Estas dos semanas han sido de entrenamientos irregulares por esa cuestión. La semana del 9-15 de abril hice series el lunes (ya lo comenté en el blog), el martes un rodaje de 8 kilómetros a ritmo medio, y el jueves 10 kilómetros en 49 minutos por un terreno rompepiernas. A partir de ahí estuve sin correr hasta el miércoles siguiente por el citado resfriado. El miércoles 18 de abril hice el circuito de la carrera de Chinchilla, 13,5 kilómetros con notables subidas y con un viento criminal, el viernes 20 hice 7 kilómetros a ritmo medio, el sábado la carrera de Valdeganga y el domingo hice 11,5 kilómetros, también en un recorrido con desniveles. Y esta semana he comenzado con el entrenamiento que pongo en la imagen. Salí a entrenar con Andrés Escarbajal, un compañero de la Facultad que quedó el año pasado el primero del Personal de la Universidad (tanto profesores como administrativo y de servicios), ya que terminó el recorrido de 4,5 kilómetros de la carrera (con pequeñas subidas y bajadas, como se ven en el gráfico) a 3:38 min/km. Hicimos dos veces (nos faltó un pequeño tramo) el circuito de la carrera con cambios de ritmo, sobre todo en las subidas. Acabé bastante machacado, pero contento, con tramos de 400-500 metros sobre la marcha a menos de 4:00 min/km en las subidas, o en pleno calentamiento, donde hicimos algo más de 2 kilómetros y medio bajando de 5 min/km a 4:15... y todo eso antes de comenzar los cambios. Estoy preparándome para salir ahora a correr, 4 kilómetros de calentamiento y 10 series de 400 metros. A ver si consigo hacerlas adecuadamente. Mañana saldré a trotar suave unos 10 kilómetros, y el domingo hago la carrera solidaria de los bomberos, de 6,4 kilómetros. Muy corta. Demasiado corta para un diésel como yo. Pero el reto de la velocidad me está llamando, y espero no defraudar...
jueves, 26 de abril de 2012
¿Menos es más?
martes, 10 de abril de 2012
La ley de las series y la calidad

Es evidente que cuando introduces más detalles de calidad en tu entrenamiento (series, cambios de ritmo, cuestas, progresivos...) consigues una considerable mejora, sobre todo si has acostumbrado a tu cuerpo a los siempre entrañables "trotes cochineros". No seré yo, amante de estos rodajes tranquilos, en solitario o en compañía, quien quite importancia a la carrera suave y continua. Ésta es básica para ampliar nuestra capacidad aeróbica, bajar las pulsaciones en reposo, aumentar nuestra resistencia orgánica y para acostumbrar al cuerpo a usar grasas como combustible. Pero es evidente que cuando uno ha pasado de "jogger" a "runner", con lo que eso significa, y comienza a medir su semana en kilómetros, presta atención hasta cada segundo que se le resta al cronómetro, y ya es habitual en las carreras populares, los entrenamientos de calidad tienen que tener un hueco en nuestra agenda, siempre comenzando de forma moderada y sin estirar mucho de la cuerda para no romperla. ¿Cómo debe ser ese hueco? Pues eso depende de nuestro nivel de forma, de nuestras expectativas en la competición, del propio tiempo que uno dispone, del ritmo de vida que en ese momento tiene, etc.
