Otra media marathon que llevo en las piernas. Y no fueron 21.097 metros fáciles ni mucho menos. Fueron bastante duros, con mucho rompepiernas y una meteorología que no acompañó: calor, humedad y vapor que salía del asfalto cada vez que llovía brevemente. El circuito constaba de dos vueltas a un recorrido que comenzaba más o menos llano. Hasta el kilómetro 3 aproximadamente no encontramos ninguna cuesta, sólo pequeños falsos llanos. Desde ese punto kilométrico hasta el 6 y medio comenzaba un sube y baja poco pronunciado pero que iba minando las fuerzas, y castigando los músculos. Hasta ese kilómetro fui con el grupo chinchillano (éramos unos 10) e íbamos a un ritmo de 5 min/km más o menos justo (unos kilómetros los hacíamos a 5:05 y otros a 4:55). En el kilómetro 6 y medio comenzaba una cuesta de un kilómetro y pico no excesivamente dura, pero que se pegaba a las piernas bastante. En ese momento perdí un poco de comba con respecto a los 6 primeros de nuestro grupete, y me quedé en tierra de nadie, puesto que los otros 3 quedaron algo más rezagados. Desde el km 8 hasta el 10 había una bajada combinada con llanos hasta que llegábamos a la zona de meta (donde se daba la primera vuelta). Allí había una recta de ida y vuelta, donde veías a los que te precedían en unos minutos, y después a los que les llevabas el mismo tiempo. A partir de entonces (los 6 del grupete chinchillano de delante me sacaba unos 15 metros), la humedad y el calor hicieron mella, y decidí desde el km 11 más o menos ir bajando el ritmo. Cuando pasé el kilómetro 11, iba a 5,01 min/km de media. A partir de entonces fui sobre 5,15-5,18 min/km. Esperé a que me cazara Morales (uno del grupete de atrás), para en los últimos 4 kms llegar juntos a meta. Esos 15-18 segundos cada kilómetro me dieron un poco de respiro, y pude llegar a meta, sino sobrado, no tan ahogado como en la media de Albacete. Finalmente 1:48:50.domingo, 24 de mayo de 2009
Otra media marathon realizada: ya van 5 este año (más una marathon)
Otra media marathon que llevo en las piernas. Y no fueron 21.097 metros fáciles ni mucho menos. Fueron bastante duros, con mucho rompepiernas y una meteorología que no acompañó: calor, humedad y vapor que salía del asfalto cada vez que llovía brevemente. El circuito constaba de dos vueltas a un recorrido que comenzaba más o menos llano. Hasta el kilómetro 3 aproximadamente no encontramos ninguna cuesta, sólo pequeños falsos llanos. Desde ese punto kilométrico hasta el 6 y medio comenzaba un sube y baja poco pronunciado pero que iba minando las fuerzas, y castigando los músculos. Hasta ese kilómetro fui con el grupo chinchillano (éramos unos 10) e íbamos a un ritmo de 5 min/km más o menos justo (unos kilómetros los hacíamos a 5:05 y otros a 4:55). En el kilómetro 6 y medio comenzaba una cuesta de un kilómetro y pico no excesivamente dura, pero que se pegaba a las piernas bastante. En ese momento perdí un poco de comba con respecto a los 6 primeros de nuestro grupete, y me quedé en tierra de nadie, puesto que los otros 3 quedaron algo más rezagados. Desde el km 8 hasta el 10 había una bajada combinada con llanos hasta que llegábamos a la zona de meta (donde se daba la primera vuelta). Allí había una recta de ida y vuelta, donde veías a los que te precedían en unos minutos, y después a los que les llevabas el mismo tiempo. A partir de entonces (los 6 del grupete chinchillano de delante me sacaba unos 15 metros), la humedad y el calor hicieron mella, y decidí desde el km 11 más o menos ir bajando el ritmo. Cuando pasé el kilómetro 11, iba a 5,01 min/km de media. A partir de entonces fui sobre 5,15-5,18 min/km. Esperé a que me cazara Morales (uno del grupete de atrás), para en los últimos 4 kms llegar juntos a meta. Esos 15-18 segundos cada kilómetro me dieron un poco de respiro, y pude llegar a meta, sino sobrado, no tan ahogado como en la media de Albacete. Finalmente 1:48:50.sábado, 16 de mayo de 2009
Perder el respeto a una media marathon

viernes, 15 de mayo de 2009
Puto resfriado

martes, 12 de mayo de 2009
Pensándolo fríamente...

