompepiernas y a 34 grados de temperatura en la salida. Casi toda la carrera fui con mi compañero Moncho (en la foto junto a mí), y el chico que está detrás de nosotros. Fuimos a un ritmo sostenido toda la carrera, y las tres vueltas nos salieron en unos tiempos muy parecidos (siempre en 27 minutos y pico cada una de las leguas). La organización brilló, como siempre, con una estupenda bolsa de obsequio (increible para otros lugares) compuesta de bermudas, sudadera, vino, setas, champiñones, isotónico, zumo... una barbaridad muy de agredecer. Pero no sólo la bolsa de obsequio. Hubo agua en abundancia, y fresca, lo que no es fácil. Los vecinos se volcaron con los corredores a base de manguerazos. Llegamos empapados con más agua que sudor. Y eso... a 34 grados se agradece y mucho.
A finales de julio se disputó el Campeonato Europeo de Atletismo. Los españoles sacaron 8 medallas, todas concentradas en el medio fondo y en el fondo, casi como es costumbre. Una actuación de aprobado alto o notable raspado, según unos u otros analistas. La verdad es que me gustó mucho la expectación que tuvo entre mucha población que apenas ve estos eventos. Incluso en aquéllos que disfrutan practicando este deporte pero que apenas lo ven. Ya sabemos cuáles son nuestras pruebas clave. Sin embargo se falló en el 10.000, en la marcha, en el 800 masculino y femenino, decepción de Bezabeth y Sergio Sánchez, y es evidente que faltan mujeres fuertes en el fondo español (a excepción de Marta). Mención aparte de nuestros sempiternos puntos débiles en la velocidad (100, 200, 400), en las pruebas combinadas y en otros ejercicios como la jabalina, peso o martillo. Ya se ha hablado mucho del tema, no sé si son las ayudas, si es nuestra sociedad muy proclive al sofá y al poco esfuerzo (y es que el atletismo exige mucho). Pero tampoco creo en esto últimos porque Francia, Inglaterra, Alemania, etc tienen el mismo tipo de sociedad occidental consumista y sedentaria que en España y no sufren esas carencias.
Pero yendo a los éxitos me gustaría resaltar al gran Chema Martínez. Yo lo vi en Almansa rápidamente, también en la entrega de premios del circuito (un día antes de marchar a la maratón de Lisboa) y me ha parecido siempre un tipo estupendo. Pero es que en lo atlético es un gran campeón. Se ha batido el cobre siempre con los africanos aún sabiendo de la superioridad de éstos en el fondo. Le ha dado igual. Donde muchos europeos tiraban la toalla, él luchaba hasta el final. Compite todo el año, siempre, en 10 kms, en cross, en media maratón, en la Behobia, en maratones... incluso en 2009 compitió en el 3.000 de pista cubierta. Y lo da todo. Es la imagen del deportista del atletismo tal y como debe ser. Lleva tres medallas en los europeos (dos platas y un oro) en 10 kms y en maratón. Todo un campeón al que desde este humilde blog, le mando mis más afectuosa enhorabuena... no por la medalla, sino por toda su carrera, por su esfuerzo y por esa mentalidad espartana que le hace tener una juventud eterna a sus 39 años. Jesús España es otro de los campeones que merecen mil elogios. Campeón de Europa de 5.000 hace cuatro años y subcampeón este 2010 ante el gran Mo Farah es mucho decir. Gran estratega y planificador de las temporadas dejó su pico de forma para el europeo, dando una lección a muchos atletas españoles de cuándo hay que estar fuerte y cuándo no hace falta estarlo. Sergio Sánchez fue una pequeña decepción tras el gran invierno que ha protagonizado en cross, en pista cubierta, en el mundial de Doha y batiendo el record europeo de los 3.000 y 2.000 en pista cubierta. Se ha ido desinflando porque no se puede estar al cien por cien los 12 meses del año. Quizás un pequeño parón a principios de primavera (tras el mundial de Doha) le hubiera venido bien para conseguir otro pico de forma en Barcelona. Ha perdido la oportunidad de subirse a lo más alto en 5.000, pues no me cabe duda que en la forma en la que estaba en febrero hubiera batido al mismo Mo Farah.
En fin, yo ahora con lo mío. A ver si de aquí a primeros de septiembre consigo bajar algún kilete y voy combinando las salidas a correr con la bici. Este domingo la cogí un poco para tomar contacto con la misma. Por ahora la cogeré los domingos, tras el sábado de carrera. No sé si llegaré al duatlón de Santa Pola. Va a ser complicado. Pero por lo menos voy a combinar deportes para seguir quemando y afinando de cara al otoño. Quiero planificarme una buena media maratón para este otoño. Quizás será San Javier a primeros de noviembre. Para eso pararé una semana después de Caudete. El 28-29 de agosto retomaré los entrenamientos de cara a esa cita en San Javier. 10 semanas de entrenamiento para intentar bajar de 1:40 en media maratón. Complicado... pero no será por no intentarlo.

