martes, 25 de octubre de 2011

Carrera de EL Bonillo y pinchazos en el aquiles



Buena carrera la que disputamos en la localidad de El Bonillo el pasado sábado 22 de octubre de 2011 a lo largo de 11,2 kilómetros. Una carrera de horario de tarde que se disputó a una hora temprana. La mayoría a las 16:30 todavía estábamos haciendo la digestión cuando surcábamos los primeros metros de la prueba en una de las calles del pueblo en descenso, dorsal en el pecho, como si fuéramos a toque de corneta. Y es que la carrera salió disparada. Yo quise salir tranquilo por las molestias (dolores más bien) que tenía en el tendón de aquiles y cuando veo el kilómetro 1, ya en la salida del pueblo hacia el rompepiernas que nos esperaba, mi cronómetro marcaba 4:07 (evidentemente era todo picando para abajo). Alguien gritó eso de "maricón el último" porque no entiendo cómo me pasó tanta gente en un kilómetro, haciéndolo a 4:07. Muy bonito pueblo el de El Bonillo, muy de monte bajo, típico de la comarca del Campo de Montiel. No es la primera vez que lo visito (ya van al menos 4 veces tanto de visita lúdica como de running). Tienen un excelente vino tanto en las bodegas de Manzaneque como en las bodegas de Muliterno (lamentablemente este año no entraba en el "lote" de la bolsa de obsequio) y un excelente queso (éste sí que entró, y buena cuenta he hecho de ello en apenas dos días). Total, que nos juntamos 16 atletas chinchillanos en línea de salida entre los 405 llegados a meta para intentar reivindicar nuestros posibles podiums por equipos en categoría masculina y femenina en el Circuito de Carreras Populares de Albacete 2011. Buena organización, bien los avituallamientos, bolsa de obsequio ajustada a las circunstancias y muy bien eso del sorteo de jamones, vinos y quesos, pues así casi todos los clubes tienen a algún agraciado que se ha llevado algo (en nuestro caso Remo se llevó un queso).


El recorrido de esta carrera es -como he indicado antes- un auténtico rompepiernas, de esos que le gustan a nuestro nuevo presi, Mariano. No hay nada llano. Un 80% del recorrido es por tierra y en algunos casos con mucha piedra. Los kilómetros estaban bien señalados y tuvimos avituallamiento en el kilómetro 1, 4 y 10. La parte más dura de la carrera se encuentra entre el kilómetro 5 y 7,5, donde prácticamente sólo subes, si bien nunca son pendientes muy pronunciadas. La llegada al pueblo tampoco es "baladí". Te meten una tachuela en pleno kilómetro 10 en una cuesta del pueblo con adoquines que acuérdate tú de esos pinchazos cuando apenas puedes respirar. A pesar de los pesares, cronos espectaculares y buenos puestos del club en general. El TopOcho, excelente. Patri entró como una bala cuarto de la general y cuarto de su categoría a pesar de que participó Dahoui y Torrecilla. Vamos, que si no vienen (algo habitual) hubiera quedado segundo de la general. Espectacular carrerón de los "cobetes" del Villar, pues Mariano pilló de nuevo "chapa" y entró segundo de su categoría y el 14 de la general, por delante de atletas tan consagrados como Lorenzo (Tarazona) o Delgado (diputación). Entre medias (y es que apenas se ve) entró Diego, quinto y primero de su categoría. Increíble lo de Diego, cómo ha adelantado a sus competidores en una durísima categoría como la suya. Gato y José Ángel entraron en un suspiro, entre los 50 primeros y a "cuatroypoco" el mil. Gato sigue con sus molestias en la rodilla y se clava esos tiempazos y José Ángel vuelve a recuperar esa velocidad de gacela. Es capaz de pasar de cabra a gacela en una semana. Luis Miguel entró sexto, aunque al no estar inscrito al circuito no puntuó. Un excelente puesto y crono en su conversión de ciclista a atleta. Muy pegados llegaron Calero, los dos Manolos y Remo, cerca de 4:20 el kilómetro, algo no fácil de hacer dado lo ondulado del terreno. Nuestra nueva promesa entró 4 minutos después a 4:40 min/km, 120 segundos antes de que lo hiciéramos Quique y un servidor a 4:52 min/km. Cerraron la participación del club nuestras tres féminas con una gran actuación y reivindicando su posición en el circuito. Gran tiempo de las tres.


