domingo, 28 de junio de 2009

Sin buenas sensaciones... pero con ilusión de empezar



Después de dos semanas de descanso (1-14 de junio), he comenzado de nuevo a trotar. He realizado trotes de entre 8-10 kms, a ritmos entre suaves y medios. Sólo un día pasé ese kilometraje, este martes con 13,5 kilómetros. En general, sensaciones muy irregulares, desde un día que me sentía tope, hasta este martes que pensaba que iba a tirar la toalla en cualquier momento. Las piernas me van muy pesadas, y con el calor todavía más. Tengo la sensación de que en estas dos semanas los músculos no han conseguido recuperarse... y ¡bueno! Eso es lo que hay. No me voy a quedar quieto. Lo siento por mis pobres músculos, pero si me quedo quieto engordo. Y mucho me ha costado quitarme estos 10 kgs para volver a cogerlos. Si tengo que ir a ritmo suave... pues iré. Ya me he planteado la competición este verano de otra forma. Para mí, la temproada se ha acabado tras la media marathon de Albacete...
Las carreras de 10kms de este verano las realizaré como pueda. La ilusión de hacer 45 minutos en alguna se esfuma por completo. Siendo sinceros, creo que estaré en torno a los 50 minutos al menos en estas primeras, como en Abengibre. Si puedo recuperar el tono, y afloja el calor, para Caudete y Villagordo (dos últimas semanas de agosto), quizás ronde los 47 minutos. Sin embargo, no siento nada negativo al respecto. Al contrario. Tengo muchas ganas de ponerme el chip amarillo que tengo en propiedad, ponerme a rebufo de alguien, sufrir... y pegar un gran suspiro cuando cruce el arco rojo con la alfombra de championchip... ¡¡¡Aunque vaya de los último!!!

lunes, 1 de junio de 2009

Estación de Abengibre: última parada de esta primera parte de la temporada


Pues así es. La III Carrera Popular de Abengibre (10 kms) ha sido la última parada en esta primera parte de la temporada. 50:50 ha sido el resultado de esta carrera, a 5,05 min/km con mucho calor, mosquitos y polvoreda en un camino de tierra seco con cuestas y rompepiernas, donde hizo acto de presencia el flato. Una primera parte, que ha constado de 5 meses, y en los que he realizado una marathon (París ´09 - 4h 01min), 5 medias marathones (entre 1h 43min y 1h 48 min), tres carreras por "montaña" (Elche de la Sierra, Riópar y Alcaraz), y otras tres carreras en torno a 10 kms (Fuentealbilla, Alpera y Abengibre). Total, 12 carreras, casi 222 kilómetros de competición, y en suma 917 kilómetros recorridos con los entrenamientos incluidos. Un gran machaque para mis piernas, si tenemos en cuenta mis "dimensiones" corporales. Mido apenas 1,70 y durante estos meses he pesado entre 84 y 85,5 actualmente.
Muchos son los recuerdos que me invaden en estos 5 meses de patear asfalto y tierra. Aún recuerdo el 11 de enero, y nuestra tirada larga de 20 kilómetros por la nieve. Al menos 18 kilómetros de los 20 fueron completamente sobre la nieve. Totalmente abrigados, de cachondeo, Manolo, Remo, Antonio, Pedro y yo surcamos el camino hacia los Hermanillos, vía verde y un cruce en la carretera de La Felipa y vuelta. También recuerdo esos 30 kilómetros junto a Manolo, José Ángel, Remo, Gato y Gonzalo por la Vía Verde de Albacete en dirección al Acequión. También surcan mi mente los recuerdos de esa tirada larga de 20 kilómetros el día de San José a 5 min/km de media. Una media que engaña. Los primeros 10 kms los hicimos a 5:15 y los últimos 10 kms a 4:45. ¡¡En un entrenamiento!! Sin duda ha sido el entreno de más calidad de los que he realizado en mi vida. Qué recuerdos los miércoles por la noche en Chinchilla con un frío que pelaba, al principio con 12 kilómetros, y después con 16 kilómetros, y dos subidas por el mortirolo incluidas (¡¡¡quién necesita pesas con estas cuestas!!!). También tengo en el recuerdo mis entrenamientos en París por el Parque Montsouris, por la larga cuesta que lo recorre haciendo Fartlek, también haciendo series, o cuando realicé el entrenamiento más largo hasta ese momento, 23 kms, cuando mis músculos todavía respondían... porque lo que es ahora... Por supuesto, tengo en mi mente las competiciones. Cuando conseguí hacer 1:43 en Villarrobledo no cabía en mí de gozo. Ese 46:03 de Fuentealbilla fue para mí impresionante. Pese a que subí la cuesta con moderada incertidumbre, recuerdo que los 3 kilómetros para abajo los hacía a toda leche, a 4:20. Recuerdo esas zancadas largas en la llegada al pueblo. Una velocidad que sólo pude imitar en los primeros 3 kilómetros de la Carrera de Alpera, cuando en el kilómetro 3 me marcaba 13 minutos justos. ¡¡¡Y qué decir de París!!! Cuando torcí la curva tras pasar por el Bois de Boulogne y entré en la Evenue Foch, ante la voz del speaker, y el clamor del público. 42,198 kms ¡¡increible!!
Son más los recuerdos buenos que los malos los que dominan esta primera parte de la temporada. Es cierto que mis últimas tres carreras no han llenado mis expectativas, a pesar de que una de ellas (la media de Albacete) era uno de los objetivos que me marqué. Pero eso no enturbia en absoluto los logros conseguidos a lo largo de 5 meses de esfuerzos, sudor, emociones, compañerismo, amigos, cervezas en el Dalia, en París, risas, etc. Ahora un descansito que siempre viene bien, y el 5 de julio en La Gineta vuelvo a comenzar la segunda parte de esta intensa temporada. Una segunda parte que también tiene 5 meses, de julio a noviembre. En ella espero realizar 7 carreras de 10 kms, una media marathon, las Tres Leguas de Villamalea, dos carreras en la "montaña", Bienservida y Yeste y por supuesto la Carrera de Chinchilla de 13,5 kms. 12 más 12 son 24. Si le añadimos la San Silvestre y la Carrera del Pavo en Navidad estamos hablando de 26. Y no descarto hacer la media marathon de Cieza en diciembre. Al lado de mi pueblo natal de Murcia, y si estoy en forma, sería una buena forma de acabar la temporada. Pero ése es el futuro y ahora toca descansar física y psicológicamente...

