miércoles, 14 de diciembre de 2011

Por la noche no se sale a rodar... se sale a entrenar




Recuerdo que Gonzalo Quintana en una de sus excepcionales entradas hablaba de algo así: que cuando salía a correr por la noche, más que rodar, lo que salía era a entrenar, y además fuerte. Pues últimamente me pasa algo así. Cuando salgo a correr aquí en Churra, Murcia, que suele ser por la noche debido a mis obligaciones docentes, suelo -sin darme cuenta- meterme mucha caña. Poco a poco, en progresivo, a partir de los primeros 20 minutos ya voy casi siempre debajo de 5 min/km.

Pero he empezado por el final casi sin darme cuenta. En estas tres semanas de silencio en el blog han pasado muchas cosas. La primera de ellas fue la maratón de Valencia.

El sábado 26 de noviembre salimos desde el Villar de Chinchilla camino de Valencia, Mª Mar, Susana, Alicia, Mariano, los dos Patricios (padre e hijo) y un servidor. Yo fui en el pedazo de coche de Patri, y en apenas hora y media de camino (a las 12:00) estábamos en la capital del Turia en dirección al hotel, el NH ciudad de Valencia, a unos 20 minutos de la salida de la ciudad de las artes y las ciencias. No tardamos mucho en coger camino para recoger el dorsal. Había un ambiente excepcional. Me dio mucha envidia no haber preparado la maratón y haber participado de la prueba "grande". En todo casi, sí que pude participar en la "pequeña", donde nos juntamos más de 5000 inscritos y más de 4500 llegados. En la maratón llegaron cerca de 6000. Total, que más de 10000 personas salimos de esa expectacular salida "a dos puentes", a un lado los corredores de la maratón y al otro los corredores de los 10 kilómetros. Esta carrera era especial, pues era la primera carrera de 10 kilómetos a los que se iba a enfrentar mi mujer, Susana, acompañada de Mª Mar, a pesar de no entrenar mucho ninguna de las dos. Además Alicia, esposa de Mariano, podía seguir mejorando registros en esa gran mejora que está experimentando. Pero antes de iniciar esta carrera (domingo 27 a las 9:00), el sábado en la tarde Mª Mar, Susana y yo pudimos visitar el Oceanographic mientras Mariano, Patri, Alicia y Patricio (padre) descansaban en el hotel, sobre todo en el caso de los dos primeros que se enfrentaban a Filípides al día siguiente. Quedé impresionado con los tiburones y demás bichos. Me encantó. Cenamos temprano, cerca del hotel, y pronto estábamos en camita.

El día siguiente comenzó pronto. Yo me levanté a las 7:00 y desayuné un poco. Los maratonianos fueron un poco más madrugadores. A las 7:45 iniciamos el camino a la salida en la ciudad de las artes y las ciencias. Hicimos bien en salir tan temprano, pues cuando llegamos para calentar todavía los baños no estaban masificados y pude "quitar lastre" a última hora. Hicimos las fotos de rigor, las chicas y yo nos despedimos de los maratonianos, nos deseamos suerte, calentamos un poco y nos colocamos en los cajones de salida.