En los planes de entrenamiento de Rodrigo Gavela, para alguien de nivel medio como es mi caso (planes de sub 1:40 en media y sub 45 minutos en 10 kms), este gran atleta y entrenador suele poner cuatro días a la semana de entrenamiento, consistentes en una tirada larga, dos rodajes suaves de en torno a 50-70 minutos que se complementan con algún progresivo, abdominales y dorsales al acabar el entreno, y un día de calidad, casi siempre series o cambios de ritmo (éstos preferiblemente al comienzo del plan). Esa planificación me parece muy inteligente, sobre todo para aquellos con una base aeróbica media o media-baja, ya que les permite en 12-14 semanas consolidar la base aeróbica con esos rodajes, a la vez que ampliar la potencia aeróbica y el consumo de oxígeno a ritmos rápidos con las series. Yo siempre he sido un gran seguidor de los consejos de Gavela, aunque nunca he seguido su plan de entrenamiento "al dedillo", siempre por temas profesionales o personales que me han cortado la planificación. Así que yo siempre he ido un poco "por libre", bastante anárquico, y cuando he perseguido un objetivo (las dos maratones, la media maratón de La Roda el año pasado o la media maratón de Murcia este año), he procurado seguir esa filosofía, adaptándola a mi tiempo, e incumpliendo sobre todo el tema de las series. Otros años el tema de las series tomaba menos importancia al rodar siempre por terrenos sinuosos, como pasa en Chinchilla, pues cada rodaje llevaba ya casi implícito elementos de calidad. Sin embargo actualmente, y por las características del terreno donde salgo a entrenar, se me hace necesario incluir elementos de calidad específicos si quiero seguir mejorando en esto del running. Lo pude comprobar en la media maratón de Murcia. Pese a que la marca fue buena para mí (1:40), probablemente si en esos largos kilometrajes que realicé las 10 semanas anteriores (casi siempre por encima de 50 kilómetros semanales), hubiera introducido esas series, fartlek, etc, de una forma más específica, menos anárquica, y más constante, el resultado hubiera sido mejor (evidentemente con menos peso la cosa cambiaría también bastante). Porque la base aeróbica la tengo consolidada, y es en otros aspectos (potencia, velocidad, consumo máximo de oxígeno, etc.) donde está el margen de mejora.
¿A qué viene este rollo teórico? Pues que es la justificación del cambio de mentalidad que he tenido en los entrenamientos de las últimas dos semanas y pico. Después de una semana suave tras la media de Murcia, el lunes 26 de marzo comencé esa nueva planificación. Desde entonces hasta hoy, en 15 días, he hecho dos sesiones de fartlek (una haciendo 3 minutos rápidos y 2 suaves; y otra haciendo 4 minutos rápidos y 3 suaves), tres sesiones de series (8x400; 10x400; y ayer hice una sesión múltiple que supuso 2x800 + 2x400 + 4x200); una competición de 10 kilómetros a 4:26 min/km; un rodaje con un ritmo controlado de 4 kilómetros a 4:25 min/km; y dos rodajes suaves, uno corto y otro un poco más largo, de en torno a 80 minutos. Es decir, ocho sesiones en quince días, seis de calidad y dos suaves. Quizás me he pasado... de hecho hoy tengo las piernas como piedras, pero en pocos días estoy notando un pequeño efecto de mejora. Por supuesto esta mejora viene precedida de 12 semanas de base aeróbica, sin las cuales sería imposible mejorar. Pero una vez conseguida esta base quizás hay que plantearse estos elementos si uno quiere avanzar. Otra cosa es que no sea una prioridad el quitarle esos segundos al cronómetro. Pero a los que nos gustan los retos, y a mí personalmente, que me gusta ver cómo pongo un cuerpo de 85 kilos a cuatro el mil, y ver la cara de aquéllos a los que rebaso, con 15-20 kilos menos, y con la cara de sorprendidos pensando ¿Cómo me puede estar pasando éste...? pues la verdad es que verte a unas buenas velocidades reconforta.
Como he dicho, ayer me metí una sesión de series cortas, muy fuertes, con mayor recuperación, gracias al apoyo de Cuevas (compañero de entrenamiento, no de carreras, pues acaba de hacer 3:15 en una maratón y 39 minutos en un 10km) y Juan, otro compañero de entrenamientos, y que hasta hace poco era de carreras, hasta que ha pegado una mejora muy buena, que le hace estar en 1:35 en la media y en 41-42 minutos en un 10km. Ellos me fueron llevando, pues les pedí que me ayudaran a hacer esas series, de cara a la carrera de 4,5 kilómetros que se va a celebrar en el Campus de Espinardo de la Universidad de Murcia el 4 de mayo. La sesión comenzó con casi 5 kilómetros de rodaje al principio, para después ir al parque del Cañaveral, en las pistas que tenemos medidas para hacer series. Propuse el siguiente ejercicio: 800 + 400 + 2x200 (90 segundos de descanso entre el 800 y el 400, y 45 entre los 200), 4 minutos de descanso, y otro grupo de 800 + 400 + 2x200 con la misma recuperación que antes he puesto. La idea era hacer las series a los siguientes ritmos: el 800 entre 4:10-4:05; el 400 entre 4:00-3:55 y el 200 entre 3:55-3:50. Pero como siempre, salieron más rápidas. El GPS de Cuevas nos indicó que el 800 salió en 3:52 min/km y 3:47 min/km. El 400 salió en 3:42 min/km y 3:38 min/km. Los 200 salieron entre 3:38 min/km y 3:30 min/km. Acabamos la sesión rodando cada uno para su casa, y yo hice casi 3 kilómetros después de las series. No hace falta decir que por la noche estaba agotado... pero contento. Hoy toca rodaje suave de 8-9 kilómetros, el miércoles descanso, el jueves masaje y rodaje con cambios de ritmo. El fin de semana tenemos planeada una sesión de las de "terror", 17-18 kilómetros por la sierra, haciendo todas las cuestas (de las imposibles, cortas pero con más del 10% de desnivel). Si salgo de este entrenamiento ya os contaré...