Personalmente me gustó la carrera y me quedé satisfecho con el tiempo realizado dadas las circunstancias. Y es que me ocurrió algo curioso. En este vuelta a los entrenamientos un poco más planificados estas dos semanas no he sentido ninguna molestia ni problemas, a pesar de hacer todos los rodajes a una intensidad media-alta o incluso alta. Recordando un poco, el sábado anterior hice 10 kms, el domingo 16, el martes 12 y el jueves 10. Por lo que -una vez finalizada la carrera- de sábado a sábado me metí 60 kilómetros. El jueves, como digo, hice 10 kilómetros de menos a más, acabando a 4:40 más o menos los últimos dos kilómetros. El viernes descansé y sin tener ningún tipo de molestias. Pero el sábado fue otro cantar. Por la mañana al sacar a los perros noto los primeros pinchazos en el aquiles. Los ignoro, me echo antiinflamatorio y ya está. Pero como el cuerpo no es tonto, en el momento de calentar comenzaron de nuevo esos molestos pinchazos que -a pesar del antiinflamatorio que de nuevo me apliqué en el tendón- no desaparecieron. Desde el kilómetro 2 al 4 fueron los peores momentos, pensaba que no llegaría. Sin embargo después se calentó la articulación y pude llegar, no sin molestias. Cada paso era un pinchazo, pero al menos llegué. Esa tarde y la noche volví a echarme la crema antiinflamatoria y a estirar mucho. Y como a uno no le pasan las cosas porque sí, apenas 14 horas después vuelvo a salir a correr 9 kilómetros suaves por Chinchilla el domingo en la mañana. Estiro y todo el rollo, pero sé que algo sigue ahí. Ayer salí 5,5 kilómetros tranquilos (a 6:20 min/km) con mi mujer y cuñada para poder estirar después. En principio ha salido bien la jugada ya que no noto ninguna molestia en el momento de escribir estas palabras. Pero por precaución no saldré hoy (ya que llevo 3 días seguidos, aunque dos de ellos hayan sido suaves). Saldré a correr miércoles y jueves (unos 12 y 10 kms respectivamente) y el sábado tenemos la tirada larga en El Villar de Chinchilla, alrededor de las lagunas de Pétrola, de 22 kilómetros (50 me van a salir esta semana si el tendón y la meteorología nos dejan). Pero de eso ya hablaremos...

martes, 18 de octubre de 2011

A litmus test (Prueba de fuego)



Constancia, resistencia, esfuerzo y planificación son sin duda sinónimos de mejora en esto del running. No obstante no han sido los principales baluartes que he tenido en las últimas semanas. Y es que llevo dos meses de apatía generalizada con el entrenamiento y las competiciones de atletismo. Prueba clara de ello es la inactividad en el blog. Y no es que no saliera a correr. Más bien es que salía poco y sin objetivos claros. La vuelta a la actividad en el trabajo, el gran número de horas lectivas que llevo hasta diciembre (prácticamente estoy dando clase todos los días de 9:00-14:00 o de 9:00-15:00 y la tarde la ocupo en prepararla), así como amueblar y acomodar la casa nueva que he comprado en Murcia estaban ocupando casi (o todos) mis pensamientos. Como digo, en estos dos meses no he hecho ningún parón significativo (es decir, no he estado más de 4-5 días sin correr), pero ha sido una actividad "laxa" por decirlo de alguna manera. Apenas he salido a entranar unas 3 veces a la semana y casi todos los entrenamientos han sido de 8-10 kilómetros como mucho. Eso sí, los realizaba con una intensidad media-alta. El hecho de suimar apenas 20 o 30 kilómetros a la semana me impulsaba (en contra de la opinión de expertos como Rodrigo Gavela) a incrementar la intensidad de los rodajes.


