martes, 31 de enero de 2012

Cierro un muy buen mes de enero (hay que valer pa´ to´)



Pongo esta imagen de la carrera de Fuentealbilla de 2011 (el pueblo del gran Iniesta), porque representa la metáfora de este enero, con zapatillas puestas y saltando el obstáculo (las grandes comidas y cenas de los muchos eventos sociales que hemos tenido). Y es que ha sido un gran mes de enero en muchos sentidos. Hacía muchos meses que no realizaba tantos kilómetros. La primera semana me clavé 54, la segunda 48, la tercera 45, la semana pasada 42 y el lunes 30 de enero hice 16. Total, 205 kilómetros, como el mes que más kilómetros hice cuando entrené para la maratón de Lisboa. Lo confieso, he ido a dos maratones con 600 kilómetros de entrenamiento en 3 meses. No es mucho. Los resultados no fueron malos, 4:01 en París y 3:57 en la maratón de Lisboa, con grandes pendientes. También es verdad que cuando suelo meter mucho kilometraje suelo empezar a tener molestias, sobre todo en el tendón de aquiles. Es decir, no soy un corredor de grandes kilometrajes semanales. De hecho, compañeros que están más o menos a mi nivel (45-46 en 10 kms y 1:40-1:42 en media maratón) me cuentan sus entrenamientos semanales, y casi siempre realizan más. En todo caso no hay que negar la mejora que consigues con una amplia base de kilómetros a la semana.


Pero me voy del tema. Ha sido un buen mes de enero por diversas cuestiones. En primer lugar porque he recuperado un poco el ritmo de entrenamientos, 3 o 4 a la semana, y con varias tiradas largas de alto kilometraje. Pero también por algunos "eventos sociales" con amigos de esto del running, que hace más "amable" ponerte las mallas, calzarte las zapas salir a correr a pesar de que a veces no apetezca. También es verdad que esos eventos han retrasado mi "puesta a punto de forma", en el sentido de que no me quito lastre ni a la de tres. Pero bueno... ya tendré tiempo (siempre digo esto). Casi todos los fines de semana hemos tenido celebración. Y eso está bien. Como dice mi buen amigo Mariano, "hay que valer pa´ to´". Este fin de semana salimos a hacer una tirada larga. Los maratonianos hicieron 28 kilómetros, y yo hice 23,5 en 2:12. Eso sí, es un recorrido bastante rompepiernas, con final en alto, como en el tour. Pero lo mejor vino después. Apenas un par de horas para ducharse y arreglarse, porque nos esperaba una comida con los amigos (el que menos kilómetros hizo ese día fui yo), cubatas varios a lo largo de toda la tarde y noches, y al final llegar a las 12 de la noche reventado. En todo caso, viene un mes de menos eventos. Esperemos que no se resienta el entrenamiento, pues parece que últimamente corro para después irme de fiesta. Como dije en la anterior entrada mi mirada está puesta en los 10,3 kilómetros de Murcia (paralela a la media maratón) del 18 de marzo, como puesta a punto para la media maratón de La Roda del 25 de marzo, una semana después. En la primera debo bajar de 4:30 min/km, o estar por ahí. En la segunda hacer 1:38. Y todo eso con 85 kilos más o menos. Así que tengo 7 semanas por delante, en las que intentaré seguir con la rutina de este muy buen mes de enero, aunque con menos fiesta... si es posible. Un día de tirada larga (no tanto, pero cercana siempre a los 20 kilómetros), dos días más de rodaje y otro de algo de calidad (bien cambios de ritmo, cuestas o series). Con eso puedo acercarme al objetivo, aunque el principal para mí sigue siendo disfrutar de esto del running con los amigos, fomentar la gran amistad que hemos cultivado en estos últimos tiempos, y reirnos un poco de este mundo tan loco que es capaz de absolver a Camps y de imputar a Garzón.

viernes, 27 de enero de 2012

Inactivo pero activo



Desde septiembre vivo una situación irregular en lo que a atletismo se refiere. Activo e inactivo a la vez. Una semana salgo a correr 4 veces, me hago 50-55 kilómetros, y otra salgo una o dos veces nada más, 20 kilómetros a lo sumo en los 7 días. El trabajo, mi nueva ubicación en Murcia y otras historias a veces me impiden correr, o me van minando las fuerzas y motivación para ponerme las mallas, las zapas y salir a desgastar asfalto. Tampoco estoy compitiendo mucho para lo que he estado acostumbrado en los últimos años (sobre todo en 2009 y 2010). Sé lo que necesito: un plan y motivación. Y eso se consigue imponiéndote un objetivo.