domingo, 24 de mayo de 2009

Otra media marathon realizada: ya van 5 este año (más una marathon)

Otra media marathon que llevo en las piernas. Y no fueron 21.097 metros fáciles ni mucho menos. Fueron bastante duros, con mucho rompepiernas y una meteorología que no acompañó: calor, humedad y vapor que salía del asfalto cada vez que llovía brevemente. El circuito constaba de dos vueltas a un recorrido que comenzaba más o menos llano. Hasta el kilómetro 3 aproximadamente no encontramos ninguna cuesta, sólo pequeños falsos llanos. Desde ese punto kilométrico hasta el 6 y medio comenzaba un sube y baja poco pronunciado pero que iba minando las fuerzas, y castigando los músculos. Hasta ese kilómetro fui con el grupo chinchillano (éramos unos 10) e íbamos a un ritmo de 5 min/km más o menos justo (unos kilómetros los hacíamos a 5:05 y otros a 4:55). En el kilómetro 6 y medio comenzaba una cuesta de un kilómetro y pico no excesivamente dura, pero que se pegaba a las piernas bastante. En ese momento perdí un poco de comba con respecto a los 6 primeros de nuestro grupete, y me quedé en tierra de nadie, puesto que los otros 3 quedaron algo más rezagados. Desde el km 8 hasta el 10 había una bajada combinada con llanos hasta que llegábamos a la zona de meta (donde se daba la primera vuelta). Allí había una recta de ida y vuelta, donde veías a los que te precedían en unos minutos, y después a los que les llevabas el mismo tiempo. A partir de entonces (los 6 del grupete chinchillano de delante me sacaba unos 15 metros), la humedad y el calor hicieron mella, y decidí desde el km 11 más o menos ir bajando el ritmo. Cuando pasé el kilómetro 11, iba a 5,01 min/km de media. A partir de entonces fui sobre 5,15-5,18 min/km. Esperé a que me cazara Morales (uno del grupete de atrás), para en los últimos 4 kms llegar juntos a meta. Esos 15-18 segundos cada kilómetro me dieron un poco de respiro, y pude llegar a meta, sino sobrado, no tan ahogado como en la media de Albacete. Finalmente 1:48:50.
La verdad es que estoy contento. No con el tiempo. La próxima media marathon que disputaré será en Hellín en octubre y espero rebajar hasta 1:40-1:42 más o menos. Estoy contento porque este jueves yo pensaba que no podría disputar la media. Tras 5 días de descanso por el resfriado la semana anterior, y un masaje el viernes, me vi muscularmente fuerte. Pero apreté demasiado. 12 kilómetros el sábado, 8 el domingo, 12 el martes y 13,5 el miércoles con muchas cuestas. Mucho kilometraje, y sobre todo mucha exigencia en los entrenamientos. Hice varias veces fartlek, y ritmos altos. El jueves tenía los músculos reventados. El gel frío y el descanso del jueves y el viernes me proporcionaron la suficiente fuerza para acabar esta media marathon tan dura por el recorrido y las condiciones meteorológicas. Y eso para mí ya es un mérito. Mañana voy a París, el martes doy mi conferencia, el miércoles voy a la biblioteca de la Ecole, el jueves vuelvo a España, y el sábado hago la carrera de Abengibre de 1o kms. A partir de entonces descanso de carreras. Desde ese 30 de mayo, no volveré a competir hasta la carrera de La Gineta, a primeros de julio. Dejo en suspenso la media marathon de Tobarra, las 10 millas de Madrigueras, la carrera de San Pedro (17 kms) y la carrera de Munera (12 kms). Todos los fines de semanas de junio hay carreras... pero yo no las disputaré. En julio comenzaré con los diezmiles del verano. Antes, en ese mes de junio de descanso de carreras, comenzaré mi entrenamientos con dos semanas de trote suave, unos rodajes de oxigenación. Las últimas dos semanas me haré un masaje de descarga, comenzaré a meter calidad en los entrenamientos, y a luchar en distancias más cortas. Esperemos que esta táctica me recupere físicamente...