Pero vamos a la carrera. Como puse que la marca prevista iba a ser 44 minutos (a pesar de que no era ese el objetivo), me colocaron en el cajón de salida de 40 a 45 minutos. Me coloqué pronto, a 10 minutos del disparo, y pude coger muy buena posición. No me podía imaginar a quién vi en el cajón: ¡¡A Fermín Cacho!! Cacho está corriendo las carreras del circuito de Divina Pastora. Comenzó haciendo 53 minutos debido a que se encontraba en baja forma y poco a poco ha ido mejorando hasta hacer 46 minutos pelados en Oviedo. Salimos con gran puntualidad a las 9:00 con una temperatura fresquita, pero perfecta para la práctica del atletismo, y bajo un estruendo de fuegos artificiales y ruidosos petardos. Corrimos paralelos (pero separados) a los atletas de la maratón a lo largo de 5 kilómetros, aunque con algunas desviaciones. La carrera de 10 kilómetros era llana, muy llana. Quizás lo más llano que he hecho nunca. Debido a que no me encontraba en la mejor forma pensaba que hacer 46 minutos era un triunfo y hacer 47 algo razonable. Pasé el primer kilómetro en 4:34. Y no me gustó, porque pensaba que pasaría ese kilómetro en 4:20 y después ya ir cogiendo el ritmo de crucero. Pero realmente fue bueno. Quizás, y a pesar de no estar en la mejor forma, ha sido la mejor carrera en cuanto a regularidad junto con La Roda. Desde ese primer kilómetro y hasta el 8 todos los pasé entre 4:34 y 4:36 clavados. Vamos, como un reloj. El kilómetro 9 se me fue un poco (4:45), pero el último lo solucioné, apretando y realizándolo en 4:20. La llegada era mágica, en una plataforma sobre el agua en plena ciudad de las artes y las ciencias, con música de fondo. Total, que el tiempo realizado fue de 45:43, a 4:34 min/km de media, mi segunda mejor marca en la distancia. Quedé el 750 más o menos de más de 4500. Muy buen sabor de boca, a pesar de que si hubiera entrenado un poco más podría haber bajado los 45 minutos. La carrera se prestaba a ello tanto por temperatura como por perfil. Contento. Ahora sólo quedaba esperar a las chicas. Pronto, muy pronto llegó Alicia, en 51 minutos a 5:10. Impresionante. Muy buena carrera de Alicia con la escasa experiencia que tiene en las carreras. Juntos esperamos a mi mujer y cuñada (Susana y M! Mar) detrás de las vallas. Al poco de pasar la hora las vimos llegar, Susana muy emocionada, lo que me emocionó a mí. La tensión de la semana, la llegada mágica sobre el agua, su primera carrera de 10 kilómetros y la música de Adele de fondo hicieron que estallara de emoción. Nos recuperamos del esfuerzo y fuimos al hotel a ducharnos para poder esperar la llegada de los maratonianos.

¡¡Ay la Maratón!! Esfuerzo sobrehumano, dolor, sufrimiento... lo de siempre. Actualmente estoy leyendo el libro de Haruki Murakami, titulado "De qué hablo cuando hablo de correr". El prólogo se titula: "El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional". Creo que lo resume perfectamente. Llegamos a la contrameta justo a las 2:30, cuando pensábamos que restaba poco para la llegada de Patri. Y efectivamente así fue. Exactamente en 2:37 llegó el gran Patri, batiendo su marca de Madrid, a pesar de tener problemas digestivos a lo largo del recorrido. Con esos problemas consiguió pasar del puesto 54 en el paso por el kilómetro 10 a llegar al final en el puesto 40. Sí, sí, el puesto 40 de casi 6000 llegados. En el caso de Mariano, éste iba a intentar bajar de 3 horas y, preferiblemente, bajar de 2:56 que es su marca de Castellón el pasado año. Yo iba contando los minutos en mi reloj cuando lo vemos pasar por contramete. Pego un grito que me quedo sin voz: ¡¡¡Venga Mariano!!! Y aún así no me oye. El último sprint y 2:54, entrando además en el puesto 255. Un marcón muy difícil de superar. Aunque ambos llegaron cansados ante ese sobreesfuerzo, Mariano tuvo un pequeño momento de bajón que pronto se fue y que -gracias a la gran comilona que nos metimos- superó.

Quedamos muy contentos, pues, de la experiencia de Valencia. Todos batimos nuestras marcas, ya sea en 10 kms o en la maratón, mi mujer vivió un momento emocionante en la llegada, aprovechamos el fin de semana y compartimos de nuevo momentos atléticos y de otro tipo con grandes amigos ¿Qué más pedir?

Desde entonces, en estas dos semanas, lo más reseñable es la cena del club del día 2 de diciembre. Gran ambiente, muchos amigos y compañeros. Pero lo más importante es dar las gracias a todos los componentes del club por el reconocimiento que nos hicieron a Manolo y a mí (en forma de trofeo), tras haber dejado la junta directiva por asuntos profesionales. Muy emocionante. Pero además pudimos "alargar" la cena hasta altas horas, disfrutando de un fin de temporada memorable y difícil de repetir: segunda clasificación por equipos y cuatro podiums individuales en la clasificación general, senior masculino, y veterano A (efectivamente hablamos de Patri, Gato y Diego).