En todo caso en las vacaciones de Navidad cogí un buen ritmo. Fueron dos semanas muy buenas de correr, 55 y 51 kilómetros respectivamente. Varias tiradas largas, salidas en Chinchilla por cuestas (entre el 30 de diciembre y el 4 de enero estuvimos en Chinchilla), pero además en Murcia salí varias veces por la mañana, que es cuando tengo más motivación. Sin embargo las dos semanas siguientes ya de nuevo he bajado un poco el ritmo. El trabajo me impide salir por la mañana, y además acabo de trabajar por la tarde en casa cerca de las 20:00. Así que tengo que estar muy mentalizado para salir solo a las 20:00 a dar vueltas a una urbanización.


Aún así, los resultados no son malos ni mucho menos. Los entrenamientos, cuando los hago, salen bien. La única competición en estas semanas de inactividad en el blog (la media de Santa Pola que está en la foto en su paso por el kilómetro 15) también salió moderadamente bien (1:42). Se puede decir que mantengo un nivel de forma medio-alto (dentro de mi nivel, por supuesto) pese a la irregularidad en los entrenamiento. Quizás si tengo que resaltar dos momentos en estas semanas en lo que a atletismo se refiere, ambos momentos estarían unidos también a los elementos sociales del running, como a mí me gusta. Me explico. El sábado 14 de enero hicimos una tirada larga en El Villar de Chinchilla, unos de 26 y otros de 24. Ese entrenamiento, que ya lo he hecho varias veces, consiste en bajar desde El Villar a Pétrola por un camino rural, generalmente descendente durante los 10 primeros kilómetros, dar la vuelta a las lagunas durante 3,5 kilómetros (en la foto adjunta vemos una bonita panorámica con flamencos), y después volver en un rompepiernas realmente duro por las montañas que se ven en la foto al fondo. Salimos ni más ni menos que 19 personas ¡¡¡!!! y algunos (Morales, Miguel ángel, Quique, Mariano y un servidor) nos perdimos cuando llevábamos 17-18 kilómetros y tuvimos que atajar "campo a través) y recortamos sin darnos cuenta 2 kilómetros. El ritmo fue alto para 24 kilómetros (a mí me salió 5:30 de media, y teniendo en cuenta que vas por tierra y subiendo y bajando no es mala media). Lo mejor del día sin duda la comida posterior, en la que nos quedamos casi todos (en total casi 20) y que después rematamos con cubatas varios y demás historias. Además unos cuantos alargamos en la cena y posterior bebidas "espirituales" hasta las 4 de la madrugada. Ya sabéis la teoría... las gallinas que entran por las que salen.