sábado, 16 de mayo de 2009

Perder el respeto a una media marathon


Pues eso creo que es lo que me ha pasado. El hecho de hacer una marathon hace ahora exactamente 6 semanas, y de haber llevado durante los 3 meses anteriores una preparación en la que todas las semanas hacía un entrenamiento de al menos 20 kms, me ha llevado sin darme cuenta a perder el respeto a esta prueba de fondo. Y 21 kilómetros no son una tontería... y esos 97 metros que faltan tampoco.
Quizás la culpa de todo esto la tengan la media marathon de Villarrobledo y La Roda, que las hice sobrado de fuerza por estar justo en el momento álgido de la preparación de la marathon. La primera de ellas, el 15 de marzo, venía precedida en dos semanas de una tirada larga de 30 kilómetros. La marca fue 1:43:18, y al margen de los primeros 5 kilómetros que salí a toda pastilla, los mejores fueron los 5 últimos. Llegué bastante sobrado de fuerzas, rompiendo en 3 minutos la marca de Santa Pola, hacía entonces dos meses. La Roda fue diferente. Era la semana antes de la marathon y no convenía apretar. Salí con el presi, Manolo, y decíamos de hacer 1:52, como un trote largo. Bueno, al final se nos fue a 1:47 con la gorra. Sobrados. El hecho de acabar estas dos pruebas tan pletórico me hizo minusvalorar el desgaste físico que supone correr durante 21.097 metros con calor incluido. Hace una semana volví a caer en la cuenta. La semana que viene voy a realizar otra: Almansa. Sin pretensiones y sin nada por el estilo. Esta vez a disfrutar y a vvir la carrera por detrás. Que me quedan fuerzas en el último tramo... pues quizás apretaré para entrar a meta con sensación de fuerzas. Pero nada más...
Después de Almansa, y sin descanso, viene Abengibre el 30 de mayo. Otro 10.000 mal medido (le faltan unos 400 metros). En junio descanso, sólo correré la Carrera de San Pedro. Aprovecharé para reconducir entrenamientos y descansar musculos para los 10k del verano. Se acabaron las medias hasta octubre. Julio y agosto es el momento de la velocidad... aunque ya se sabe el dicho... no hay que confundir la velocidad con el tocino jejeje

viernes, 15 de mayo de 2009

Puto resfriado


Estoy hasta las pelotas de este puto resfriado. Me da igual las palabras malsonantes. Podría estar maldiciendo virus y bacterias sin inmutarme. Desde el lunes parezco un abuelete, con paracetamol, jarabe para la tos, lizipaina, y con leche caliente conmiel. Encima, como he tenido esta semana todas las tardes clase, no he podido recuperar. Al contrario. Voy a peor. Mañana voy a hacer la locura de ir a correr unos 16 kms con Gato. Después de 5 días sin poder correr nada, voy a ver si recupero un poco de capacidad aeróbica. La semana que viene tengo la media marathon de Almansa. Por supuesto nada de previsiones de marca ni nada por el estilo. Con terminar sin tanto sufrimiento como este 10 de mayo me conformo. El sábado 23 voy a por la bolsa de corredor, y a tomarme unas cerves después con los compañeros del club.

martes, 12 de mayo de 2009

Pensándolo fríamente...


Pensándolo fríamente... 1:45 no está tan mal. He conseguido rebajar un minuto de la media marathon de Santa Pola, y en un pinchazo evidente que tuve de fuerzas, aún he conseguido mantener un ritmo debajo de 5 min/km. Un logro que hace un año ni me lo podía imaginar. Cosas de las exigencias y las ansias de superación...