En estos 17 días que han pasado desde la carrera de Valencia sólo he salido a correr 4 días. Sólo salí un día la semana después de Valencia (10 kilómetros). La semana pasada salí el miércoles 11 kilómetros con cambios de ritmo, el domingo otros 11 kilómetros en progresivo con los últimos 4 kilómetros a 4:40 min/km de media. Ahora me toca ponerme las pilas, pues la media maratón de Santa Pola está a la vuelta de la esquina (algo más de 6 semana). Hoy he salido a correr 12,5 kilómetros en 1:02, con gran parte del recorrido debajo de 5 min/m. Espero salir dos o tres días más esta semana. Y a partir de ahora y hasta el 21 de enero 4 días por semana, entre 40 y 50 kilómetros. Y esto se engarza con el principio de la entrada. Espero poder tomarme algunas salidas nocturnas para correr un poco más tranquilo, porque hasta ahora me doy un poco de caña de más... ya os contaré.

martes, 22 de noviembre de 2011

Dos semanas de más kilómetros... y piernas cargadas




Llevo dos semanas de algunos kilómetros más de lo que he acostumbrado a mis piernas en los últimos meses. Eso está bien. Pero claro... hay que cuidar la musculatura y las articulaciones, sobre todo con los 85 kilacos en los que debo andar (creo). La semana del 7 al 13 de noviembre hice esos 12 kilómetros en menos de una hora que puse en la anterior entrada entre semana. El sábado hice 21 kilómetros por Chinchilla y el domingo 8 kilómetros en Murcia suaves. 41 kilómetros. La semana pasada hice 12 kilómetros el miércoles (con cuatro cambios de ritmo, 1 de 2000 (9:02) y 3 de 1000 (4:23; 4:15 y 4:13), el jueves otros 12 kilómetros de menos a más, el sábado 17 kilómetros por montaña en Chinchilla y el domingo 9 kilómetros también en Chinchilla. Total, 50 kilómetros. Esta semana el lunes comencé con 8,5 kilómetros suaves... pero ya me di cuenta de que los músculos andaban tocados. Así que llamé a un centro de masajes que está aquí, en Churra, y pedí cita para hoy ya que por motivos de distancia no puedo ir a mi "masajista" personal, Javi. Acabo de ir y me ha pegado un buen repaso, sobre todo en los adductores y con más profundidad en los gemelos y en el sóleo. Pero además me ha "crujido" el cuello y la espalda porque -según el tipo- tengo bastante cargada la espalda, además de tener la cadera un poco sin alinear bien.

Mañana da bastante lluvia aquí en Murcia (sí, sí, no me estoy marcando un farol). Si por casualidad no hay lluvia por las 20:00 saldré a trotar unos 12 kilómetros. Espero hacer lo propio el jueves, y ya descansar hasta la carrera del domingo en Valencia de 10 kilómetros. Pero vamos... que la carrera es lo de menos. Lo que más me interesa es acompañar a los grandes "cobetes" de El Villar en ese nuevo reto de batir sus propias marcas en esta maratón (2:56 en el caso de Mariano y 2:38 en el caso de Patri). Además me gustaría felicitar en persona a Alberto (compañero bloguero) cuando termine este maratón.

Estoy en una gran incógnita sobre mi rendimiento, porque hay días que me encuentro bien (casi todos) pero en las tiradas largas en Chinchilla generalmente con grandes repechos, me encuentro un poco limitado. No tengo la sensación de ir suelto. Pero bueno... espero estar entre 46:00-46:59, aunque tendré que apretar los dientes. Aunque esta carrera de Valencia será una muy buena prueba de mi estado de forma, será en Santa Pola donde quiero dejar los restos por estar en ese sub 1:40. Pero para eso hay que seguir acumulando kilómetros en las piernas y que dejen de entrar gallinas (es decir, dejar zampar tanto los fines de semana, que me gusta mucho la fiestuqui).

martes, 8 de noviembre de 2011

Una hora en menos de 60 minutos



Con este sugerente nombre el gran atleta español, Luismi Berlanas, definía una de sus sesiones preferidas de entrenamiento. El siempre ocurrente y recordman español de 3.000 metros obstáculos explica que este entrenamiento lo realiza una vez a la semana y consiste en un rodaje de una hora a ritmo vivo y en progresivo. La idea principal es salir a un ritmo medio-alto e ir picándote con el GPS aumentando el ritmo progresivamente. Para su estado de forma el de San Martín de Valdeiglesias nos cuenta que se propone hacer siempre más de 15 kilómetros (es decir, que el rodaje le salga por debajo de 4 min/km) sin embargo dice que casi siempre le salen más de 16. Aunque retirado del atletismo de élite, Luismi sigue rindiendo a gran nivel en campeonatos de veteranos y en carreras populares. En la media maratón de Santa Pola de este año fue el primer español e hizo un estupendo tiempo de 1:05. Además ganó en su categoría de Veterano A en el campeonato de España de maratón celebrado en Sevilla en febrero, en su debut en la distancia (2:20).