La semana siguiente tampoco se quedó corta. Teníamos la media maratón de Santa Pola el domingo 22 de enero a las 10:30 de la mañana. Cuevas, Mónica, Mariano, Alicia, sus hijos, Susana (mi mujer) y un servidor pasamos el fin de semana en esta población costera. Pasamos un muy bonito finde de comidas, bebidas, risas, y demás. El viernes llegamos por la tarde-noche, cogimos el dorsal en la feria del corredor y así comenzó el fin de semana. El sábado salimos a estirar piernas a las 10:30, hicimos 6 kilómetros suaves más o menos, estiramos, una ducha, y a pasar el día en una temperatura buenísima en la playa (cerca a los 20º a las 14:00) y una buena tarde de risas y demás. Cerramos el día jugando al poker texas holdem (el famoso poker descubierto que está de fama en internet), pero ya sin bebidas espirituales, que al día siguiente había que cumplir. Y se cumplió. Ésta es mi quinta participación en la media de Santa Pola. Ya he escrito mucho en este blog sobre el tema. Es la media ideal. Ambiente buenísimo, 8000 corredores, animación a lo largo del recorrido, música, grupos de rock, totalmente llana, a nivel del mar, y casi siempre con una temperatura muy buena. Este año quizás algo de calor, 18º a las 12:00, cuando a algunos aún nos quedaban 2-3 kilómetros y a pleno sol. Las marcas, aún así, de escándalo de nuestras gacelas. 1 horas y 12 minutos hizo Patri, qué barbaridad!! Debajo de 3:30 min/km. Casi de élite. En la misma tónica estuvo Diego, 1:14, con problemas en el gemelo (¿Cómo se puede correr a esa velocidad con problemas en el gemelo?), Mariano 1:17, marca personal por tercera vez en unas semanas (2:54 en maratón, 35 minutos en 10 kms y 1:17 en media). Estos tres máquinas están en un momento dulce, y eso se nota. Cuevas marcó 1:30, y hubo un grupeto que estuvo en torno a él y un poco más atrás, Garrigos y Uge entraron con Cuevas y Manolo y Jesús a unos minutos. Juan y yo (en la foto del principio) entramos en 1:42 menteniendo un ritmo constante en el último 10.000, a pesar de que en el primero fuimos un pelín más rápidos. Contentos al fin y al cabo. Cerramos el día con una muy buena comida y mejor ambiente de club (18 personas).


Esta semana posterior ha sido un poco más dura. Se nota la falta de tensión competitiva en las piernas. Intenté salir el martes e hice solo 20 minutos porque tenía las piernas como bloques. Decidí descansar y ayer salí con Super-Cuevas y Remo en su sesión de series de 2 kilómetros entre 4:25-4:15. Hice la primera con ellos, y el resto siguiendo sólo una parte. Me vino bien. Yo hice algo más de 15 kilómetros y me noté mejor las piernas. El sábado toca tirada larga y con la vista puesta en los 10,3 kilómetros de Murcia (paralelos a la media maratón) del 18 de marzo y en la media maratón de La Roda del 25 de marzo. Allí marco objetivo: 1:38. Quedan 7 semanas, y lo intentaré.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Por la noche no se sale a rodar... se sale a entrenar




Recuerdo que Gonzalo Quintana en una de sus excepcionales entradas hablaba de algo así: que cuando salía a correr por la noche, más que rodar, lo que salía era a entrenar, y además fuerte. Pues últimamente me pasa algo así. Cuando salgo a correr aquí en Churra, Murcia, que suele ser por la noche debido a mis obligaciones docentes, suelo -sin darme cuenta- meterme mucha caña. Poco a poco, en progresivo, a partir de los primeros 20 minutos ya voy casi siempre debajo de 5 min/km.

Pero he empezado por el final casi sin darme cuenta. En estas tres semanas de silencio en el blog han pasado muchas cosas. La primera de ellas fue la maratón de Valencia.

El sábado 26 de noviembre salimos desde el Villar de Chinchilla camino de Valencia, Mª Mar, Susana, Alicia, Mariano, los dos Patricios (padre e hijo) y un servidor. Yo fui en el pedazo de coche de Patri, y en apenas hora y media de camino (a las 12:00) estábamos en la capital del Turia en dirección al hotel, el NH ciudad de Valencia, a unos 20 minutos de la salida de la ciudad de las artes y las ciencias. No tardamos mucho en coger camino para recoger el dorsal. Había un ambiente excepcional. Me dio mucha envidia no haber preparado la maratón y haber participado de la prueba "grande". En todo casi, sí que pude participar en la "pequeña", donde nos juntamos más de 5000 inscritos y más de 4500 llegados. En la maratón llegaron cerca de 6000. Total, que más de 10000 personas salimos de esa expectacular salida "a dos puentes", a un lado los corredores de la maratón y al otro los corredores de los 10 kilómetros. Esta carrera era especial, pues era la primera carrera de 10 kilómetos a los que se iba a enfrentar mi mujer, Susana, acompañada de Mª Mar, a pesar de no entrenar mucho ninguna de las dos. Además Alicia, esposa de Mariano, podía seguir mejorando registros en esa gran mejora que está experimentando. Pero antes de iniciar esta carrera (domingo 27 a las 9:00), el sábado en la tarde Mª Mar, Susana y yo pudimos visitar el Oceanographic mientras Mariano, Patri, Alicia y Patricio (padre) descansaban en el hotel, sobre todo en el caso de los dos primeros que se enfrentaban a Filípides al día siguiente. Quedé impresionado con los tiburones y demás bichos. Me encantó. Cenamos temprano, cerca del hotel, y pronto estábamos en camita.