En este contexto, y contando que en verano han entrado más gallinas que han salido (cambiemos gallinas por cervezas y patatas bravas), temía el momento de ponerme en serio con los entrenamientos y testar mi estado de forma. Sin embargo los resultados en estas "pruebas de fuego" han sido más positivos de lo esperado. A finales de septiembre corrí en Pozo Cañada una carrera de 10 kilómetros bien medidos y bastante llanos excepto por una pequeña tachuela en medio del recorrido. Hice 46:50, a 4:40 min/km, una media de velocidad más que aceptable dado el poco volumen de entrenamiento. Pero la verdadera "prueba de fuego" me la planteé el domingo por la tarde. Ya que no pude asistir a la media maratón de Hellín por el tema de la casa (estábamos colocando la cocina), decidí hacerme una prueba y recorrer 16 kilómetros de menos a más aquí en Murcia, por las grandes avenidas que van del centro a la zona norte. Como digo, el resultado fue bastante positivo, 1:21:30 en casi 16 kilómetros y a 5:o5 min/km de media, comenzando a 5:20 y con los últimos 10 kilómetros siempre a 5 min/km e incluso por debajo. Así que llevado por el entusiasmo, consecuencia de poder mantener mínimamente la forma a pesar del bajo volumen de entrenamiento, he decidido apuntarme a cuatro carreras en los próximos meses (probablemente haga alguna más), para ir poniéndome a punto de cara a la primavera (meses de marzo y abril) que para mí siempre son los mejores. Me he apuntado a la III Carrera de El Bonillo (11,5 kilómetros) este sábado 22 de octubre, a la VI Media Maratón de San Javier (6 de noviembre), la carrera de 10 kilómetros Divina Pastora de Valencia, paralela a la maratón (27 de noviembre) y a la Media Maratón de Santa Pola, a la que llevo 4 años seguidos acudiendo, a finales de enero. Además pienso inscribirme a la Media Maratón de Torre Pacheco el 13 de diciembre. De esta manera me pongo un poco las pilas y me voy planificando un poco los entrenamientos. La idea para El Bonillo, en una carrera por tierra y bastante rompepiernas, es mantener un ritmo medio-alto sin marcarme medias de velocidad (dado la irregularidad del perfil). En San Javier mi objetivo es estar en torno al 1:45-1:46. La carrera de 10 kilómetros en Valencia ya será un test serio en el que intentaré estar en torno a 4:30-4:35 min/km. En la media de Torre Pacheco en diciembre el objetivo es estar en torno a 1:42. Por último, la media de Santa Pola, a 6 semanas vista de Torre Pachego, es otra de las grandes "pruebas de fuego", y en la que intentaré estar cerca del 1:39. Constancia, resistencia, esfuerzo y planificación. Esas son las palabras clave. Pero claro... hay un tema pendiente desde hace años... la pérdida de peso. Para marzo tengo varios objetivos propuestos (Media Maratón de Murcia a primeros de marzo y Maratón de Barcelona a finales de marzo). Los objetivos de 1:38 y 3:50 respectivamente serán mucho más fácil de conseguir si consigo borrar de esos 85 kilos al menos 5 ó 6.


No quería despedirme sin felicitar publicamente a Mariano Jiménez, gran amigo y compañero, por tomar las riendas del Club Atletismo Chinchilla. Estoy seguro que será un gran presidente, igual que es gran amigo, gran persona y gran atleta. Evidentemen hay que dar las grancias a Manolo (antiguo presi) por todo el tiempo deidcado al club. Gran parte de culpa de que estemos donde estamos (uno de los clubs más numeroso de la provincia de Albacete y ocupando el segundo puesto por equipos del circuito) es gracias a él. También me gustaría dar la enhorabuena a Carles Aguilar y Quintana por sus retos, superados ampliamente, ya que aunque no he escrito mucho por los blogs, debido a las "apreturas" de tiempo a las que me veo sometido últimamente, sí los sigo en la medida de lo posible. Saludos blogueros también a Álvaro, Alberto o Sebas, a los que sigo también. Por cierto, vaya pedazo de entrenamientos que se está pegando Alberto para la maratón. Si sigues así tienes el sub 4:00 seguro.