Pues bien, hoy -después de haber estado una semana resfriado y sin poder salir a correr- e intentado hacer este entrenamiento aquí en Murcia. Mi idea, haciendo un paralelismo con este gran corredor sería hacer más de 12 kilómetros (es decir, debajo de 5 min/km). Así que he salido por mi ruta habitual. Salgo de Churra en dirección al centro de Murcia por la Avenida Juan de Borbón en paralelo al tranvía. Sigo hasta casi la Plaza Circular (3,9 kms) y vuelta (casi 8), siendo los primeros 4 picando para abajo y los otros 4 picando para arriba. He comenzado ya a un ritmo vivo (dado mi estado de forma) es decir a 5:10-5:15 min/km. Cuando llevaba 3 kilómetros ya estaba cercano a 5 min/km y -curiosamente- ha sido en los tramos picando para arriba cuando ya iba a un ritmo debajo de 5 min/km. Una vez de vuelta en Churra recorro parte de las urbanizaciones, aprovechando que hay alumbrado, hasta completar 12,110 kilómetros aproximadamente según el Google Earth (tengo el GPS en Chinchilla). Esa última parte la he hecho a un ritmo cercano a 4:50 más o menos con el último kilómetro ya dándolo casi todo. Total, algo más de 12 kilómetros en 59:00 justos, a 4:52 min/km de ritmo medio. Eso sí, he llegado con la lengua fuera. Cuando he parado de correr no estaba precisamente para hacer progresivos (el último kilómetro lo he hecho en 4:29).

Conclusiones: en lo positivo que después de salir de una semana de resfriado y sin salir a correr el ritmo no está nada mal, por debajo de 5 min/km y sobre todo yendo como mínimo 8 kilómetros seguidos por debajo de ese ritmo. En lo negativo, que he notado en las piernas la exigencia del ritmo. Gracias a que me he puesto las zapas de más amortiguación que tengo (Asics Nimbus) he sufrido menos. Pero notaba mucho las zancadas. Además me ha costado poder llegar con aire a los últimos kilómetros. Valoración positiva del entrenamiento pero evidencia que todavía tengo muy lejos esos 46 minutos que me proponía hacer en Valencia y -por supuesto- los 45:29 que hice en los 10 kms de Madrid del MAPOMA.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Del cielo al agujero



Ya me estaba encontrando bien. Ya había metido un puñado de kilómetros semanales, algunos de calidad. Ya me había pegado un palizón de los buenos, de los que se recuerdan... ya estaba allí cuando me ha pillado un resfriado. He corrido y corrido, pero los virus me han alcanzado. La semana del 24 al 30 de octubre había sido buena. El lunes había hecho 5,5 kilómetros suaves con mi mujer y cuñada para estirar piernas después del fin de semana. El martes descanso. El miércoles, como puse en la anterior entrada, me hice 12 kilómetros con dos series de 2.000, y el jueves hice 11 kilómetros de menos a más, por debajo de 5 min/km y haciendo los últimos 3 kilómetros a 4:40 min/km. Todo ello con traca final. El sábado habíamos quedado en El Villar de Chinchilla para hacer una tirada larga. Fuimos unos cuantos: Mariano, Patri, Remo, Cuevas, Rafa, Epi y un servidor. Además Mariano y Patri se metieron 11 kilómetros antes para ampliar el rodaje. Algo que Patri estiró más, volviendo a por Epi que se perdió por los caminos de vuelta. Una "tirada" que se hizo larguísima. El recorrido fue de 24,4 kilómetros, bajando a las lagunas de Pétrola y dando la vuelta por un terreno rompepiernas que además tenía un tramo durísimo entre el 18 y el 22, prácticamente todo para arriba. Por lo que Mariano hizo 36 kilómetros y Patri 41... casi nada. En todo caso, los 24 que hicimos el resto de mortales se endurecieron más con la cantidad de piedras de algunos tramos que iban minando la resistencia de los tobillos. Una dureza que sentimos todos. Rafa llegó tocado de la cintilla, Epi se perdió por los parajes entre curvas, piedras y encinas, Mariano ha estado unos días con la rodilla un poco tocada, incluso Supermán Patri dice que "algo" ha sentido. En mi caso llegué casi vacío en 2 horas y 10 minutos a 5:20 min/km de media. Y es que los primeros 12 fueron a 5 min/km. Evidentemente no era un ritmo de tirada larga para mí, ni mucho menos. El fuerte ritmo de los primeros 12 kilómetros y la dureza de la vuelta me llevaron a sufrir bastante en los último 4 kilómetros. En todo caso llegué, resistí y vencí al miedo a las tiradas largas después de 6 meses sin hacer ninguna. Además con premio al final del día, y es que el gran Mariano, nuestro Presi, nos invitó al cumpleaños de su hijo, que no era más que una excusa para juntarnos y ponernos hasta el culo de vino y cubatas, como aparece en la foto. No sé la cantidad de botellas que cayeron, pero lo que sí sé es que llegué a las 21:00, me volví a las 3:00 de la nueva hora (4:00 de la antigua) y sed no tuve en esas 7 horas...



