miércoles, 20 de julio de 2011

Ni para adelante, ni mucho para atrás

Así se podría definir en gran parte mi actual situación en entrenamientos y competiciones de atletismo. Ha pasado un mes desde que escribí mi última crónica. Entre medias han ocurrido muchas cosas. He vendido el piso de Chinchilla, estoy a punto de firmar la hipoteca del nuevo piso de Murcia... una nueva etapa se abre casi sin darme cuenta. En principio no viviré en Murcia hasta enero de 2012. Mientras, yo tiro para adelante entre tareas del trabajo (estamos preparando las asignaturas del próximo año) y cuestiones burocráticas y administrativas del piso, mudanzas, compras, cocinas, etc.
Centrándonos en el running, desde finales de junio no salgo mucho, dos o tres veces a la semana de 8-10 kilómetros cada vez. Pero eso sí, suelo hacerlas a ritmo rápido o introduciendo repeticiones. Puestos a eliminar he eliminado los trotes suaves, o como Gonzalo Quintana indica, los "trotes gorrineros". Ayer mismo salí unos 9 kilómetros, 4 de calentamiento en progresión, y después hice 6 series de 500 metros (entre 2:05-1:57), con 500 metros entre cada repetición a trote intermedio (para no bajar muchas pulsaciones). Casi siempre que he salido en este mes ha sido algo parecido. He acudido a tres carreras del circuito de Albacete, el 3 de julio en La Gineta, el 9 de julio en El Salobral y el 16 de julio en Cenizate. Las tres carreras tienen 10 kilómetros y las disputé de forma desigual. La primera de ella fue en domingo. No iba en las mejores condiciones. El viernes salí a cenar y nos tomamos unas copas. Me acosté a las 3:00. No pasa nada, estaba el sábado por el medio. Sin embargo el sábado también salí por la noche. Como tardaron mucho en servirnos de cenar, y al final caímos en la tentación de tomar una copa, me volví a acostar a las 3:00. La carrera era a las 10:00 y habíamos quedado a las 8:00. Lo que significa que dormí unas 4 horas, ya que la digestión fue más que regular. Sin embargo no me salió mala carrera. La mañana no fue muy calurosa, amaneció nublado y corrimos entre 24-28 grados. Realicé 46:00 justos, a 4:36 min/km en una carrera que medía bastante bien (10 kms justos) y que era bastante plana. El sábado siguiente fui a El Salobral, una carrera también muy llana pero en la que hacía mucho calor. Corrimos a 35 grados y con sol, así que decidí correr un poco más calmado. Hice 48:10, a 4:49 min/km, sin ir a tope. Esta semana pasada le tocó a Cenizate. Esta carrera es un auténtico rompepiernas, todo el tiempo subiendo y bajando en un circuito urbano al que se le da dos vueltas. Hasta el kilómetro 6 fui bastante bien, a 4:37 min/km más o menos y sin ir a tope. Íbamos hablando (un grupeto formado por dos de los hermanos Maeso, Miguel Ángel y Víctor, Moncho, Ochando y un servidor). A partir de ese kilómetro, en una cuesta abajo me dio flato, y ahí se acabó gran parte de la carrera. Nos vimos obligados a bajar un poco el ritmo (agravado además por el calor y el cansancio), y llegamos en 47:02, a 4:42 min/km.
Lo cierto es que debería estar contento, porque en todas las carreras he bajado los tiempos de otros años, y todo eso sin apenas entrenar, haciendo 25-30 kms semanales. Evidentemente no se me ocurriría hacer ahora una media maratón a ritmo alto ni nada por el estilo. Pero al menos mantengo un poco la forma. Lo único que va para arriba creo que son los kilos. Tanta fiesta, cervecita, aperitivos, helados... por algún lado tienen que salir... ya que por el sudor no lo hacen mucho. En todo caso, ya que llevo 6 meses de entrenamientos sin parar ni una semana, bajar un poco el ritmo ahora no me viene mal, sobre todo de cara a los nuevos retos de otoño e invierno. En otoño tendré dos opciones para intentar bajar mi marca de media maratón (1:39:21). Los dos lugares serán San Javier (primer fin de semana de noviembre) y Benidorm (última semana de noviembre). Será la puesta a punto para un entrenamiento más específico de los 42,195 kms de cara a la Maratón de Barcelona de finales de marzo e intentar conseguir ese objetivo de sub 3:50. Eso es lo ideal, claro. Veremos si el trabajo, la puesta a punto de la casa, etc. me dejarán entrenar como yo quiero.
En todo caso, mis próximas citas serán la carrera popular de Mahora (8 kms) el último fin de semana de julio, donde espero estar cerca de 4:30 min/km y los 10 kilómetros de Tarazona de La Mancha el 13 de agosto, donde espero estar en 45-46 minutos.

2 comentarios:

Sosaku Runner dijo...

Ese es el destino de la mayoría en verano. Si no pierdes mucho, fenomenal. Suerte con el cambio de vivienda, yo estoy más o menos como tú.

albertorey dijo...

Para cada situación hay una canción de los Mojinos. En este caso sería: "Ni palante ni patrás, ni parriba ni pabajo... al carajo"

www.youtube.com/watch?v=W-34mtTpPbI