Saludos a tod@s y nos vemos en el asfalto y la tierra de la carreras de atletismo... y a los que no podemos vernos por cuestiones geográficas, al menos podemos intercambiar opiniones por aquí...

miércoles, 20 de julio de 2011

Ni para adelante, ni mucho para atrás

Así se podría definir en gran parte mi actual situación en entrenamientos y competiciones de atletismo. Ha pasado un mes desde que escribí mi última crónica. Entre medias han ocurrido muchas cosas. He vendido el piso de Chinchilla, estoy a punto de firmar la hipoteca del nuevo piso de Murcia... una nueva etapa se abre casi sin darme cuenta. En principio no viviré en Murcia hasta enero de 2012. Mientras, yo tiro para adelante entre tareas del trabajo (estamos preparando las asignaturas del próximo año) y cuestiones burocráticas y administrativas del piso, mudanzas, compras, cocinas, etc.
Centrándonos en el running, desde finales de junio no salgo mucho, dos o tres veces a la semana de 8-10 kilómetros cada vez. Pero eso sí, suelo hacerlas a ritmo rápido o introduciendo repeticiones. Puestos a eliminar he eliminado los trotes suaves, o como Gonzalo Quintana indica, los "trotes gorrineros". Ayer mismo salí unos 9 kilómetros, 4 de calentamiento en progresión, y después hice 6 series de 500 metros (entre 2:05-1:57), con 500 metros entre cada repetición a trote intermedio (para no bajar muchas pulsaciones). Casi siempre que he salido en este mes ha sido algo parecido. He acudido a tres carreras del circuito de Albacete, el 3 de julio en La Gineta, el 9 de julio en El Salobral y el 16 de julio en Cenizate. Las tres carreras tienen 10 kilómetros y las disputé de forma desigual. La primera de ella fue en domingo. No iba en las mejores condiciones. El viernes salí a cenar y nos tomamos unas copas. Me acosté a las 3:00. No pasa nada, estaba el sábado por el medio. Sin embargo el sábado también salí por la noche. Como tardaron mucho en servirnos de cenar, y al final caímos en la tentación de tomar una copa, me volví a acostar a las 3:00. La carrera era a las 10:00 y habíamos quedado a las 8:00. Lo que significa que dormí unas 4 horas, ya que la digestión fue más que regular. Sin embargo no me salió mala carrera. La mañana no fue muy calurosa, amaneció nublado y corrimos entre 24-28 grados. Realicé 46:00 justos, a 4:36 min/km en una carrera que medía bastante bien (10 kms justos) y que era bastante plana. El sábado siguiente fui a El Salobral, una carrera también muy llana pero en la que hacía mucho calor. Corrimos a 35 grados y con sol, así que decidí correr un poco más calmado. Hice 48:10, a 4:49 min/km, sin ir a tope. Esta semana pasada le tocó a Cenizate. Esta carrera es un auténtico rompepiernas, todo el tiempo subiendo y bajando en un circuito urbano al que se le da dos vueltas. Hasta el kilómetro 6 fui bastante bien, a 4:37 min/km más o menos y sin ir a tope. Íbamos hablando (un grupeto formado por dos de los hermanos Maeso, Miguel Ángel y Víctor, Moncho, Ochando y un servidor). A partir de ese kilómetro, en una cuesta abajo me dio flato, y ahí se acabó gran parte de la carrera. Nos vimos obligados a bajar un poco el ritmo (agravado además por el calor y el cansancio), y llegamos en 47:02, a 4:42 min/km.
Lo cierto es que debería estar contento, porque en todas las carreras he bajado los tiempos de otros años, y todo eso sin apenas entrenar, haciendo 25-30 kms semanales. Evidentemente no se me ocurriría hacer ahora una media maratón a ritmo alto ni nada por el estilo. Pero al menos mantengo un poco la forma. Lo único que va para arriba creo que son los kilos. Tanta fiesta, cervecita, aperitivos, helados... por algún lado tienen que salir... ya que por el sudor no lo hacen mucho. En todo caso, ya que llevo 6 meses de entrenamientos sin parar ni una semana, bajar un poco el ritmo ahora no me viene mal, sobre todo de cara a los nuevos retos de otoño e invierno. En otoño tendré dos opciones para intentar bajar mi marca de media maratón (1:39:21). Los dos lugares serán San Javier (primer fin de semana de noviembre) y Benidorm (última semana de noviembre). Será la puesta a punto para un entrenamiento más específico de los 42,195 kms de cara a la Maratón de Barcelona de finales de marzo e intentar conseguir ese objetivo de sub 3:50. Eso es lo ideal, claro. Veremos si el trabajo, la puesta a punto de la casa, etc. me dejarán entrenar como yo quiero.
En todo caso, mis próximas citas serán la carrera popular de Mahora (8 kms) el último fin de semana de julio, donde espero estar cerca de 4:30 min/km y los 10 kilómetros de Tarazona de La Mancha el 13 de agosto, donde espero estar en 45-46 minutos.

miércoles, 22 de junio de 2011

Hay que apretarse...