Pensándolo fríamente... 1:45 no está tan mal. He conseguido rebajar un minuto de la media marathon de Santa Pola, y en un pinchazo evidente que tuve de fuerzas, aún he conseguido mantener un ritmo debajo de 5 min/km. Un logro que hace un año ni me lo podía imaginar. Cosas de las exigencias y las ansias de superación...
Lo que sí tengo claro es que sufrí mucho, y es lo peor que me llevo de la carrera. Creo que este deporte, aunque es agónico y de sufridores, también hay que sentirlo y disfrutarlo. Y prácticamente fui los 21.097 metros con la lengua fuera. Y eso no es plan... si las condiciones físicas del momento, el tiempo, o lo que cojones sea no te deja bajar marca, hay que resignarse, disfrutar de la carrera e intentarlo en las 200.000 carreras que me quedan por hacer. Porque si algo tengo claro es que las voy a hacer. Y si bien es verdad que en casi todas las carreras, sobre todo en los primeros kilómetros, siempre me asalta el sentimiento de angustia y sufrimiento, y pasa como un haz de luz el pensamiento de dejar el running, también tengo claro que pocos deportes me han llenado tanto como éste. Mucho tiene que ver aquí los compañeros del C. A. Chinchilla, con los que tengo una estrecha relación, y que me han ayudado a amar este deporte. El cachondeo que llevamos entre nosotros, las cervezas post-carrera y post-entrenamiento, los sanos piques (que yo observo desde la lejanía), los viajes conjuntos que hemos realizado, los cotilleos, etc son estímulos positivos que ayudan a sentirte realizado en una vida que no siempre es tan bonita como a algunos se le presenta. Las sensaciones físicas que experimentas en este deporte agónico, en el kilómetro 20 (o en el 41), subiendo las cuestas de Elche de la Sierra, llegando al arco de la Plaza de Chinchilla, superando tus previsiones en un sprint , seguir la estela de alguien que pesa 20 kilos menos que tú y que apenas puede sacarte un metro... ese suspiro final al pisar la alfombra de cronometraje, mientras miras el tiempo del reloj y te llevas la mano a los riñones, con el pensamiento puesto en los tantos kilómetros que has recorrido, y clamando un ¡¡lo he conseguido!! En fin... son sentimientos que sólo los que lo experimentan pueden apreciarlos.
Total, que pensándolo fríamente, es sólo una carrera más. No oculto que me sentí frustrado y decepcionado por no poder bajar, aunque sea en unos segundos la marca de Villarrobledo. Pero visto lo visto, que incluso los keniatas de la foto de arriba no pudieron igualar su marca (hicieron casi dos minutos más) ¿Quién soy yo para superar a un keniata de piernas largas? Pues eso... a seguir adelante, descansar músculos, y reponernos para la siguiente carrera. A sufrir, a apretar los dientes y, sobre todo, a disfrutar con los compañeros y amigos...
lunes, 11 de mayo de 2009
Un pequeño pinchazo en Albacete

viernes, 8 de mayo de 2009
XIV Media Marathon de Albacete 2009 ¡¡A rebajar marca!!

lunes, 4 de mayo de 2009
II Carrera Popular de Valdeganga

El circuito, que comenzaba con una pequeña vuelta al pueblo de algo menos de un kilómetro, empezó a bajar a partir de entonces hacia el río. Fue en el tercer kilómetro donde un continuo tobogán fue minando las fuerzas de los corredores. La velocidad de la salida y de la cuesta hacia abajo fue reduciéndose, a la vez que el calor fue haciendo mella en los atletas. Ese continuo “sube y baja” terminó en el kilómetro siete, en el puente del río, donde, tras una pequeña rampa hacia abajo, comenzó la dura subida al pueblo. Con unos 1300 metros aproximadamente, la cuesta combina duras rampas con algunos repechos menos pronunciados que, aún así, iban castigando los doloridos gemelos. Cuando finalizó esa subida, un pequeño tramo de recta hasta la meta, donde todos los corredores llegaron suspirando.