martes, 27 de julio de 2010

Un entrenamiento que me ha dejado las piernas doloridas


Después de hacer el vago durante cinco días, de no haber salido a trotar ni un metro, de haber cambiado Fuenteálamo por la ingesta (excesiva) de mojitos el sábado... después de haber recuperado el kilo perdido (de nuevo veo los 86 kilos ante mi desesperación y mirada atónita a la báscula). Después de todo eso ayer hice algo más de 9 kilómetros en Chinchilla por un camino rompepiernas y no precisamente a trote gorrinero (como tendría que haber ido). Acompañado de Uge, Paqués, Cuevas y Perote, bajamos desde la Plaza de Chinchilla a Las Rozas, y de ahí fuimos a la carrera del pueblo para hacer esos últimos tres kilómetros de subida, incluidas el "col de las cabres". Pero lo peor fue que desde el principio fuimos (fueron) llevando un ritmo alto para mi (lamentable) estado de forma. Entre 5:10-5:20 casi todo el camino hasta pisar las cuestas hicieron que fuera con la lengua fuera y con un continuo cansancio en las piernas. Llegué cansado. Para postre mi mujer me dijo que fuéramos a andar por la noche... después de una hora de paseo estaba con las piernas reventadas ¿Y tú dices que haces las carreras? Pues la verdad a veces me lo pregunto... y ni yo mismo sé qué contestar...
La próxima carrera del circuito será Mahora. Posiblemente haré Mahora, Villamalea. Tarazona y Caudete. Las cuatro y después tres semanas de descanso de carreras. Yo quería hacer Mahora rápido... pero el peso me lo impide. No sé cómo cojones consigo coger kilos sin parar de correr (150 kms en mayo, 130 en junio y 110 lo que llevamos de julio y peso dos kilos y medio más que el 9 de mayo). Estoy hasta los mismísimos de ir arrastrando laste. Desde hace doce meses tengo calculado en mi diario de entrenamiento la friolera de 1.700 kilómetros, una maratón (Lisboa), cinco medias maratones (San Javier, Santa Pola, Villlarrobledo, La Roda y Albacete), más otras 18 carreras del circuito... y el resultado son dos kilos más que el año pasado en estas fechas ¿¿?? En fin... la solución va a ser dejar de comer... pero es que cuesta tanto cuando te metes 35 kms a la semana!!! Pues nada... a lucir cuerpo serrano en las carreras ¡¡Qué remedio!!