PD: Por cierto, ánimo a Gonzalo en su 10 kilómetros de este fin de semana. Amante de los ritmos altos, a la vez que las grandes distancias, este gran runner vuelve a una distancia corta tras sus grandes marcas en maratón y probar la montaña. Que el Tabata te acompañe...
lunes, 9 de abril de 2012
II Carrera Popular de Minaya (haciéndose notar las series)

Bonita carrera, aunque con mal tiempo, la que vivimos en la tarde del 7 de abril de 2012 en la manchega población de Minaya, en la que vención Carlos Andrés Lucas Cantero en categoría masculina (33:08) y María Pilar Igarza en categoría femenina (37:55). Esta prueba atlética dio comienzo a las 18:00 horas con una temperatura un poco desapacible, sobre todo por el viento. Un viento continuo, y a veces con rachas fuertes, pegaba sobre todo entre el kilómetro 1 y 2, así como entre el kilómetros 6 y 7. El resto, al estar dentro de la población, se notaba de forma más irregular. La carrera constó de dos vueltas de 5 kilómetros hasta completar los 10.000 metros (aunque según la religión del GPS le faltaba 150 para esa cifra redonda). En todo caso la distancia total de la prueba era algo mayor que el año anterior donde -al parecer- le faltaba 400 metros. El recorrido es bastante llano, sólo hay un par de repechos en los primeros tramos, para después pasar a un desnivel casi nulo o siempre picando para abajo. Algo que se agradeció, la verdad sea dicha. El circuito era urbano, y sólo se pasaba un tramo a las afueras del pueblo, el más ventoso y el que peor se dio a todo el mundo, pues el viento soplaba fuerte y en contra. La organización estuvo bastante bien, una muy buena cantidad de agua (3 avituallamientos más el de meta en 10 kilómetros es más que suficiente), bolsa de obsequio también a la altura, con una buena botella de vino (mezcla de Cabernet, Syrah y tempranillo, con 12 meses de maduración en barrica), calcetines, zapatillero... vamos, que muy buena dadas las circunstancias.
La experiencia personal fue más que satisfactoria. El tiempo que realicé fue de 44:13, a 4:26 min/km (con esos 150 metros más hubiera hecho 44:53, así que habría batido mi mejor marca y hubiera acabado debajo de 4:30 min/km), además con un tiempo malo y con un tramo donde el viento en contra te ralentizaba mucho. Las dos vueltas las clavé en el mismo tiempo (22:10 en la primera y 22:03 en la segunda). Cuando pasé por el kilómetro 7 iba a 4:30 min/km justos (31:30). Entonces comencé a encontrarme bien y en esos últimos 3 kilómetros apreté el ritmo e hice ese tramo a 4:15 min/km, aprovechando además que esos kilómetros eran totalmente llanos y los únicos repechos que había eran picando para abajo. Comencé con dos de los hermanos Maeso (Víctor y Miguel Ángel), con Ochando y el Multi. Aunque nos fuimos diseminando un poco, todos acabamos muy cerca unos de otros. Los últimos 3 kilómetros los hice con Alberto, del Dosquince, con el que llegué a unos segundos (los últimos 10 metros los hizo con sus hijos).