Pues como decía, ya me estaba encontrando bien. Descansé el domingo después de haber metido casi 53 kilómetros en la semana anterior. El lunes decidí salir suave por la tarde (la poca tarde que ya nos queda) puesto que aún tenía los tobillos y gemelos resentidos del palizón del sábado. Comencé suave y acabé haciendo casi 8,5 kilómetros, acabando los últimos por debajo de 5min/km y con buenas sensaciones. Pero esa noche ya noté dolor de garganta y congestión. No hice caso de los síntomas y el martes volví a salir con mi mujer suave otros 6,5 kilómetros. Esa noche caí, y llevo dos días en el agujero. Apenas puedo hablar 20 minutos seguidos sin toser y sin que se me vaya la voz. Y todo eso con 6 horas de clase el miércoles y 4 este jueves. ¿Que cómo lo he hecho? Pues dando trabajo a los alumnos en clase y acortando las horas. No hacía falta explicarles el por qué. Mi voz es un cromo. Esta semana tenía pensado hacer varios entrenamientos buenos... pero mi gozo en un pozo. Esperemos que entre hoy y el sábado se me quite y pueda salir a correr el domingo, porque antes lo veo bastante jodido ya que se me ha bajado al pecho. Cosas del tío del mazo... que nos espera en la esquina menos esperada... y ¡¡zassss!!

miércoles, 26 de octubre de 2011

Series ¿Ahora? Tú estás loco...



El título de esta entrada es parte de la conversación que esta tarde he tenido conmigo mismo antes de salir a correr. ¿Qué hago hoy? ¿Rodaje en progresivo? ¿Rodaje suave? ¿Ritmo controlado? ¿Series? Venga.. hago series ¿Ahora? Tú estás loco, después de hacer el pasado sábado una carrera con el tendón de aquiles fastidiado y con un nivel de forma digamos que "cuestionable". En esa disputa entre el Cosme "racional" y el Cosme "impulsivo" ha ganado en gran parte el "impulsivo". Estrictamente series no me he atrevido a hacer para no machacar el tendón de aquiles. Pero tenía ganeta. Así que me he hecho 3,5 kilómetros de rodaje suave y después un 2x2.000 con dos minutos de recuperación entre una y otra repetición y a lo que después he sumado otros 4,5 kilómetros de rodaje. La intención era hacer la primera serie a ritmo de media maratón y la segunda a ritmo de una carrera de 10 kilómetros. He dicho la intención... porque finalmente me han salido un pelín más rápidas. El primer 2.000 me ha salido a 8:58 (4:29 min/km) y el segundo 2.000 en 8:42 (4:21 min/km). Otro objetivo es ver cómo respondían las piernas después de hacer esas dos series. Y lo cierto es que he quedado contento de esos 4,5 kilómetros restantes de rodaje con la fatiga en las piernas. Me he sentido bien y -de hecho- el último kilómetro lo he realizado en 4:29. Total, 12 kilómetros más a la buchaca además de los 5,5 kilómetros suaves que hice con mi mujer y mi cuñada el lunes. Mañana tocan 10,5 suaves, viernes descanso y el sábado 22 kilómetros en el Villar y así sumar 50 en esta semana. Vamos, casi como si estuvieran entrenando la maratón. Pero quiero ponerme serio de cara a la media maratón de Santa Pola y -sobre todo- para recuperar la forma de los meses de invierno-primavera.