El día siguiente comenzó pronto. Yo me levanté a las 7:00 y desayuné un poco. Los maratonianos fueron un poco más madrugadores. A las 7:45 iniciamos el camino a la salida en la ciudad de las artes y las ciencias. Hicimos bien en salir tan temprano, pues cuando llegamos para calentar todavía los baños no estaban masificados y pude "quitar lastre" a última hora. Hicimos las fotos de rigor, las chicas y yo nos despedimos de los maratonianos, nos deseamos suerte, calentamos un poco y nos colocamos en los cajones de salida.

Pero vamos a la carrera. Como puse que la marca prevista iba a ser 44 minutos (a pesar de que no era ese el objetivo), me colocaron en el cajón de salida de 40 a 45 minutos. Me coloqué pronto, a 10 minutos del disparo, y pude coger muy buena posición. No me podía imaginar a quién vi en el cajón: ¡¡A Fermín Cacho!! Cacho está corriendo las carreras del circuito de Divina Pastora. Comenzó haciendo 53 minutos debido a que se encontraba en baja forma y poco a poco ha ido mejorando hasta hacer 46 minutos pelados en Oviedo. Salimos con gran puntualidad a las 9:00 con una temperatura fresquita, pero perfecta para la práctica del atletismo, y bajo un estruendo de fuegos artificiales y ruidosos petardos. Corrimos paralelos (pero separados) a los atletas de la maratón a lo largo de 5 kilómetros, aunque con algunas desviaciones. La carrera de 10 kilómetros era llana, muy llana. Quizás lo más llano que he hecho nunca. Debido a que no me encontraba en la mejor forma pensaba que hacer 46 minutos era un triunfo y hacer 47 algo razonable. Pasé el primer kilómetro en 4:34. Y no me gustó, porque pensaba que pasaría ese kilómetro en 4:20 y después ya ir cogiendo el ritmo de crucero. Pero realmente fue bueno. Quizás, y a pesar de no estar en la mejor forma, ha sido la mejor carrera en cuanto a regularidad junto con La Roda. Desde ese primer kilómetro y hasta el 8 todos los pasé entre 4:34 y 4:36 clavados. Vamos, como un reloj. El kilómetro 9 se me fue un poco (4:45), pero el último lo solucioné, apretando y realizándolo en 4:20. La llegada era mágica, en una plataforma sobre el agua en plena ciudad de las artes y las ciencias, con música de fondo. Total, que el tiempo realizado fue de 45:43, a 4:34 min/km de media, mi segunda mejor marca en la distancia. Quedé el 750 más o menos de más de 4500. Muy buen sabor de boca, a pesar de que si hubiera entrenado un poco más podría haber bajado los 45 minutos. La carrera se prestaba a ello tanto por temperatura como por perfil. Contento. Ahora sólo quedaba esperar a las chicas. Pronto, muy pronto llegó Alicia, en 51 minutos a 5:10. Impresionante. Muy buena carrera de Alicia con la escasa experiencia que tiene en las carreras. Juntos esperamos a mi mujer y cuñada (Susana y M! Mar) detrás de las vallas. Al poco de pasar la hora las vimos llegar, Susana muy emocionada, lo que me emocionó a mí. La tensión de la semana, la llegada mágica sobre el agua, su primera carrera de 10 kilómetros y la música de Adele de fondo hicieron que estallara de emoción. Nos recuperamos del esfuerzo y fuimos al hotel a ducharnos para poder esperar la llegada de los maratonianos.