Carles Aguilar y Gonzalo Quintana son unos máquinas. Yo soy muy asiduo de sus sendos blogs de atletismo donde no sólo van contando sus experiencias, sino que además introducen muy interesantes reflexiones sobre todo lo que rodea al atletismo. En cuanto introducen una entrada en los blogs, lo primero que hago es leerla. Llevo tiempo sin poner nada en los comentarios, igual que en el blog, por falta de tiempo. Pero aún faltando tiempo, no me perdía la lectura de las entradas que van publicando. Cuando hablo de atletismo con alguien siempre les recomiendo los dos blogs porque no sólo pueden hacerte pasar un buen rato, sino que además puedes aprender mucho de ellos.

Pues ayer estaba a punto de comenzar a entrenar, ya bastante tarde, a las 20:45. Aquí en Murcia el calor es asfixiante (hoy 38º) y es poco recomendable salir a esa temperatura. Cuando llevaba puestas las zapatillas, las mallas y la camiseta pensé en las grandes hazañas en entrenamientos y competiciones que protagonizan Carles y Gonzalo, y me dije para mí: "si quiero dar resultados hoy toca apretarse". Quería comenzar con estas palabras simplemente para darles las gracias a Carles y a Gonzalo por sus comentarios, ya que me animan a seguir mejorando y disfrutando de este nuestro deporte. Huelga decir lo mucho que admiro su fuerza de voluntad y su energía para seguir disputando reto tras reto.

Pues eso, que ayer intenté apretarme. Sin muchos alardes, pero no salió mal la cosa. Hice 3 kilómetros de calentamiento, pero en progresivo, comenzando a 6:00 min/km y acabando a 5 min/km, y después probé a hacer series de 1.000 combinándolas con series de 500. La fórmula era 1.000 - 500 - 1000 - 500 etc. Total, que hice 3 series de 1.000 (4:18, 4:15 y 4:14) y tres series de 500 (2:07, 2:07 y 1:54). Fueron en total 10 kilómetros entre el calentamiento, las series, y el rodaje de recuperación entre series (fueron rodajes de 500 metros que procuré llevar a ritmo medio -5:30 min/km- para no bajar mucho las pulsaciones). Acabé contento porque -salvo la última serie de 500- nunca fui al límite, y tenía la sensación de ir con un cierto margen.

Hoy quiero salir a hacer 12 kilómetros suaves pero por un terreno rompepiernas, por lo que aunque vayas a ritmo tranquilo los desniveles te van exigiendo siempre potencia de piernas. Mañana descansaré y el viernes y el domingo voy a hacer cuestas y una tirada larga. Total, que si va bien la semana acabaré con 50 kilómetros, algo que hace tiemp no veía. Pero como todavía no los he hecho... mejor no contarlos...

martes, 21 de junio de 2011

Y en esto seguimos




¡Qué tíos más grandes Gaby y Agustín! Desinteresadamente y por su gran afición al atletismo fotografían semanalmente a los que disputamos el circuito de carreras populares de Albacete. Aunque "disputar" parece una palabra muy seria para referirse a lo que hacemos algunos. En todo caso quería empezar con estas palabras que sirvan de "pequeño homenaje" a estos dos grandes amigos. ¡¡Qué sería de las carreras populares sin estas grandes amistades que se forjan en las continuas zancadas que damos semana a semana!!