martes, 25 de octubre de 2011

Carrera de EL Bonillo y pinchazos en el aquiles



Buena carrera la que disputamos en la localidad de El Bonillo el pasado sábado 22 de octubre de 2011 a lo largo de 11,2 kilómetros. Una carrera de horario de tarde que se disputó a una hora temprana. La mayoría a las 16:30 todavía estábamos haciendo la digestión cuando surcábamos los primeros metros de la prueba en una de las calles del pueblo en descenso, dorsal en el pecho, como si fuéramos a toque de corneta. Y es que la carrera salió disparada. Yo quise salir tranquilo por las molestias (dolores más bien) que tenía en el tendón de aquiles y cuando veo el kilómetro 1, ya en la salida del pueblo hacia el rompepiernas que nos esperaba, mi cronómetro marcaba 4:07 (evidentemente era todo picando para abajo). Alguien gritó eso de "maricón el último" porque no entiendo cómo me pasó tanta gente en un kilómetro, haciéndolo a 4:07. Muy bonito pueblo el de El Bonillo, muy de monte bajo, típico de la comarca del Campo de Montiel. No es la primera vez que lo visito (ya van al menos 4 veces tanto de visita lúdica como de running). Tienen un excelente vino tanto en las bodegas de Manzaneque como en las bodegas de Muliterno (lamentablemente este año no entraba en el "lote" de la bolsa de obsequio) y un excelente queso (éste sí que entró, y buena cuenta he hecho de ello en apenas dos días). Total, que nos juntamos 16 atletas chinchillanos en línea de salida entre los 405 llegados a meta para intentar reivindicar nuestros posibles podiums por equipos en categoría masculina y femenina en el Circuito de Carreras Populares de Albacete 2011. Buena organización, bien los avituallamientos, bolsa de obsequio ajustada a las circunstancias y muy bien eso del sorteo de jamones, vinos y quesos, pues así casi todos los clubes tienen a algún agraciado que se ha llevado algo (en nuestro caso Remo se llevó un queso).


El recorrido de esta carrera es -como he indicado antes- un auténtico rompepiernas, de esos que le gustan a nuestro nuevo presi, Mariano. No hay nada llano. Un 80% del recorrido es por tierra y en algunos casos con mucha piedra. Los kilómetros estaban bien señalados y tuvimos avituallamiento en el kilómetro 1, 4 y 10. La parte más dura de la carrera se encuentra entre el kilómetro 5 y 7,5, donde prácticamente sólo subes, si bien nunca son pendientes muy pronunciadas. La llegada al pueblo tampoco es "baladí". Te meten una tachuela en pleno kilómetro 10 en una cuesta del pueblo con adoquines que acuérdate tú de esos pinchazos cuando apenas puedes respirar. A pesar de los pesares, cronos espectaculares y buenos puestos del club en general. El TopOcho, excelente. Patri entró como una bala cuarto de la general y cuarto de su categoría a pesar de que participó Dahoui y Torrecilla. Vamos, que si no vienen (algo habitual) hubiera quedado segundo de la general. Espectacular carrerón de los "cobetes" del Villar, pues Mariano pilló de nuevo "chapa" y entró segundo de su categoría y el 14 de la general, por delante de atletas tan consagrados como Lorenzo (Tarazona) o Delgado (diputación). Entre medias (y es que apenas se ve) entró Diego, quinto y primero de su categoría. Increíble lo de Diego, cómo ha adelantado a sus competidores en una durísima categoría como la suya. Gato y José Ángel entraron en un suspiro, entre los 50 primeros y a "cuatroypoco" el mil. Gato sigue con sus molestias en la rodilla y se clava esos tiempazos y José Ángel vuelve a recuperar esa velocidad de gacela. Es capaz de pasar de cabra a gacela en una semana. Luis Miguel entró sexto, aunque al no estar inscrito al circuito no puntuó. Un excelente puesto y crono en su conversión de ciclista a atleta. Muy pegados llegaron Calero, los dos Manolos y Remo, cerca de 4:20 el kilómetro, algo no fácil de hacer dado lo ondulado del terreno. Nuestra nueva promesa entró 4 minutos después a 4:40 min/km, 120 segundos antes de que lo hiciéramos Quique y un servidor a 4:52 min/km. Cerraron la participación del club nuestras tres féminas con una gran actuación y reivindicando su posición en el circuito. Gran tiempo de las tres.