martes, 20 de julio de 2010

Cenizate: una buena carrera bajo un sol abrasador


El sábado 17 de julio de 2010 se disputó la III Carrera Popular de Cenizate, apodada desde el club de la localidad como "La Gran Joya". Es mi segunda participación en la misma, mejorando este año un minutillo con respecto al anterior a pesar del gran calor que sufrimos todos los atletas que allí nos juntamos. Pero tengo la impresión de que cada vez somos menos... o que somos los mismos pero hay más gente de vacaciones. Es curioso cómo con 1.950 inscritos al Circuito apenas corrimos 455 personas en esta localidad de la manchuela. Y menos habrá esta semana en Fuenteálamo. Mucho calor y, quizás para algun@s compañer@s, existe una cierta sensación de "hinchazón" de carreras. Éstas son las causas más importantes de una menor participación desde que comenzó el mes de junio. Hay carreras que mantienen un importante número de participantes como La Gineta, posiblemente también lo tendrá Tarazona y en septiembre Pozo Cañada. Pero me parece que hasta octubre no veremos un incremento en el número de atletas... o al menos eso esperamos para la III Carrera Popular de Chinchilla.
En todo caso, Cenizate es una muy buena carrera. El año pasado la organización tuvo un par de fallos que ha solucionado en 2010 de una forma bastante eficiente. El calor escapa al control de la organización, así que poco que decir de ello. Que hace calor... cierto, cierto... pero si nos gusta penar, como bien dice Gossi (uno de mis atletas favoritos del circuito), no nos podemos quejar. La carrera de Cenizate son 10 kms divididos en dos vueltas de 5 kms. Cada una de esas vueltas se volvió como una pequeña tortura para mis músculos y mi pesado cuerpo. Esos dos kilos que me he echado encima en junio y julio me están pesando de más. No me dejan llevar una buena velocidad. Pero es ley de física... ¿O es que me creía que las cervezas no se pegan? En fin, que esas dos vueltas de 5 kms fueron bastante duras, con subidas y bajadas... y no precisamente suaves. Comenzamos a 32-33 grados aproximadamente. Pero la segunda vuelta el calor fue remitiendo a la vez que las sombras iban aumentando. Para los más lentos todas estas circunstancias nos supuso una sensación de alivio, mostrando que fue un acierto lo de retrasar a las 20:00 el comienzo de la carrera. Que tomen nota en Mahora pues no se entiende que siendo de 7,8 kms se dé salida de la prueba a las 19:30. El circuito de Cenizate es bastante entretenido (al menos en comparación con El Salobral). Callejeabas durante 2 kms, después te sacaban unos 750 metros en una carretera de ida y vuelta donde veías a los compañeros que van por delante y detrás, y después algo más de dos kilómetros de callejeo. En la carretera de ida y vuelta visualicé en el comienzo a los primeros de la carrera, después a los que sé que nunca voy a pillar, después con los que alguna vez (con dos kilos menos) he ido, y cuando giré a grandes compañeros y amigos con los que he compartido carreras y el que sólo verlos o saludarlos ya vale la pena pasar el calor que pasamos, como los Simarro y Paco del running Albacete, Zafrilla de fondistas, Belmonte del Sarraz, Sebas y Alberto del Dosquince, etc. Con algunos apenas he intercambiado palabras, pero seguir sus desventuras (y compartirlas) a través de este invento que es internet, te hace sentirlos bastante cercanos. Con otro compañero, Juan Carlos, me crucé allá por el kms 6 (entró un poco antes) y me dijo que seguía el blog. Al menos no escribo para mí (pensé). El recibimiento de los vecinos fue bastante bueno, con manguerazos incluidos. El avituallamiento también abundante, además de una muy, pero que muy buena bolsa de obsequio.
En cuanto a nuestro club, destacar el carrerón de Patri en 35 minutos (décimo de la general y el cuarto de su categoría), seguido por otras dos máquinas (Gato y Sebas) en 37:57 y 38:30. Los tres por debajo de 4 min/km, lo que es ir rápido. El cuarto fue Miguel Ángel en su vuelta a las carreras tras dos meses de ausencia (44 minutos). El quinto fue aquí un servidor, entradito en carnes, pero sufriendo con 47:50 a 4:48 min/km. El sexto entró Paco (cuñado de Ovi) en 48:30 minutos, muy cerca de mí, ya que fuimos casi toda la carrera juntos, pero los dos kilómetros finales se le atragantaron un poco y me dijo que me fuera que él quería acabar un poco más tranquilo. El séptimo fue para Roberto Maeso, estrenándose en el TopOcho. Otro estreno en el Olimpo de los ocho primeros fue para Juan Carlos Escribano. Noveno y décimo fueron Abiétar y Mariano Galván. Tuvimos una discreta actuación del club (19 puntos) debido a las grandes ausencias. No levantamos cabeza desde Abengibre, exceptuando los 25 puntos de El Salobral que no estuvo mal.
Otra carrera más (ya van 13 del circuito y 15 en total desde que empezó el año). Hoy me voy a hacer un masaje con nuestro gran fisio, Javi, a ver si consigue quitarme la tensión de los gemelos. Esta semana hago "cuennos" en Fuenteálamo... la verdad es que no me apetece competir 13 kms con este calor cuando en Chinchilla están de mojitos en la fiestas de Santa Ana. Me guardo para Mahora, un día antes de irme a la playa a pasar cinco grandes jornadas de relax. Espero llegar a Mahora al menos con 1 kilo menos... estoy intentando aplicarme... pero la cervecita comiendo... de eso no puedo quitarme.