¡¡Ay la Maratón!! Esfuerzo sobrehumano, dolor, sufrimiento... lo de siempre. Actualmente estoy leyendo el libro de Haruki Murakami, titulado "De qué hablo cuando hablo de correr". El prólogo se titula: "El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional". Creo que lo resume perfectamente. Llegamos a la contrameta justo a las 2:30, cuando pensábamos que restaba poco para la llegada de Patri. Y efectivamente así fue. Exactamente en 2:37 llegó el gran Patri, batiendo su marca de Madrid, a pesar de tener problemas digestivos a lo largo del recorrido. Con esos problemas consiguió pasar del puesto 54 en el paso por el kilómetro 10 a llegar al final en el puesto 40. Sí, sí, el puesto 40 de casi 6000 llegados. En el caso de Mariano, éste iba a intentar bajar de 3 horas y, preferiblemente, bajar de 2:56 que es su marca de Castellón el pasado año. Yo iba contando los minutos en mi reloj cuando lo vemos pasar por contramete. Pego un grito que me quedo sin voz: ¡¡¡Venga Mariano!!! Y aún así no me oye. El último sprint y 2:54, entrando además en el puesto 255. Un marcón muy difícil de superar. Aunque ambos llegaron cansados ante ese sobreesfuerzo, Mariano tuvo un pequeño momento de bajón que pronto se fue y que -gracias a la gran comilona que nos metimos- superó.

Quedamos muy contentos, pues, de la experiencia de Valencia. Todos batimos nuestras marcas, ya sea en 10 kms o en la maratón, mi mujer vivió un momento emocionante en la llegada, aprovechamos el fin de semana y compartimos de nuevo momentos atléticos y de otro tipo con grandes amigos ¿Qué más pedir?

Desde entonces, en estas dos semanas, lo más reseñable es la cena del club del día 2 de diciembre. Gran ambiente, muchos amigos y compañeros. Pero lo más importante es dar las gracias a todos los componentes del club por el reconocimiento que nos hicieron a Manolo y a mí (en forma de trofeo), tras haber dejado la junta directiva por asuntos profesionales. Muy emocionante. Pero además pudimos "alargar" la cena hasta altas horas, disfrutando de un fin de temporada memorable y difícil de repetir: segunda clasificación por equipos y cuatro podiums individuales en la clasificación general, senior masculino, y veterano A (efectivamente hablamos de Patri, Gato y Diego).

En estos 17 días que han pasado desde la carrera de Valencia sólo he salido a correr 4 días. Sólo salí un día la semana después de Valencia (10 kilómetros). La semana pasada salí el miércoles 11 kilómetros con cambios de ritmo, el domingo otros 11 kilómetros en progresivo con los últimos 4 kilómetros a 4:40 min/km de media. Ahora me toca ponerme las pilas, pues la media maratón de Santa Pola está a la vuelta de la esquina (algo más de 6 semana). Hoy he salido a correr 12,5 kilómetros en 1:02, con gran parte del recorrido debajo de 5 min/m. Espero salir dos o tres días más esta semana. Y a partir de ahora y hasta el 21 de enero 4 días por semana, entre 40 y 50 kilómetros. Y esto se engarza con el principio de la entrada. Espero poder tomarme algunas salidas nocturnas para correr un poco más tranquilo, porque hasta ahora me doy un poco de caña de más... ya os contaré.