En cuanto a la actuación del club, sólo caben halagos. En cuarto y sexto puesto de la general (primer y segundo de su categoría respectivamente) llegaron Patri (33:34 a 3:21 min/km) y Diego (33:35 a 3:22 min/km), que más que correr, volaron. Alfonso Cuesta hizo otro carrerón, cerca de 3:30 min/km, y entrando entre los 30 primeros. Cuarto del club entró Cuevas, que no contento con hacer un marcón en la maratón de Barcelona, entró en 39:21 a 3:57 min/km, haciendo la segunda vuelta casi 40 segundos más rápida que la primera. Jesús Ballesteros (Roni) entró a 4:03 min/km, seguido de José Luis Garrigos (4:08 min/km) a pesar de estar pachucho con la alergia y cerrando el TopOcho un Jesús García Jiménez que vuelve por la senda de la velocidad, tras las lesiones que ha sufrido este otoño e invierno pasado. El resto, hasta llegar a los 24 que participamos, luchamos contra el viento que arreciaba en La Mancha. En 42 minutos entraron Gerardo, Vicente y Manolo. Este último se recupera de su lesión de tobillo con 42:30 (4:16 min/km). Entre un minuto y dos minutos después (43 y 44 minutos, debajo de 4:30 min/km) llegábamos una gran cantidad de integrantes del club (Juan, Roberto, Víctor y Miguel Ángel Maeso, un servidor, el Multi, Candel y Perote). Una muy buena actuación de nuestras féminas, con un gran tiempazo de las tres (Katerine, Ana Belén y Francisca), algunas de ellas acompañadas de Nourddine y Ramón.
La siguiente carrera es Casas Ibáñez, 15,5 kilómetros, duros, con una gran rampa de subida, y ya veremos qué tiempo nos hace...
jueves, 5 de abril de 2012
La velocidad y los cochineros

Como dije en la entrada anterior, me he propuesto estos meses meterme más caña en cuanto a calidad en los entrenamientos. Meter menos "trotes cochineros" y más series, cambios de ritmo, cuestas, etc. Por ahora llevo dos semanas y no tengo molestias. Ya veremos. La semana pasada, a pesar de mis compromisos profesionales, salí 3 días. En uno hice 11,5 kilómetros, metiendo en medio del rodaje 6 cambios de ritmo de 3 minutos (3 minutos rápidos y 2 minutos suaves). Otro día metí 8 series de 400 metros, con otros 400 metros de recuperación, y el sábado metí un ritmo controlado de 4 kilómetros (a 4:25 min/km) en un rodaje de 13 kilómetros. Esta semana comencé el lunes con 10 series de 400 metros en torno a 3:55-4:05 min/km (precedidas de 24 minutos de rodajes suaves y acabando con otros 12 minutos suaves). El miércoles hice un rodaje de 13 kilómetros con 6 cambios de ritmo de 4 minutos en medio del rodaje (4 minutos rápidos y 3 suaves). Hoy, sin embargo, he hecho un cochinero para recuperarme, 13 kilómetros y pico a 5:30 min/km, el primer cochinero desde hace más de dos semanas. El sábado tengo una competición de 10 kilómetros, pero dado la caña de estas dos semanas no sé cómo tomármela. No sé si salir a tope, o hacer los primeros 6 kilómetros a ritmo medio (5 min/km) y después hacer una prueba de 4 kilómetros, para intentar bajar de 4:20 min/km en esos 4.000 metros. Ya os contaré.
lunes, 26 de marzo de 2012
Preparado para coger más velocidad

El dicho sentencia "No hay que confundir la velocidad con el tocino"... pero esta vez van a tener que conjugarse. Una semana después de la media maratón de Murcia, y visto que no tengo ninguna a la vista hasta otoño (lamentablemente no podré ir a Albacete por compromisos personales), he decidido en los próximos meses trabajar las "fibras rápidas", el VO2 máximo, y todas esas cosas. Por supuesto no me olvidaré de mi tirada larga semanal (16-18 kilómetros), pero en el resto de salidas (espero mantener 4 a la semana), quiero introducir elementos de calidad: series, cambios de ritmo, cuestas, rectas, etc y olvidarme un poco de los "trotes cochineros", más allá de algunos días que lo haga para recuperarme.