martes, 13 de julio de 2010

Los chicos del maíz...


En esta foto aparecen mis piernas volando (las zapatillas mizuno precision verdes) en la parte final de la III Carrera Popular de El Salobral. Y es que fuimos "los chicos del maíz", no sólo por la gran presencia de este producto en el circuito de la carrera (un 85% de la misma era alrededor del panizo), sino porque fue casi una carrera de miedo. Porque el calor fue sofocante... asfixiante. Un calor que atenazaba los músculos, que no dejaba respirar a los pulmones y que llenaba de sudor nuestro rostro. Un calor que no se podía sofocar con los seis avituallamientos de agua que tuvimos en los diez kilómetros de carrera. Era imposible, 36 grados a la sombra a la hora de la salida. Una locura a la que sólo podíamos responder los corredores del Circuito de Carreras Populares de Albacete que estamos hechos a todo. Pues así fue la carrera... un gran sofocón para los músculos. Casi todo hicimos unas marcas muy inferiores a la que haríamos con una temperatura normal. Yo hice 49:32, a 4:58 min/km. Y gracias... los que hicieron La Gineta y El Salobral también se le escaparon unos cuantos minutos en el maíz con respecto a la primera carrera. Y es que la tarde no estaba para alardes... ni mucho menos.
Pero por otro lado no sólo fue el calor quien hizo bajar mis registros en la carrera. Dos kilates he ganado en mis vacaciones... y eso sin parar de correr... es que no aprendo. Mi cuerpo se ha vuelto un ahorrador de cojones... vamos como los del anuncio de Joaquín Prat. En vacaciones y en verano relajo mis costumbres culinarias... que si la cervecita... que si el jamoncito... que si el aperitivo... y a pesar de salir 3-4 días a correr a la semana (entre 32-38 kms a la semana) no sólo no pierdo nada... sino que no para de sumar y sumar. Así que con dos kilos más y 36 grados a la sombra... pues no se podía esperar mucho más. Ya veremos cómo se da Cenizate. Por ahora he conseguido mejorar todos los tiempos con respecto a la temporada pasada... aunque sea por unos segundos. En Cenizate el pasado año hice 48 minutos largos... a ver si consigo mejorarlo. Va a ser difícil... pero en fin... a intentarlo sea.
Por cierto... el viernes antes de la carrera los miembros del club (aunque algunos han hecho miedo) iremos a degustar alguno de los jamones y cervezas que tenemos guardadas... y después mojitos para calentar la carrera del sábado... si es que así no se puede. Alguna locura planearemos... y seguro que algún viaje. Ya Juan me convenció, cubata en mano, de hacer el duatlón de Santa Pola en septiembre... así que imaginaros con cerveza y mojitos la que podemos liar. La última vez planeamos una maratón... y la terminamos. ¿Qué más podemos proponer? Pues hay muchas cosas... esperemos que no se suba mucho el ron. Para empezar, como he dicho, un duatlón. En Santa Pola se celebra un duatlón de los denominados de "corta distancia" o de "sprint", y que consta de 4,8 kms corriendo, 18,6 kms de bici y 2,8 kms para finalizar de carrera. A partir del 18 de julio (significativa fecha de un golpe militar indignante contra un gobierno democrático) comenzaré mi entrenamiento de bici, uno o dos días a la semana de 20 kms más o menos, combinado con 3-4 días de carrera. A ver si así bajo algún... gramo.