martes, 22 de noviembre de 2011

Dos semanas de más kilómetros... y piernas cargadas




Llevo dos semanas de algunos kilómetros más de lo que he acostumbrado a mis piernas en los últimos meses. Eso está bien. Pero claro... hay que cuidar la musculatura y las articulaciones, sobre todo con los 85 kilacos en los que debo andar (creo). La semana del 7 al 13 de noviembre hice esos 12 kilómetros en menos de una hora que puse en la anterior entrada entre semana. El sábado hice 21 kilómetros por Chinchilla y el domingo 8 kilómetros en Murcia suaves. 41 kilómetros. La semana pasada hice 12 kilómetros el miércoles (con cuatro cambios de ritmo, 1 de 2000 (9:02) y 3 de 1000 (4:23; 4:15 y 4:13), el jueves otros 12 kilómetros de menos a más, el sábado 17 kilómetros por montaña en Chinchilla y el domingo 9 kilómetros también en Chinchilla. Total, 50 kilómetros. Esta semana el lunes comencé con 8,5 kilómetros suaves... pero ya me di cuenta de que los músculos andaban tocados. Así que llamé a un centro de masajes que está aquí, en Churra, y pedí cita para hoy ya que por motivos de distancia no puedo ir a mi "masajista" personal, Javi. Acabo de ir y me ha pegado un buen repaso, sobre todo en los adductores y con más profundidad en los gemelos y en el sóleo. Pero además me ha "crujido" el cuello y la espalda porque -según el tipo- tengo bastante cargada la espalda, además de tener la cadera un poco sin alinear bien.

Mañana da bastante lluvia aquí en Murcia (sí, sí, no me estoy marcando un farol). Si por casualidad no hay lluvia por las 20:00 saldré a trotar unos 12 kilómetros. Espero hacer lo propio el jueves, y ya descansar hasta la carrera del domingo en Valencia de 10 kilómetros. Pero vamos... que la carrera es lo de menos. Lo que más me interesa es acompañar a los grandes "cobetes" de El Villar en ese nuevo reto de batir sus propias marcas en esta maratón (2:56 en el caso de Mariano y 2:38 en el caso de Patri). Además me gustaría felicitar en persona a Alberto (compañero bloguero) cuando termine este maratón.

Estoy en una gran incógnita sobre mi rendimiento, porque hay días que me encuentro bien (casi todos) pero en las tiradas largas en Chinchilla generalmente con grandes repechos, me encuentro un poco limitado. No tengo la sensación de ir suelto. Pero bueno... espero estar entre 46:00-46:59, aunque tendré que apretar los dientes. Aunque esta carrera de Valencia será una muy buena prueba de mi estado de forma, será en Santa Pola donde quiero dejar los restos por estar en ese sub 1:40. Pero para eso hay que seguir acumulando kilómetros en las piernas y que dejen de entrar gallinas (es decir, dejar zampar tanto los fines de semana, que me gusta mucho la fiestuqui).

martes, 8 de noviembre de 2011

Una hora en menos de 60 minutos



Con este sugerente nombre el gran atleta español, Luismi Berlanas, definía una de sus sesiones preferidas de entrenamiento. El siempre ocurrente y recordman español de 3.000 metros obstáculos explica que este entrenamiento lo realiza una vez a la semana y consiste en un rodaje de una hora a ritmo vivo y en progresivo. La idea principal es salir a un ritmo medio-alto e ir picándote con el GPS aumentando el ritmo progresivamente. Para su estado de forma el de San Martín de Valdeiglesias nos cuenta que se propone hacer siempre más de 15 kilómetros (es decir, que el rodaje le salga por debajo de 4 min/km) sin embargo dice que casi siempre le salen más de 16. Aunque retirado del atletismo de élite, Luismi sigue rindiendo a gran nivel en campeonatos de veteranos y en carreras populares. En la media maratón de Santa Pola de este año fue el primer español e hizo un estupendo tiempo de 1:05. Además ganó en su categoría de Veterano A en el campeonato de España de maratón celebrado en Sevilla en febrero, en su debut en la distancia (2:20).