Pues eso, que en esto seguimos aunque sin hacer mucho ruido. Hace más de un mes que introduje la última entrada. Y es que en estas 5 semanas he estado muy liado con las tareas docentes e investigadoras de la universidad. Acabo de entregar las actas, por lo que he podido respirar brevemente e introducir algunas palabras. Nada nuevo bajo el cielo. Desde que disputé la media maratón de La Roda (1:39:26) y los 10 kilómetros de Madrid (45:29) (ambas en abril) he descendido un par de peldaños en el nivel de entrenamiento y -por tanto- de forma. Corro semanalmente unos 30-35 kilómetros en 3 salidas. Eso sí, suelo meter un par de sesiones de calidad. No calidad como antes, pero más o menos. Cambios de ritmo, ritmos de tempo... para no perder mucho la forma. Lo que he eliminado han sido las tiradas largas. Estoy en un "medio descanso activo".

He ido a dos carreras en estas 5 semanas. En primer lugar a Tobarra. La carrera de Tobarra tuvo lugar a primeros de junio y consta de dos vueltas a un circuito urbano de 7 kilómetros (14 kilómetros por tanto) que en rasgos generales se me dio bien. La disputé a buen ritmo (4:43 min/km) dado mi estado de forma y que es una carrera muy poco cómoda. El calor no apretó mucho (estuvimos a unos 23-25 grado toda la carrera). La primera vuelta me salió un minuto más rápida (4:39 min/km frente a 4:49 de la segunda vuelta), por lo que noté la falta de kilómetros. El circuito es un rompepiernas continuo aunque -eso sí que es verdad- no tiene grandes desniveles.

La segunda carrera en la que he participado en estas 5 semanas ha sido la carrera de San Pedro (13,5 kilómetros). Esta prueba es bonita. Se recorre en parte en la ribera del río, remontándolo en un principio (hasta el kilómetro 6,5) y bajándolo después. Aunque no tiene grandes desniveles sí cuenta con una gran cuesta en el kilómetro 9,5. Esa cuesta, de 600-700 metros es una de las más empinadas rampas que nunca he subido. Es muy difícil subirla sin andar. Yo no andé en ningún momento porque me cuesta mucho parar. Ni siquiera he parado en las dos maratones que he disputado. En cuestas como la de San Pedro prefiero zancada corta, poca frecuencia, mirada al suelo, y ya terminará... La primera parte de la carrera, como digo, era remontando el río, con pequeños rompepiernas, siempre picando para arriba, y la segunda parte era también descendiendo poco a poco, con esa pared en medio. El año pasado disputé esta carrera a 4:48 min/km. Me salió muy bien. Este año, con más calor sabía que era imposible igualar esa media. En todo caso salí con Rafa y fuimos muy bien los primeros cuatro kilómetros. La media de velocidad por entonces era muy parecida (incluso por debajo) de la que llevé el año pasado. Sin embargo Rafa se resintió de la lesión que le ha apartado de entrenar estas dos últimas semanas y preferí acabar con él a un ritmo más tranquilo. No me preocupaba en absoluto ni el puesto ni la marca. Al subir la cuesta (como digo, yo miro para abajo y tiro para adelante) sin darme cuenta le saqué mucho trecho a Rafa que estaba bastante resentido en el sóleo y al que se le estaban cargando los cuádriceps. Le esperé un poco, pero al ver que tardaba mucho en llegar ya en el kilómetro 11 tiramos Moncho y yo hasta meta a un ritmo más rápido (ese tramo de 2,5 kilómetros nos salió a una media de 4:30 min/km). En la foto aparezco junto a Moncho (viste de amarillo con la prenda del club) y junto a Manolo Meneses, un auténtico titán del atletismo, más de 70 años y sigue dándole a las piernas como si de un chaval se tratara. Total, que la media de velocidad de la carrera fue justo de 5:00 min/km (1:07), a pesar de que bajamos el ritmo entre el kilómetro 5-10. Así que si Rafa no se hubiera resentido de la lesión ambos podríamos haberla terminado en 1:04 o incluso por debajo.