Personalmente me gustó la carrera y me quedé satisfecho con el tiempo realizado dadas las circunstancias. Y es que me ocurrió algo curioso. En este vuelta a los entrenamientos un poco más planificados estas dos semanas no he sentido ninguna molestia ni problemas, a pesar de hacer todos los rodajes a una intensidad media-alta o incluso alta. Recordando un poco, el sábado anterior hice 10 kms, el domingo 16, el martes 12 y el jueves 10. Por lo que -una vez finalizada la carrera- de sábado a sábado me metí 60 kilómetros. El jueves, como digo, hice 10 kilómetros de menos a más, acabando a 4:40 más o menos los últimos dos kilómetros. El viernes descansé y sin tener ningún tipo de molestias. Pero el sábado fue otro cantar. Por la mañana al sacar a los perros noto los primeros pinchazos en el aquiles. Los ignoro, me echo antiinflamatorio y ya está. Pero como el cuerpo no es tonto, en el momento de calentar comenzaron de nuevo esos molestos pinchazos que -a pesar del antiinflamatorio que de nuevo me apliqué en el tendón- no desaparecieron. Desde el kilómetro 2 al 4 fueron los peores momentos, pensaba que no llegaría. Sin embargo después se calentó la articulación y pude llegar, no sin molestias. Cada paso era un pinchazo, pero al menos llegué. Esa tarde y la noche volví a echarme la crema antiinflamatoria y a estirar mucho. Y como a uno no le pasan las cosas porque sí, apenas 14 horas después vuelvo a salir a correr 9 kilómetros suaves por Chinchilla el domingo en la mañana. Estiro y todo el rollo, pero sé que algo sigue ahí. Ayer salí 5,5 kilómetros tranquilos (a 6:20 min/km) con mi mujer y cuñada para poder estirar después. En principio ha salido bien la jugada ya que no noto ninguna molestia en el momento de escribir estas palabras. Pero por precaución no saldré hoy (ya que llevo 3 días seguidos, aunque dos de ellos hayan sido suaves). Saldré a correr miércoles y jueves (unos 12 y 10 kms respectivamente) y el sábado tenemos la tirada larga en El Villar de Chinchilla, alrededor de las lagunas de Pétrola, de 22 kilómetros (50 me van a salir esta semana si el tendón y la meteorología nos dejan). Pero de eso ya hablaremos...

martes, 18 de octubre de 2011

A litmus test (Prueba de fuego)



Constancia, resistencia, esfuerzo y planificación son sin duda sinónimos de mejora en esto del running. No obstante no han sido los principales baluartes que he tenido en las últimas semanas. Y es que llevo dos meses de apatía generalizada con el entrenamiento y las competiciones de atletismo. Prueba clara de ello es la inactividad en el blog. Y no es que no saliera a correr. Más bien es que salía poco y sin objetivos claros. La vuelta a la actividad en el trabajo, el gran número de horas lectivas que llevo hasta diciembre (prácticamente estoy dando clase todos los días de 9:00-14:00 o de 9:00-15:00 y la tarde la ocupo en prepararla), así como amueblar y acomodar la casa nueva que he comprado en Murcia estaban ocupando casi (o todos) mis pensamientos. Como digo, en estos dos meses no he hecho ningún parón significativo (es decir, no he estado más de 4-5 días sin correr), pero ha sido una actividad "laxa" por decirlo de alguna manera. Apenas he salido a entranar unas 3 veces a la semana y casi todos los entrenamientos han sido de 8-10 kilómetros como mucho. Eso sí, los realizaba con una intensidad media-alta. El hecho de suimar apenas 20 o 30 kilómetros a la semana me impulsaba (en contra de la opinión de expertos como Rodrigo Gavela) a incrementar la intensidad de los rodajes.