Pues bien, hoy -después de haber estado una semana resfriado y sin poder salir a correr- e intentado hacer este entrenamiento aquí en Murcia. Mi idea, haciendo un paralelismo con este gran corredor sería hacer más de 12 kilómetros (es decir, debajo de 5 min/km). Así que he salido por mi ruta habitual. Salgo de Churra en dirección al centro de Murcia por la Avenida Juan de Borbón en paralelo al tranvía. Sigo hasta casi la Plaza Circular (3,9 kms) y vuelta (casi 8), siendo los primeros 4 picando para abajo y los otros 4 picando para arriba. He comenzado ya a un ritmo vivo (dado mi estado de forma) es decir a 5:10-5:15 min/km. Cuando llevaba 3 kilómetros ya estaba cercano a 5 min/km y -curiosamente- ha sido en los tramos picando para arriba cuando ya iba a un ritmo debajo de 5 min/km. Una vez de vuelta en Churra recorro parte de las urbanizaciones, aprovechando que hay alumbrado, hasta completar 12,110 kilómetros aproximadamente según el Google Earth (tengo el GPS en Chinchilla). Esa última parte la he hecho a un ritmo cercano a 4:50 más o menos con el último kilómetro ya dándolo casi todo. Total, algo más de 12 kilómetros en 59:00 justos, a 4:52 min/km de ritmo medio. Eso sí, he llegado con la lengua fuera. Cuando he parado de correr no estaba precisamente para hacer progresivos (el último kilómetro lo he hecho en 4:29).

Conclusiones: en lo positivo que después de salir de una semana de resfriado y sin salir a correr el ritmo no está nada mal, por debajo de 5 min/km y sobre todo yendo como mínimo 8 kilómetros seguidos por debajo de ese ritmo. En lo negativo, que he notado en las piernas la exigencia del ritmo. Gracias a que me he puesto las zapas de más amortiguación que tengo (Asics Nimbus) he sufrido menos. Pero notaba mucho las zancadas. Además me ha costado poder llegar con aire a los últimos kilómetros. Valoración positiva del entrenamiento pero evidencia que todavía tengo muy lejos esos 46 minutos que me proponía hacer en Valencia y -por supuesto- los 45:29 que hice en los 10 kms de Madrid del MAPOMA.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Del cielo al agujero



Ya me estaba encontrando bien. Ya había metido un puñado de kilómetros semanales, algunos de calidad. Ya me había pegado un palizón de los buenos, de los que se recuerdan... ya estaba allí cuando me ha pillado un resfriado. He corrido y corrido, pero los virus me han alcanzado. La semana del 24 al 30 de octubre había sido buena. El lunes había hecho 5,5 kilómetros suaves con mi mujer y cuñada para estirar piernas después del fin de semana. El martes descanso. El miércoles, como puse en la anterior entrada, me hice 12 kilómetros con dos series de 2.000, y el jueves hice 11 kilómetros de menos a más, por debajo de 5 min/km y haciendo los últimos 3 kilómetros a 4:40 min/km. Todo ello con traca final. El sábado habíamos quedado en El Villar de Chinchilla para hacer una tirada larga. Fuimos unos cuantos: Mariano, Patri, Remo, Cuevas, Rafa, Epi y un servidor. Además Mariano y Patri se metieron 11 kilómetros antes para ampliar el rodaje. Algo que Patri estiró más, volviendo a por Epi que se perdió por los caminos de vuelta. Una "tirada" que se hizo larguísima. El recorrido fue de 24,4 kilómetros, bajando a las lagunas de Pétrola y dando la vuelta por un terreno rompepiernas que además tenía un tramo durísimo entre el 18 y el 22, prácticamente todo para arriba. Por lo que Mariano hizo 36 kilómetros y Patri 41... casi nada. En todo caso, los 24 que hicimos el resto de mortales se endurecieron más con la cantidad de piedras de algunos tramos que iban minando la resistencia de los tobillos. Una dureza que sentimos todos. Rafa llegó tocado de la cintilla, Epi se perdió por los parajes entre curvas, piedras y encinas, Mariano ha estado unos días con la rodilla un poco tocada, incluso Supermán Patri dice que "algo" ha sentido. En mi caso llegué casi vacío en 2 horas y 10 minutos a 5:20 min/km de media. Y es que los primeros 12 fueron a 5 min/km. Evidentemente no era un ritmo de tirada larga para mí, ni mucho menos. El fuerte ritmo de los primeros 12 kilómetros y la dureza de la vuelta me llevaron a sufrir bastante en los último 4 kilómetros. En todo caso llegué, resistí y vencí al miedo a las tiradas largas después de 6 meses sin hacer ninguna. Además con premio al final del día, y es que el gran Mariano, nuestro Presi, nos invitó al cumpleaños de su hijo, que no era más que una excusa para juntarnos y ponernos hasta el culo de vino y cubatas, como aparece en la foto. No sé la cantidad de botellas que cayeron, pero lo que sí sé es que llegué a las 21:00, me volví a las 3:00 de la nueva hora (4:00 de la antigua) y sed no tuve en esas 7 horas...