domingo, 20 de junio de 2010

III Carrera Pôpular de San Pedro: la sonrisa del trabajo bien hecho


Aquí me veis, sonriendo tras entrar con el hermano mayor del clan de los Maeso y saludando a Remo que no aparece en la foto. Y es que subtítulo la entrada como "la sonrisa del trabajo bien hecho", porque cuando salí de la plaza a eso de las 7:55 mi intención era estar en unos tiempos aproximados de 1:06-1:09, es decir, entre 4:55-5:10 más o menos. Pero la cosa se dio mejor.
Comencemos por el principio. Este 20 de junio de 2010, en la bonita localidad de San Pedro se celebraba su III Carrera Popular y la que era la 20º del Circuito del Carreras Populares de Albacete en 2010 bajo una mañana estupenda para la práctica del running. Hizo un poco de calor, es cierto, pero el viento nos aliviaba un poco y tampoco fue en absoluto agobiante. La carrera de San Pedro tuvo una muy buena organización, unos abundantes avituallamientos, una gran bolsa del corredor y en general la carrera en sí, por organización y circuito se merece un sobresaliente. A las 7:45 habíamos quedado en la Plaza de Chinchilla. Ésta se nos mostraba a los 6 avezados atletas presentes con su peor cara. Con la excusa de no sé qué "coronación", el"botelleo" de la noche llenó nuestra histórica plaza de botellas y vasos porque por lo visto para los cerebros de gran parte de la juventud chinchillana es muy difícil meter todo lo que sobra en una bolsa y tirarlo al contenedor. Pero dejemos eso para otro momento. La cosa es que salimos casi a las 8 camino de San Pedro Remo, Diego, Juan, Morales, Pedro y yo. El resto de competidores del club (hasta llegar a los 13) cogió su propio camino. Llegamos a la recogida de dorsales y previo un rápido café, apenas nos dio tiempo a cambiarnos e ir al arco de salida prácticamente sin calentar... que para eso estaba el sol haciendo su función. Ya vimos entonces al resto del equipo: el clan Maeso, Patri, Marcelo, Josera, Mariano Galván... y en apenas unos segundos ya Villaescusa anunciaba la salida inminente de la prueba.
Tras el disparo salimos como gacelas brevemente por las calles del pueblo. Breve... pero como siempre nos metieron una cuestecilla de las que te suben 20 pulsaciones en un suspiro. Volvimos a pasar por línea de meta ya encaminados hacia el circuito de tierra antes del primer kilómetro. A partir de entonces y hasta el séptimo punto kilométrico el camino nos llevó por un trayecto de monte bajo, muy bonito, con encinas, pinos y matorrales, un suelo a veces con excesivas piedras, pero entrentenido en los aledaños del río. Bonito... pero eso sí, con un continuo rompepiernas que siempre picaba hacia arriba y en el que tenías que mostrar una gran potencia para ir manteniendo la velocidad. En ese kilómetro siete comenzaba una bajadilla muy tendida, como un falso llano picando para abajo en la que cruzamos al otro margen del río. Y ahí estuvo el quid de la cuestión. 100 metros antes de pisar el kilómetro diez subimos una de las rampas más duras que hasta ahora he hecho en este circuito. Eran sólo 500 metros... vale... pero costaba lo suyo. Un total del 13-15% de desnivel medio que se pegaba a las piernas... pero bien. Lo siguiente fue lo mejor, una bajada de tres kilómetros de las que me gustan, tendida, que te deja correr y que no te destrozan los isquios. Enseguida encarábamos el pueblo, vimos un cartel que versaba "300 metros meta", sprint final y a escuchar a Villaescusa.
Mi experiencia personal: muy buena. Tras disputar la magnífica carrera del Villar de Chinchilla paré una semana y gané kilo y medio. Tenía miedo por eso... pero los entrenamientos de la semana fueron excelentes. Buen ritmo, otros de recuperación, hice cambios... y el viernes progresivos. Tenía un poco de piernas cansadas... pero respondieron que es lo importante. Comencé con Morales y Juan, en el kilómetro dos los dejé y fui hasta el cuatro con Yoli y su marido Paco. En el cuatro me pasó Pedro y quise seguirlo... pero vi que llevaba un puntillo un poco por encima, igual que Juan Carlos Maeso, en una excelente forma. Seguí mi marcheta e hice muy bien. Entre los kilómetros 7-10 bajé un poco con la idea de llegar fuerte. Y lo hice. Cuando subí la cuesta me uní al mayor de los Maeso, que está en el Tarazona Saycu. y llegamos a meta esprintando y con los úlitimos dos kilómetros arreando de lo lindo, cerca de 4:10 min/km y con muy buenas sensaciones. Muy contento, por tanto. Además coronado con el primer TopOcho de la temporada.
¿El equipo? Evidentemente no vamos a sacar muy buena puntuación... porque si yo he sido séptimo... la cosa es que no ha ido muy bien. Ahora lo importante es puntuar para mantenernos de cara a mejores tiempos cuando tengamos juntos a todas las gacelas. Esperemos que sean mejores los próximos diezmiles del verano. Patri está hecho una máquina, como siempre, entrando en un magnífico 11 puesto y el quinto de su dura categoría con 49 minutos y un endiablado ritmo de 3:39 en una dura prueba rompepiernas. Diego y Josera entraron en un excelente puesto 30 y 44 en 52 y 53 minutos respectivamente, mostrando el gran momento de forma que ambos atraviesan y a menos de 4 min/ikm, que ya es ir rápido. Se notan los entrenamientos de calidad que Diego está realizando, tanto de velocidad como de cuestas, y la gran potencia que Josera atesora ¡¡Benditas piernas!!. El cuarto fue el señor Remo, debajo de la hora, a 4:25 min/km de media y recobrando sensaciones de cara a la preparación del maratón este octubre. En un minuto y medio entramos tres atletas del club en el puesto 5º, 6º y 7º del TopOcho. En tiempos oficiales, Pedro entró en 1:03:07, Juan C. Maeso en 1:03:51 y aquí un servidor en 1:04:43. Cerró las puntuaciones del club Marcelo, siguiéndome muy de cerca, a dos minutos y medio y un crono de 1:07:06 siempre en tiempos oficiales. Siguieron a Marcelo otros cinco atletas del club, por orden: Juan, Morales, Roberto Maeso, Víctor Maeso y el incombustible Mariano Galván. Sólo reseñar el carrerón de Juan, teniendo en cuenta su participación en la fiesta de la noche anterior a altas horas, casi empalmando fiesta con carrera... que ya es mérito.
Total, otra carrera realizada. La próxima para mí será La Gineta, pero para el club será en Munera unos 12.000 metros. Parece que el calor vuelve a partir del miércoles... me acordaré de vosotros en un chiringito de la playa luciendo alguna camiseta de la carreras mientras degusto una buena jarra de cerveza... ¡¡Qué disfrutéis en Munera!!