Dentro de unos días tengo la carrera de Minaya. Después de una semana de "relax" obligado por mis compromisos profesionales (la semana pasada sólo pude salir dos veces, y no llegaron a los 10 kilómetros), poco podré mejorar de cara a esa cita, en la que espero estar en torno a 45-46 minutos. Esta semana espero meterme más caña, sobre todo a finales de semana por temas también profesionales, y no bajaré el pistón por la carrera. Será un entrenamiento más de calidad. Mis músculos están ahora mirando a otra fecha: el 4 de mayo. ¿Por qué? Porque ese día se celebra la IV Carrera del Campus, aquí en la Universidad. Es una distancia para mí desconocida, 5 kilómetros, y para la que me quiero preparar en profundidad estas 6 semanas y media. No me pongo objetivos todavía porque es muy prematuro. Además aquí, en Murcia, a lo largo del verano lo que abundan son carreras más bien cortas, 6-7 kilómetros. Así que me viene bien prepararme en esas distancias. En otoño será otra cuestión. Quizás me ayude incluso. El mejorar la velocidad ahora en primavera-verano puede que me dé un empujó para bajar ese 1:39 cuando las hojas caigan y nos olvidemos de los calores. Incluso me puede ayudar para alguna maratón que se está cociendo para noviembre-diciembre. Todo puede ser... por ahora hago un llamamiento a esas "fibras rápidas"... aprenderé un poco de "Tabata" como dice el compañero Quintana, y empezaré a empaparme de series y demás.
lunes, 19 de marzo de 2012
Media Maratón de Murcia 2012: MMP homologada. Notable alto

Sin tener fotos de la media maratón de Murcia todavía, pongo la foto de la salida de la carrera del año 2010 para que veáis de dónde partimos. Las 10 semanas de base aeróbica, en la que pude realizar más kilómetros con respecto al otoño, han tenido sus frutos en mi mejor marca en una media homologada: 1:40:50, a 4:47 min/km. Eso sí, con mucho sufrimiento. El año pasado por estas fechas hice 1:39:29 en La Roda, pero ese circuito no estaba homologado. Como todos los asiduos del running sabéis, las carreras que consiguen esa homologación de la RFEA, suelen tener unos metros más según los GPS, ya que miden 21.097,5 metros por el lado más corto, lo que significa que en el momento en el que des la curva abierto, adelantes, te acerques a coger agua, etc, vas acumulando metros sobre esa distancia. Casi siempre suele salir unos 21,300-21,350, unos 250 metros más que carreras como La Roda o Villarrobledo, donde se suele medir por el centro de la vía (este año han homologado la media maratón de La Roda, por lo que habrán hecho algún pequeño cambio respecto al pasado año).
En todo caso la media de Murcia fue una buena carrera en todos los sentidos, a pesar de que las condiciones meteorológicas no fueron las más favorables para mí: cuando llegué a meta estábamos a 23 grados a la sombra y algo más en el sol, con una humedad relativa notable. Aunque para algunos esto le pueda parecer "buena temperatura", yo sufro mucho en las largas distancias cuando se pasa de los 20 grados. El recorrido consta de dos vueltas a un circuito algo desigual, pues en la última vuelta se le añade un pequeño tramo para completar los 21,097 kilómetros. Es una carrera llana, con grandes avenidas, y muy entretenida (mezcla tramos bordeando el río y tramos más urbanos por algunas de las calles más significativas). Es decir, ideal para hacer marca personal con un poco más de fresquito. La organización estuvo bien en rasgos generales, con una bolsa del corredor bastante adecuada. Como siempre, se echa en falta algo más rapidez para poder "agenciarte" una cerveza, sobre todo cuando se acumula gente. Pero es algo normal y bastante repetido en las carreras. La salida se dio a las 10:00 y desde los aledaños del pabellón de El Infante salimos disparado casi 3.000 personas (2.200 personas corrieron la media maratón y 500 personas hicieron la carrera paralela de 10 kilómetros). No puedo negar que al comienzo tuve muy buenas sensaciones. Llevaba un ritmo cómodo, sin sufrir, y marcando entre 4:40-4:42 min/km de forma constante. El primer 