Pues como decía, ya me estaba encontrando bien. Descansé el domingo después de haber metido casi 53 kilómetros en la semana anterior. El lunes decidí salir suave por la tarde (la poca tarde que ya nos queda) puesto que aún tenía los tobillos y gemelos resentidos del palizón del sábado. Comencé suave y acabé haciendo casi 8,5 kilómetros, acabando los últimos por debajo de 5min/km y con buenas sensaciones. Pero esa noche ya noté dolor de garganta y congestión. No hice caso de los síntomas y el martes volví a salir con mi mujer suave otros 6,5 kilómetros. Esa noche caí, y llevo dos días en el agujero. Apenas puedo hablar 20 minutos seguidos sin toser y sin que se me vaya la voz. Y todo eso con 6 horas de clase el miércoles y 4 este jueves. ¿Que cómo lo he hecho? Pues dando trabajo a los alumnos en clase y acortando las horas. No hacía falta explicarles el por qué. Mi voz es un cromo. Esta semana tenía pensado hacer varios entrenamientos buenos... pero mi gozo en un pozo. Esperemos que entre hoy y el sábado se me quite y pueda salir a correr el domingo, porque antes lo veo bastante jodido ya que se me ha bajado al pecho. Cosas del tío del mazo... que nos espera en la esquina menos esperada... y ¡¡zassss!!

miércoles, 26 de octubre de 2011

Series ¿Ahora? Tú estás loco...



El título de esta entrada es parte de la conversación que esta tarde he tenido conmigo mismo antes de salir a correr. ¿Qué hago hoy? ¿Rodaje en progresivo? ¿Rodaje suave? ¿Ritmo controlado? ¿Series? Venga.. hago series ¿Ahora? Tú estás loco, después de hacer el pasado sábado una carrera con el tendón de aquiles fastidiado y con un nivel de forma digamos que "cuestionable". En esa disputa entre el Cosme "racional" y el Cosme "impulsivo" ha ganado en gran parte el "impulsivo". Estrictamente series no me he atrevido a hacer para no machacar el tendón de aquiles. Pero tenía ganeta. Así que me he hecho 3,5 kilómetros de rodaje suave y después un 2x2.000 con dos minutos de recuperación entre una y otra repetición y a lo que después he sumado otros 4,5 kilómetros de rodaje. La intención era hacer la primera serie a ritmo de media maratón y la segunda a ritmo de una carrera de 10 kilómetros. He dicho la intención... porque finalmente me han salido un pelín más rápidas. El primer 2.000 me ha salido a 8:58 (4:29 min/km) y el segundo 2.000 en 8:42 (4:21 min/km). Otro objetivo es ver cómo respondían las piernas después de hacer esas dos series. Y lo cierto es que he quedado contento de esos 4,5 kilómetros restantes de rodaje con la fatiga en las piernas. Me he sentido bien y -de hecho- el último kilómetro lo he realizado en 4:29. Total, 12 kilómetros más a la buchaca además de los 5,5 kilómetros suaves que hice con mi mujer y mi cuñada el lunes. Mañana tocan 10,5 suaves, viernes descanso y el sábado 22 kilómetros en el Villar y así sumar 50 en esta semana. Vamos, casi como si estuvieran entrenando la maratón. Pero quiero ponerme serio de cara a la media maratón de Santa Pola y -sobre todo- para recuperar la forma de los meses de invierno-primavera.