jueves, 17 de junio de 2010

Comenzando con fuerza... y ganas



He comenzado esta nueva etapa de la temporada con muchas ganas. Apenas he estado 7 días sin correr y ya tenía el mono. El domingo en la mañana salí a trotar unos 8 kms tras las siete jornadas de descanso. Sin embargo fueron casi diez y no ocho los kilómetros. Desde la tienda de Samuel salí hacia la base del escorpión y vuelta, unos 9,6 kms más o menos. La cosa es que tardé en ir 28 minutos y en volver 23:30. Volví a toda leche, a una media de 4:50 min/km con buenas sensaciones y sobre todo con ganas.
El lunes volví a salir. Comencé a correr con María del Mar (mi cuñada), y a partir del kilómetro dos más o menos comencé unos cambios de ritmo y después volvía a su posición. Hice cuatro cambios, tres de 500 metros y uno de 1.000 metros. Los de 500 los hice en torno a 4:15 y el de 1.000 por debajo de 4:00... claro que era bajando.
La cosa es que descansé el martes y el miércoles volvía a los ruedos atléticos de entrenamiento con el grupo de los miércoles. Un grupo que esta semana se vio mermado y en el que sólo salimos cuatro personas, Remo, Sebas, Paqués y un servidor. Fue un trote rápido, 10 kms, con 3 de subida seguidos desde la estación de Chinchilla hasta arriba del Cuco, y que nos salió a 5:30 de media. Buen entrenamiento para mover rápido la sangre y ahora descanso hasta la carrera de San Pedro. Yo saldré hoy con mi cuñada a hacer 5 kms para estirar las piernas y ya hasta el domingo. A ver cómo se da.