En este contexto, y contando que en verano han entrado más gallinas que han salido (cambiemos gallinas por cervezas y patatas bravas), temía el momento de ponerme en serio con los entrenamientos y testar mi estado de forma. Sin embargo los resultados en estas "pruebas de fuego" han sido más positivos de lo esperado. A finales de septiembre corrí en Pozo Cañada una carrera de 10 kilómetros bien medidos y bastante llanos excepto por una pequeña tachuela en medio del recorrido. Hice 46:50, a 4:40 min/km, una media de velocidad más que aceptable dado el poco volumen de entrenamiento. Pero la verdadera "prueba de fuego" me la planteé el domingo por la tarde. Ya que no pude asistir a la media maratón de Hellín por el tema de la casa (estábamos colocando la cocina), decidí hacerme una prueba y recorrer 16 kilómetros de menos a más aquí en Murcia, por las grandes avenidas que van del centro a la zona norte. Como digo, el resultado fue bastante positivo, 1:21:30 en casi 16 kilómetros y a 5:o5 min/km de media, comenzando a 5:20 y con los últimos 10 kilómetros siempre a 5 min/km e incluso por debajo. Así que llevado por el entusiasmo, consecuencia de poder mantener mínimamente la forma a pesar del bajo volumen de entrenamiento, he decidido apuntarme a cuatro carreras en los próximos meses (probablemente haga alguna más), para ir poniéndome a punto de cara a la primavera (meses de marzo y abril) que para mí siempre son los mejores. Me he apuntado a la III Carrera de El Bonillo (11,5 kilómetros) este sábado 22 de octubre, a la VI Media Maratón de San Javier (6 de noviembre), la carrera de 10 kilómetros Divina Pastora de Valencia, paralela a la maratón (27 de noviembre) y a la Media Maratón de Santa Pola, a la que llevo 4 años seguidos acudiendo, a finales de enero. Además pienso inscribirme a la Media Maratón de Torre Pacheco el 13 de diciembre. De esta manera me pongo un poco las pilas y me voy planificando un poco los entrenamientos. La idea para El Bonillo, en una carrera por tierra y bastante rompepiernas, es mantener un ritmo medio-alto sin marcarme medias de velocidad (dado la irregularidad del perfil). En San Javier mi objetivo es estar en torno al 1:45-1:46. La carrera de 10 kilómetros en Valencia ya será un test serio en el que intentaré estar en torno a 4:30-4:35 min/km. En la media de Torre Pacheco en diciembre el objetivo es estar en torno a 1:42. Por último, la media de Santa Pola, a 6 semanas vista de Torre Pachego, es otra de las grandes "pruebas de fuego", y en la que intentaré estar cerca del 1:39. Constancia, resistencia, esfuerzo y planificación. Esas son las palabras clave. Pero claro... hay un tema pendiente desde hace años... la pérdida de peso. Para marzo tengo varios objetivos propuestos (Media Maratón de Murcia a primeros de marzo y Maratón de Barcelona a finales de marzo). Los objetivos de 1:38 y 3:50 respectivamente serán mucho más fácil de conseguir si consigo borrar de esos 85 kilos al menos 5 ó 6.


No quería despedirme sin felicitar publicamente a Mariano Jiménez, gran amigo y compañero, por tomar las riendas del Club Atletismo Chinchilla. Estoy seguro que será un gran presidente, igual que es gran amigo, gran persona y gran atleta. Evidentemen hay que dar las grancias a Manolo (antiguo presi) por todo el tiempo deidcado al club. Gran parte de culpa de que estemos donde estamos (uno de los clubs más numeroso de la provincia de Albacete y ocupando el segundo puesto por equipos del circuito) es gracias a él. También me gustaría dar la enhorabuena a Carles Aguilar y Quintana por sus retos, superados ampliamente, ya que aunque no he escrito mucho por los blogs, debido a las "apreturas" de tiempo a las que me veo sometido últimamente, sí los sigo en la medida de lo posible. Saludos blogueros también a Álvaro, Alberto o Sebas, a los que sigo también. Por cierto, vaya pedazo de entrenamientos que se está pegando Alberto para la maratón. Si sigues así tienes el sub 4:00 seguro.


Saludos a tod@s y nos vemos en el asfalto y la tierra de la carreras de atletismo... y a los que no podemos vernos por cuestiones geográficas, al menos podemos intercambiar opiniones por aquí...