Lo que sí tengo claro es que sufrí mucho, y es lo peor que me llevo de la carrera. Creo que este deporte, aunque es agónico y de sufridores, también hay que sentirlo y disfrutarlo. Y prácticamente fui los 21.097 metros con la lengua fuera. Y eso no es plan... si las condiciones físicas del momento, el tiempo, o lo que cojones sea no te deja bajar marca, hay que resignarse, disfrutar de la carrera e intentarlo en las 200.000 carreras que me quedan por hacer. Porque si algo tengo claro es que las voy a hacer. Y si bien es verdad que en casi todas las carreras, sobre todo en los primeros kilómetros, siempre me asalta el sentimiento de angustia y sufrimiento, y pasa como un haz de luz el pensamiento de dejar el running, también tengo claro que pocos deportes me han llenado tanto como éste. Mucho tiene que ver aquí los compañeros del C. A. Chinchilla, con los que tengo una estrecha relación, y que me han ayudado a amar este deporte. El cachondeo que llevamos entre nosotros, las cervezas post-carrera y post-entrenamiento, los sanos piques (que yo observo desde la lejanía), los viajes conjuntos que hemos realizado, los cotilleos, etc son estímulos positivos que ayudan a sentirte realizado en una vida que no siempre es tan bonita como a algunos se le presenta. Las sensaciones físicas que experimentas en este deporte agónico, en el kilómetro 20 (o en el 41), subiendo las cuestas de Elche de la Sierra, llegando al arco de la Plaza de Chinchilla, superando tus previsiones en un sprint , seguir la estela de alguien que pesa 20 kilos menos que tú y que apenas puede sacarte un metro... ese suspiro final al pisar la alfombra de cronometraje, mientras miras el tiempo del reloj y te llevas la mano a los riñones, con el pensamiento puesto en los tantos kilómetros que has recorrido, y clamando un ¡¡lo he conseguido!! En fin... son sentimientos que sólo los que lo experimentan pueden apreciarlos.

Total, que pensándolo fríamente, es sólo una carrera más. No oculto que me sentí frustrado y decepcionado por no poder bajar, aunque sea en unos segundos la marca de Villarrobledo. Pero visto lo visto, que incluso los keniatas de la foto de arriba no pudieron igualar su marca (hicieron casi dos minutos más) ¿Quién soy yo para superar a un keniata de piernas largas? Pues eso... a seguir adelante, descansar músculos, y reponernos para la siguiente carrera. A sufrir, a apretar los dientes y, sobre todo, a disfrutar con los compañeros y amigos...

lunes, 11 de mayo de 2009

Un pequeño pinchazo en Albacete


Pues eso. Un pequeño pinchazo en el camino en la media marathon de Albacete. El tiempo no ha sido del todo malo, 1:45:08 en tiempo real, lo que supone mi segunda mejor marca en la distancia, y la primera mejor marca en una media marathon homologada. Lo peor han sido las sensaciones. El calor apretó por momentos, con una temperatura entre 18-20 grados, con mucha humedad, debido a que el día antes llovió. Pero sobre todo, el cansancio muscular hizo que desde el kilómetro 6 viviera una agonía constante para poder mantener un ritmo de 5 min/km. El primer 10.000 lo pasé en 48:40. Entre el km 10 y el 15 lo pasé en 24:50, todavía debajo de 5 min/km por poco. Finalmente, los últimos 6 kms los pasé entre 5:00-5:10, y acabé en tiempo real a una media de 4:59. Sufrí mucho, muchísimo. Hacía tiempo que no lo pasaba tan mal en una carrera. Además, hacía tiempo que no sangraba en los pezones. El excesivo calor y humedad (llegué con la camiseta empapada) provocó esto.
En fin, otra vez será. El objetivo que tenía de acercarme lo más posible a 1:40 (en mi interior yo sabía que aunque comenzaba con el grupete de 1:40 iba a acabar más bien en 1:42) tendrá que esperar. En dos semanas tenemos otra media marathon, también homologada y en Almansa. Un recorrido de rompepiernas pero con gran animación y participación (más de 4.000 personas). Mi intención es salir de menos a más. No saldré por debajo de 5 min/km. Intentaré llevar unos segundillos por encima o ese ritmo exacto, y si puedo apretar a partir del kilómetro 12 lo haré. Sino, a disfrutar. Estas semanas bajaré la intensidad de mis entrenamientos, puesto que quizás he llegado a la media pasado de kilómetros de calidad. Demasiada velocidad en los rodajes, y muy poca prudencia, junto a las pesas me dejaron los músculos cansados. Ahora a intenar relajarlos un poco para que puedan responder en la próxima carrera. Esto sólo ha sido un pequeño paso atrás para coger carrerilla y volver a superar marcas...