sábado, 5 de junio de 2010

Desorientación, objetivos y el verano que nos espera



Hace tanto y tan poco de esta foto!! Exactamente fue el día de San José (19 de marzo) de 2009, unas dos semanas antes de la maratón de París. En la foto nos encontramos, de derecha a izquierda, Gato, Cosme, Manolo, Remo y Jose Ángel. Ese día hicimos la última tirada larga previa a la maratón, de 20 kms, por la vía verde. Para mí fue un entrenamiento espectacular. Los primeros 10 kilómetros en 52 minutos largos, a 5:15 min/km de media. Que ya es correr. Los 10 kms de vuelta en la friolera de 47:30, a 4:45 min/km de media, y más rápido por ejemplo que mi última carrera de 10 kms en Abengibre. Iba en buena forma, aunque creo que hoy día estoy mejor. Al menos en todas las carreras voy bajando el crono con respecto al año pasado. Pero ese día se dio bien, y si hubiera sido una competición, por ejemplo de 10 kms, creo que albergaría todavía ese mejor registro.

¿A qué venía esto? Pues la verdad es que no estoy seguro. Allí, entre esos cuatro atletas y amigos tenía un objetivo en la cabeza: terminar la dura prueba de un maratón. 42 kms y 195 metros. Ahí es nada. Y lo hice, y por dos veces ese año, y con apenas dos años en esto del atletismo. Demasiado fuerte empecé, me parece. Pero que me quiten lo "bailao", y no todo el mundo puede decir que ha estado 4 horas corriendo por las bellas calles de París, y 3 horas y 57 minutos por el circuito rompepiernas lisboeta. Pero aquí estoy, 14 meses y pico después de esta foto, casi 30 carreras de por medio, dos maratones y 8 medios maratones. Mañana hago una carrera fuera del circuito, en el Villar de Chinchilla, una pedanía de nuestra localidad de 7,3 kms antes de hacer un breve parón. No voy a parar mucho (7-10 días), pero quiero que me dé tiempo a reflexionar objetivos futuros para seguir manteniendo la chispa que te hace calcarte las zapas y patearte los caminos de alrededor de Chinchilla. Seguir manteniendo la ilusión por correr y superarte a ti mismo. Sentirte vivo, sentir que haces trabajar al cuerpo, que lo haces moverse, pedirle un esfuerzo más a tu corazón... y ver cómo te lo da una y otra vez.

Se truncó el maratón de Amsterdam. Obligaciones de trabajo me impiden acudir a la cita holandesa con Filípides. Suerte a los compañeros. Entrenaré con ellos, pues a mí me encantan las tiradas largas en compañía de amigos. Es -sin duda- de mis mejores recuerdos... aunque también me gustan los piques que llevábamos en los miércoles nocturnos en las rampas del mortirolo. Pero este verano será diferente. Yo me acoplaré a sus tiradas largas en septiembre. La semana que viene pararé de correr. Además estoy en Granada. A mediados de junio vuelvo a la marcha. Pero cambiaré un poco los entrenamientos. Excepto un día a la semana, que lo quiero guardar para hacer 10-12 kms para no perder la capacidad aeróbica, ahora entrenaré más la potencia y velocidad. A ver si así engaño al organismo y pierdo un par de kilos. La pista de atletismo, anexa a la Facultad de Humanidades de Albacete será aliada mía en este nuevo entrenamiento de junio, julio y agosto. Haré gimnasio dos veces a la semana, un día de series y otro de rodaje rápido. En julio me voy a tirar a la piscina... voy a hacer la milla de Totana. Creo que es el 17 de julio. Explosividad al máximo. ¿Objetivo? Bajar de 6:30, es decir, a 4 min/km. Por ahora sólo eso.