Poco más. Hoy tengo pensado hacer series de 1.000 y de 500 a ver cómo se me dan. No sé si ir a Socovos este sábado (25 de junio) o el domingo próximo (3 de julio) a La Gineta... o quizás haga las dos. Un día me propondré bajar de peso y entonces correré más y más rápido. Pero mientras, sigo con mi 85 kiletes, y aguantando el tipo. Acabo siempre en la mitad de las clasificaciones, lo que no está mal. Pero intento mentalizarme para pegar un salto. Bajar peso, empezar a entrenar con cabeza... si el trabajo y mi mente me dejan...

martes, 17 de mayo de 2011

Brindis a un gladiador


La entrada dedicada a la II Carrera Popular de Montealegre del Castillo, celebrada el 14 de mayo de 2011 esté expresamente dedicada al gran Mariano, el gladiador del asfalto. "¿Por qué?" Como diría Mourinho. Pues porque ha conseguido su primer podium en el Circuito de Carreras Populares en la dura categoría de "Veterano B", entre 40-44 años, donde tenemos a muchos y muy curtidos atletas que para subir al podium tienen que bajar de 1:20 en media maratón y de 37 minutos en un 10 kilómetros. Enhorabuena Mariano porque te lo mereces. Es el gran currante del asfalto. Entrena y entrena. Tiene una gran capacidad aeróbica que le hace rodar 20 kilómetros a 4:20 sin cansarse. Felicidades compañero, y espero que vengan muchos más.

Este fin de semana pasado se celebró esta II Carrera Popular de Montealegre. Es una carrera bastante dura, ya que consta de 10,700 kilómetros en los que hay 4 subidas y 4 bajadas. Nada de llano. Cada subida y cada bajada tienen algo más de un kilómetro, de forma que se completan esos casi 11 de los que consta esta prueba. La primera (y tercera) cuesta está dentro del pueblo, es más corta pero con más pendiente, sobre todo al final. La segunda (y cuarta) cuesta es más tendida pero más larga, además de ser por tierra. Entre medias existe una larga bajada por tierra y cuando acabas la última cuesta tienes otra bajada (con algún repecho intermedio) hasta llegar a meta. Pero esta vez no fueron sólo las cuestas las que minaron la media de velocidad de los que nos juntamos en esta localidad manchega (casi murciana por proximidad). Fue el calor y la falta de agua lo que encrudeció nuestras zancadas. Comenzamos a 32 grados, lo que ya merma de por sí el rendimiento atlético. Pero además sólo hubo dos avituallamientos de agua, en el kilómetro 3 y en el 8,5. Todas estas circunstancias (el gran desnivel, el calor y la falta de hidratación) provocó que casi todo el mundo firmara unas medias de velocidad bastante más bajas de lo habitual. En mi caso acabé a 5:03 min/km y acabé el 242 de 600 participantes. Así que imaginad cuántos acabaron por encima de 5 minutos el kilómetro. La carrera es entretenida pero debería haber empezado un poco más tarde (a las 19:00) y debería haber tenido tres puntos de agua (km 3, 5 y 8,5). Con eso se hubieran solventado los problemas, como los numerosos abandonos y el desfallecimiento de algunos atletas. La experiencia personal, como digo, fue de dureza y sufrimiento, de mucho calor y sed. Comencé muy bien, sin la sensación de ir a tope. Gracias a Cuevas, que me iba haciendo de liebre, íbamos a buen ritmo, y todo ello a pesar de que nos despitamos en la salida y comenzamos 20 segundos después del disparo. Los primeros cinco kilómetros, a pesar de la dureza, los pasamos bastante bien, por debajo de 5 min/km. Lo más duro para mí vino a partir del primer paso por meta. En la segunda vuelta comencé a notar los estragos del calor y la pesadez de piernas. Cuando comenzamos la ascensión por segunda vez a la cuesta del pueblo las piernas no iban. Llegué justo, gracias a Cuevas que iba tirando de mí sin forzar. Él podría haber estado mucho más adelante. La bajada también se me hizo dura. De hecho me vino un poco de flato. Sin embargo no me pasaba nadie, lo que me extraba... y mucho. Hasta que pisé el kilómetro 8,5 y bebí agua no me recuperé. Los dos últimos kilómetros volvimos a subir el ritmo, pillamos a unos cuantos y entramos en la primera parte de la carrera, con 240 personas delante y casi 350 detrás. De nuevo doy las gracias a Cuevas por hacerme de liebre tanto tiempo.