5.000 lo pasé en 23:26 y el segundo 5.000 lo pasé en 23:34 (47:00 en el diezmil). Sin embargo fue en ese paso por el kilómetro diez cuando me di cuenta de que iba a ser muy difícil hacer 1:39, ya que el calor iba apretando (ya estábamos en los 20 grados a la sombra). Así que desde entonces me mentalicé para bajar de 1:41:54 (mi mejor marca homologada) y -a ser posible- bajar de 1:41:00. El tercer 5.000 lo pasé en 24:05 (4:49 min/km) y el cuarto 5.000 en 24:32 (4:54 min/km). Los peores momentos los pasé entre el 17-20, cuando salimos de nuevo al río, donde no había sombra, comencé a notar la fatiga muscular, y cuando ya no quedaba agua por repartir (el agua del avituallamiento del kilómetro 15 se me había acabado). Ahí me entraron las dudas, así que tuve que tirar de casta para acabarlo. Cuando pasé el kilómetro 20 en 1:35:37, me eché un jaque conmigo mismo. Apreté los dientes y encaré la línea de meta con el único objetivo de no ver reflejado el 1:41:00. Lo logré por poco, con mucho sufrimiento, pero contento visto desde más perspectiva. He acabado en el puesto 689 de 2.100 llegados, en el primer tercio de la carrera, algo que no está mal.
A lo largo de la semana ya había asumido que -aún estando bien en carrera- lo más probable es que marcara un tiempo entre 1:40:00-1:41:54 por varias razones: el peso (no he bajado lo suficiente), falta de sesiones de calidad específicas (ritmos controlados y series largas), falta de cuestas y las previsiones meteorológicas indicaban unas temperaturas más cercanas al mes de mayo que de marzo. Sin embargo esperaba que esto último (las condiciones meteorológicas) cambiaran por el tan esperado frente frío que acechaba a la Península. Ha llegado tarde. Hoy ya se nota menos calor, y por lo visto tendremos una semana de más fresco e incluso lluvias. Así que estoy contento dadas las circunstancias porque en los últimos dos años en las medias homologadas no conseguía bajar de 1:42. Esto ha sido un paso. Probablemente me dejaré el 1:38-1:39 en medias homologadas para otoño si no bajo el pistón (eso espero). Por ahora, y hasta finales de abril, sólo tengo dos carreras en mente: la II Carrera Popular de Minaya (10 kilómetros) y la V Carrera Popular de Valdeganga (8,8 kilómetros con una subida final espectacular). En mayo ya veremos. Parece que iré a la media de Almansa, y si se tercia, alguna más por aquí, en Murcia. No obstante ya serán fechas poco propicias para marcas por el calor, y más propicias para vivir la media desde una perspectiva más lúdica. Mientras, a seguir entrenando, a intentar bajar peso, y a seguir dando leña a los músculos que hoy me lloran un poco.
jueves, 15 de marzo de 2012
Sobre la evaluación, el examen y las carreras
Ahora que he orientado mis trabajos e investigaciones por cuestiones profesionales hacia temas de educación y de didáctica de las ciencias sociales, geografía e historia, el otro día me llegaron algunas reflexiones sobre estos temas en relación a las carreras. ¿Sobre qué cuestión? Pues sobre la evaluación y el examen. No cabe duda de que la evaluación es uno de los principales elementos del proceso de enseñanza y aprendizaje. La forma de evaluar va a condicionar la forma en que se imparte una asignatura o materia. Si sólo evalúas conocimiento memorísticos, evidentemente la enseñanza la centras en esos elementos (algo que lamentablemente es muy común en las materias de geografía e historia). ¿A qué viene este rollo? Pues que el día "D" de la carrera, en algunos casos puede considerarse como un examen. Si bien es cierto que actualmente se intenta que la evalación en la enseñanza reglada sea algo más que ese -a veces- fatídico momento en el que tienes que enfrentare a unas preguntas o ejercicios, realmente en esto del running es en ese día "D" el momento en que te juegas todo. Evidentemente depende de si has realizado bien tus "deberes", es decir, si has entrenado con una correcta planificación, regularmente, y tocando todos los aspectos que entran en juego en una carrera de largo aliento, como puede ser una media maratón (capacidad aeróbica y potencia aeróbica sobre todo). Pero si el te has levantado mal, estás medio griposo, hay un viento del copón, calor, o simplemente te equivocas en el ritmo... todo el trabajo realizado va por tierra. El tema es que este domingo tengo la media maratón de Murcia. Se me ha echado el tiempo encima y a pesar de una mejora en los entrenamientos con respecto a este otoño, no voy tan preparado como quisiera. La foto corresponde a la media de 2010, y he borrado las caras de los protagonistas de la imagen, por si hay susceptibilidad en la protección de datos. Esta media va a ser un examen de estas doce semanas de entrenamiento, y me están entrando las mismas dudas que cuando era estudiante. Me siento como el que va a un examen de 30 temas, de los que se ha estudiado a fondo 20, pero que hay 10 que sólo se ha mirado por encima o que ni siquiera a tocado. He realizado 10 semanas de base aeróbica más o menos correctas, entre 38-56 kilómetros a la semana, con una media de 48 por semana. He hecho muchas tiradas largas (11), bastantes sesiones entre 10-13 kilómetros, pero con pocos días de calidad, y además poco estructurados. Si bien las tiradas largas y las sesiones medias estaban bien planificadas, los cambios de ritmo o series iba a lo que salía. Es decir, si me apetecía hacer cambios por tiempo, pues los hacía. Otro día hacía series de 700, otros un par de cambios de 2.000. Sin planificación y de forma muy irregular. Otro punto flojo han sido las cuestas. Cuando vivía en Chinchilla las hacía en todos los rodajes, pues siempre entrenaba con desniveles. Sin embargo ahora sólo he podido hacerlas en momentos contados, y siempre en los fines de semana que iba para esta población albacetense. El resto, en llano. Además no he perdido mucho peso. Es verdad que no me subo a una báscula para medirlo, pero creo que es evidente que aunque he perdido un poco de volumen, no es lo suficiente para mejorar en estas carreras de tantos kilómetros. Para colmo las previsiones de tiempo no son las más favorables, con 25 grados de máxima ese domingo. Parece que saldremos a 17 grados a las 10:00 y los que lleguemos sobre las 11:40-11:45, lo haremos a 21-22 grados, a pleno sol y con bastante humedad.Ya sé que suena a los "lloros" de siempre de antes de comenzar las carreras. Pero es que veo muy lejos los objetivos que me marqué a finales de diciembre. Esta semana es de incertidumbre, por lo que no quiero pasarme de entrenamiento ni tampoco relajarme de más. El lunes hice 9 kilómetros de menos a más, acabando los últimos 4 a ritmo de media (4:45 min/km). Ayer hice 11 kilómetros, también en progresivo, aunque acabando más flojo. Hoy descanso y mañana saldré 7,5 kilómetros a ritmo suave, para después estirar tranquilo, y dejarme el sábado de descanso... y a velar armas. El domingo... a ver cómo sale el examen. Como buen profesor, expondré primero los criterios de calificación antes del día del examen:
RESULTADO NOTA
>1:45:59 SUSPENSO
1:41:53-1:45:59 APROBADO
1:40:00-1:41:52 NOTABLE
1:39:26-1:39:59 SOBRESALIENTE
< 1:39:26 MATRÍCULA DE HONOR
Lo cierto es que ahora me veo lejos del sobresaliente (ni qué decir que la matrícula ni la veo en el horizonte). 1:41:53 es mi mejor marca en una media homologada (San Javier, 2009), por eso lo he puesto como límite del notable. 1:39:26 es lo que hice en mi mejor media (el año pasado en La Roda) que aunque medía bien, no estaba homologada (por eso lo he puesto de límite de la matrícula). Creo que puedo estar en el notable si el calor no hace mella. El "sobre" y la "matrícula" las dejo para otra ocasión. Como el calor se nos está echando encima, quizás hasta octubre no pueda conseguirlas. Pero al margen de las calificaciones, en estas 10-12 semanas de vuelta a los entrenamientos, he conseguido algo que no se puede medir en la carrera: el volver a disfrutar de los rodajes sin fatiga (es decir, fondo aeróbico), y el volver a coger un poco de confianza. Lo demás... pues son cosas accesorias, y para no aburrirnos...
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