
Este año nos desplazamos la friolera de 43 componentes del C. A. Chinchilla. Algunos partimos de la plaza de La Mancha a las 8:15 de la mañana, con apenas 3-4 grados de temperatura. En una carrera tan concurrida es fácil encontrarse con amigos y conocidos, y desde que llegamos a las 9:00 para recoger el dorsal (de nuevo nos dieron imperdibles con un tamaña para matar un jabalí), estuvimos de charla, risas, planificación de la carrera, al margen de los "lloros" de siempre: "no he entrenado lo que quisiera", "me duele aquí" "me duele allá"... sin novedad. Me dio mucha alegría encontrarme con Alberto, del Dosquince, Belmonte, del Running, y demás compañeros de asfalto y tierra. El disparo sonó y yo estaba casi pegado al arco de salida y meta. Como ya comenté por aquí, la salida es estrecha y las grandes aglomeraciones pueden echar por tierra el primer kilómetro. Tardé 8 segundos en cruzar el arco y me planteé la carrera con los dos primeros kilómetros sin ir a tope, y después a cuchillo. Realmente no salió así. Marqué las dos vueltas de 5.000 en el mismo tiempo. Los kilómetros más rápidos, eso sí, me salieron entre el 7-10, a 4:30 min/km. Noté al principio la falta de chispa que te da la competición, pues fui incapaz de ponerme a tope en los primeros kilómetros. Sin embargo, como digo, en el kilómetro 7 volví a encontrarme bien y a empecé a pasar a gente. El tiempo final, 46:40, a 4:40 min/km de media, no es precisamente un buen crono para afrontar una media sub 1:40, pero el circuito (repleto de rompepiernas y con rampas entre el kilómetro 1-2 y 5-7) impide llevar un ritmo constante. He revisado los tiempos de mis compañeros el año pasado en esta carrera (yo el año pasado la disputé recién salido de una gripe e hice 49:00, así que no me servía de referencia), y los que hicieron 46:40 en esta carrera en 2011, dos semanas después en La Roda hicieron 1:38:50. Así que eso me deja más o menos esperanzado de cara a este domingo en Murcia. Me quedo con las sensaciones entre el kilómetro 8 y 9, a 4:20, y bastante suelto de piernas.
En cuanto a los resultados del club, espectaculares. A pesar de la baja de Mariano de última hora por pinchazos en los isquios, el TopOcho fue gran calidad, como últimamente nos están acostumbrando: Diego fue cuarto en la general, primero de su categoría con 34 minutos. Yo sólo lo vi en el coche. Séptimo de la general fue Patri, con 34:59 y que el día antes hizo 41 kilómetros por la sierra en 3 horas a 4:10 min/km de media. Lo sé, yo tampoco lo entiendo. En el puesto 12 entró Carlos Navalón, nuestra gran promesa (que ya es una realidad) primero de su categoría, y mostrando un gran estado de forma. El trío calavera (Sebas, David y Jorge) entraron muy cerca, entre 38:30-39:00, con unos resultados en este principio del circuito que dan envidia. José Antonio también acabó en menos de 40 minutos (¡¡qué come esta gente!! O mejor dicho ¿Qué como yo que ellos no comen?) y Jose Luis Garrigos entró en 40:01, de nuevo ahí arriba y a 4 min/km justos. Muy buena carrera del club, que también certificó un buen resultado en féminas, con 6 representantes, y unos grandes cronos de Katerine, Alicia (enhorabuena por ese gran estreno en el circuito este año) y Masi. Somos muchos, pero me gustaría resaltar el tiempazo de Juan y Morales, que este año se van a salir en La Roda (apuesto por 1:35 y 1:38 respectivamente).
La próxima carrera del circuito será la media maratón de Villarrobledo. Paralelamente yo estaré batiéndome el cobre en Murcia, con más calor y con menos cuestas.
1 comentario:
Qué bueno ese circuito de carreras donde no te pierdes ninguna. Curioso lo del pueblo de Iniesta.
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