El club notó las importantes ausencias (Diego, Javi, Alfonso, Uge, Sebas...) y marcamos una sexta posición y 45 puntos. No obstante hubo muy buenas actuaciones. El TopOcho lo marcó Patri, Gato, Mariano, José Luis Garrigos, Paqués, Roberto Maeso, Ángel Pérez (Perote) y Manuel Cifuentes. Esta vez casi pillo a Manolo, me quedé a un minuto. Creo que no lo voy a volver a ver más cerca. Del resto, aguantamos como pudimos el chaparrón de calor e hicimos una carrera digna, sin alardes. Volver a destacar ese gran podium de Mariano y el quinto y sexto puesto de Gato y Patri respectivamente. ¡¡Cómo corren las gacelas!!

Nos vemos este sábado en Almansa en otra media maratón. Esta vez sí (eso espero) nos lo tomaremos con tranquilidad, a disfrutar del ambiente almanseño. 4.500 inscritos hay ya en la prueba. Nosotros haremos un grupeto para hacer 1:50 aproximadamente. Saludos y a ver si el tiempo me deja entrenar mañana.

Au revoir!!

miércoles, 11 de mayo de 2011

Media Maratón de Albacete



No voy a liarme mucho con la media maratón de Albacete. Este año no entraba en mis objetivos. Cuando comencé el año mi principal objetivo era la maratón de Madrid. Sin embargo mis "apreturas" laborales y algunos resfriados y pequeñas lesiones me apartaron de los 42,195 kilómetros. Así que en marzo cambié de metas para la primavera. Esta vez eran la media de La Roda (una media maratón bien medida, llana, pero no homologada) y los 10 kilómetros de Madrid, paralelos al MAPOMA. Los cumplí bien, muy bien. La primera en 1:39:26, la segunda carrera en 45:29. Bajé mis marcas en dos de las principales distancias del fondo y ya puse mis miras en otoño. Sin embargo, había que hacer la media de Albacete, y me comprometí con Juan, que acababa de salir de una lesión, de hacerla con él. Lo que no sabía es que -como digo, recién salido de una lesión- quería bajar de 1:45. Lo hicimos, pero la relajación de las últimas 5 semanas, con apenas 2-3 salidas a la semana, y nunca más de 10 kilómetros, provocó que ese 1:44:19 me costara más de lo que en un principio pensaba. No fui a tope, pero ni mucho menos silbando.

La carrera la realicé con Multi (menos los últimos kilómetros que se nos escapó), con Juan Carlos Maeso, Moncho y Juan. También estuvimos algunos ratos con Emiliano y con Amado. Para alegría mía, también coincidimos los últimos kilómetros con dos compañeros del Dosquince, Alberto y Luis. Lo cierto, con todo, es que comenzamos un poco mal. Nos despistamos, tardamos casi 30 segundos en salir y el primer kilómetro lo pasamos en 5:08 por los continuos parones. Poco a poco fuimos restando segundos al psicológico ritmo de 5 min/km. De forma que en el kilómetro 10 lo pasamos en 49 minutos y algún segundo. A partir de entonces fuimos marcando unos parciales muy parejos (4:55-5:00). Un ritmo constante en el que -como ya he dicho- no iba a tope, pero tampoco con alardes. Hice el segundo paso por los bomberos, me tomé una ampolla de jalea real con ginseng, y seguimos marcando ese ritmo constante, casi siempre unos segundos por debajo de 5min/km. En la feria pillamos a Alberto del Dosquince que estaba con Luis. Luis tiraba de él. Alberto me advirtió que no podía hablar. Les dije que ya entrábamos juntos, que quedaban dos kilómetros. Pasamos esos dos últimos kilómetros con nuestros colegas del Dosquince, sabiendo que era difícil que se nos escapara el sub 1:45. En el parque nos pasó el globo para animarnos, a gritos: ¡¡Venga chavales, que acabáis por debajo de 1:45!! Aunque vi un poco exagerado ese cambio de ritmo que nos pegó en los últimos metros. En todo caso, me quedo muy contento porque sin entrenar en exceso (30 kilómetros a la semana) he conseguido hacer la media de Albacete debajo de 5min/km, en buena compañía, y disfrutándola más que otros años. Eso sí, me quedó un poco de sabor agridulce en el sentido de que hice ese 1:44 menos sobrado de lo que esperaba hace unas semanas. El calor, los kilos, la falta de entrenamiento... un cocktel duro en las pruebas de fondo.

A ver cómo se dal Montealegre. Bajando ese 4:48 min/km del año pasado me conformo. Pero a ver si llego.