
El comienzo de la carrera apenas se retrasó uno o dos minutos. Los chavales salieron como motos. En mi caso, que soy muy diésel, los primeros 600-800 metros me costaron un poco. Sin embargo, la bajada y el llano siguiente, durante casi un kilómetro, me puso en mi ritmo de crucero. Como no estaban marcados los kilómetros y le di mal al reloj, no sé el ritmo que llevaba. Afronté la primera de las dos principales subidas con cierta facilidad. Ya empezaba a adelantar a los chicos, que habían comenzado muy rápido, pero que se les estaba acabando la gasolina en apenas dos kilómetros. Al llegar al punto más alto de la carrera, y con casi la mitad del recorrido ya hecho, tuvimos otro kilómetro favorable antes de afrontar la segunda subida. Yo iba bien, un poco mosqueado porque esto se me queda corto. Yo sabía que cuando llegara arriba de esa segunda rampa apenas me quedaba un kilómetro para meta. Seguía a lo mío, adelantando chavales, algunos de ellos andando y haciendo sprint cortos, y pegué un grito que me salió del alma para que la gente oyera "Menos recortes para la educación pública". Un chico al que alcancé por ese tramo me miró y dijo "¡¡Cómo puedes hablar!!". Afronto los últimos metros, me adentro en la pista de atletismo. Sé que me faltan unos 250 metros más o menos. Oigo del speaker "ya llevamos 17 minutos y 45 segundos". Eso me anima. Tengo que acabar debajo de 19 minutos. Apreto. Cuando cruzo el arco de meta pone 18:54 a 4:12 min/km. Alzo los brazos. Me espera un amigo del departamento en línea de meta. Me paro a su lado y hablo con él unos segundos. "¡¡Se te están colando!!" me dicen en la espalda. Resulta que el tiempo lo toman unos 50 metros más adelante los de Noupindaro con un lector de código de barras y estaban pasando primero a otros. Pego un sprint y me pasan el aparato. Les pregunto por el crono que va a aparecer, si el del arco o ese. "El del arco", me dice muy convencido. Yo no lo estaba tanto. Esperamos a que salgan las clasificaciones y a la entrega de trofeos, pues Andrés recogerá uno seguro. Imprimen las clasificaciones... me miro y me veo ¡¡quinto!! de mi categoría, con el engañoso tiempo de 19:19 y el 101 de la clasificación general (realmente he llegado el 96 porque se me han colado 5 en la toma de tiempo del aparato por quedarme a hablar con mi compañero). Afortunadamente se me ocurrió mirar el arco para quedarme con mi tiempo real. Comienza la entrega de trofeos individuales y sube Andrés a recogerlo. Comienza la entrega de trofeos colectivos. Entonces me llevo una sorpresa. Resulta que hay una clasificación por equipos universitarios donde compiten los centros (Facultad de Educación, Facultad de Matemáticas...) y donde el PAS/PDI entra en esa clasificación como equipo. Cogen los 6 primeros tiempos de cada equipo. Tercero es la Facultad de Educación. No me nombran, pues yo pertenezco a PAS/PDI. Segundo... no me entero. Primeros y campeones por equipos: ¡¡PAS/PDI!! Nombran a los 6 primeros, hay que subir al podium, donde nos entregan medallas de campeones por equipos. Le hemos ganado a los chavales estudiantes. Mi tiempo ha contribuido a ese primer puesto. Recojo la medalla y subo al podium con mis compañeros. La primera vez. Prometo subir las fotos. No me lo creo.
2 comentarios:
Nunca sabes donde te la vas a encontrar jeje. Enhorabuena¡¡¡ Jorge.
felicidades makina!!!
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